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lunes, 24 de abril de 2017

Reseña: La llegada de los tres, de Stephen King

Tras ser atacado por unas langostas gigantes que le amputan dos dedos de la mano derecha, al borde de la muerte, el pistolero de topa al fin con la puerta que lo conectará con 'el otro mundo'. De repente, se despierta en el cuerpo de un heroinómano y a punto de aterrizar en Nueva York... Comienza el viaje hacia la Torre Oscura.













La Torre Oscura
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Pero qué bonito es abrir un libro pensando que va a ser genial y que de verdad lo sea. Un placer digno de los dioses. Venía con muchas ganas después de las altas expectativas que me había dejado el primer volumen, con ese mundo de fantasía tan extraño, y me encanta ver que esta segunda parte no me ha defraudado.

Queda bastante claro que esta no es una saga de fantasía al uso. No es solo por el ambiente oscuro, por la moralidad dudosa de los personajes, por la sangre o por el dolor. Es una saga en la que, hasta lo que he visto, se exploran los límites del género, se llega de verdad a lo imposible. Es algo que ya se deja entrever en el primer volumen, pero queda del todo claro en este.


La novela transcurre entre dos mundos. Por una parte está el del pistolero y por otro, el nuestro. Ambos están conectados por tres puertas. La historia está dividida en tres partes, en las que se presenta a los tres elegidos a los que hace referencia el título. 

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido la función de las puertas antes mencionadas y lo extraño que es el concepto. A través de ellas Roland es capaz de entrar en la mente de otra persona, pero no para manejarla, sino para compartirla. Puede controlar su cuerpo a su antojo, y en un momento dado, puede meter su mano y traer cosas del mundo nuevo al suyo. Pero también permite pasar a su cuerpo físico, y en ningún momento se explica si hay un porqué más allá de Ka.
Pero cuando la puerta se cierra, lo hace para siempre. 

Por supuesto, Roland tiene que adaptarse y aprender a manejarse en ese mundo extraño. Necesita comida y medicinas. Y necesita atraer a su mundo a aquellos elegidos a los que controla. 
Su forma de desenvolverse es magistral. Aprende muy deprisa. No es el típico viajero entre mundos que no es capaz de hacer algo tan simple como comprar lo que necesita, pero tampoco ha nacido sabiendo. Se las apaña e improvisa sobre la marcha. Resulta hasta gracioso ver cómo interpreta según qué costumbres de nuestro mundo que le son del todo ajenas. 

La historia empieza muy fuerte, con Roland perdiendo sus dedos y huyendo a duras penas de unos seres bautizados como "langostruosidades". Sigue con un ritmo muy bueno cuando abre la primera puerta. Al entrar por la segunda puerta, sin embargo, la trama se estanca un poco. Pero no hay nada que temer, pues el último tercio remonta, y de qué manera.

Los personajes se diferencian de forma muy clara. Me gusta cómo evolucionan al tener que buscarse la vida en mundos radicalmente distintos al suyo. Hay algunos que literalmente se convierten en alguien distinto que, de alguna manera sigue siendo el mismo. 

El tratamiento del dolor es magistral. Describe exactamente qué produce el dolor, qué efectos tiene más adelante, cómo afecta al pensamiento del que lo padece. Muchas veces lo que describía me dolía a mí, y eso es algo desagradable pero digno de elogio. Ah, la confusión. 

Conclusión: La Torre Oscura mejora a buen ritmo

Lo mejor: No todas las obras de fantasía tienen por qué ser copias de Tolkien
Lo peor: El segundo tercio se hace cuesta arriba


lunes, 10 de abril de 2017

Reseña: Hijos del dios tuerto, de Virginia Pérez de la Puente


¿Quieres cambiar tu destino, Harek Haraldsson? Llegarán tras el deshielo. Llegarán sedientos de sangre, sedientos de vidas, sedientos de venganza. Y no puedes impedirlo. ¿Quieres cambiar tu destino, Loki? Tu camino está trazado. El camino hacia la traición, hacia la muerte, hacia la destrucción de los mundos. Y no puedes evitarlo. El destino no se puede esquivar. El destino no se puede cambiar. El destino es.


Las nornas tejen en su tapiz el pasado, presente y futuro de los nueve mundos, entrelazando los hilos de las vidas de dioses, hombres y monstruos. Ocultas bajo las raíces de Yggdrasill, las tres hilanderas empiezan a hilvanar un hilo de oro: el hilo de un héroe, Harek Haraldsson, jarl de un clan de vikingos que se prepara para el ataque de otro fiordo con el que mantiene una deuda de sangre. Mientras se debate entre la responsabilidad de proteger a su gente y la tentación de sucumbir a la sed de venganza, Harek ignora que su hilo está entretejido con los hilos de los dioses. De sus decisiones dependerá el destino de los æsir y su victoria o derrota en el Ragnarök, que llegará, como los enemigos de su clan, después del hielo.

¿Conoces esa sensación maravillosa que te embarga cuando descubres un libro magnífico después de una mala racha? ¿Ese alivo? ¿Esa felicidad? ¿Esa satisfacción al ver por fin que tus expectativas se cumplen después de tanto tiempo? ¿Esas ganas de seguir leyendo para seguir encontrando joyas? ¿El descubrir que no todo era malo después de todo?
Pues me ha pasado todo lo contrario. 

Empezaré por lo bueno, para que no corra la sangre desde el principio: el estilo de escritura está muy pulido. Se nota que está trabajado y las líneas casi casi transmiten algo. Las descripciones de los ambientes no están del todo mal, y no es muy difícil visualizarlos. No se llega a sentir el ambiente del Norte, como muchos dicen, pero no al menos llega alguna imagen a la cabeza al leer. 

Dicho esto, pasemos a lo demás. 

El libro comienza con una escena en la que vemos a los protagonistas humanos descubriendo el cadáver de una mujer. Por supuesto, una mujer que ha sido violada antes de morir. ¿Quién es? Lo dijeron, pero no lo recuerdo. Es una excusa para que el clan protagonista declare la guerra al clan rival, el que ha matado a esa mujer. No se la vuelve a mencionar en todo el libro. 
Eso ya hizo saltar mis alarmas, pero aún me mantuve optimista. Todo el mundo comete errores, ¿no?
Después me empecé a irritar con el tratamiento de las esposas de los personajes masculinos, los únicos protagonistas. Tanto en la trama de los humanos como en la de los dioses las esposas son un estorbo. Algo que evitar, que molestar, que irritar por pura diversión. 

-Creo que sí. Aún no lo he decidido, pero Frigg se ha enfadado tanto tanto cuando se lo he sugerido que creo que voy a irme aunque solo sea para molestarla.
-Una actitud que apruebo sin reservas -sonrió Loki, sintiendo cómo su ánimo se aligeraba mientras él aligeraba el paso para ponerse a la misma altura que el padre de los dioses-. De vez en cuando hay que pelearse con ellas. Si no, piensan que porque son tus esposas te tienen agarrado por la entrepierna, y eso no es bueno. 

No seáis como Loki, niños

Pero no solo es a las esposas a las que la narrativa trata mal. Oh, no. Todas, absolutamente todas las mujeres son tratadas como objetos de deseo. Desde Freyja hasta Hela, con su medio cuerpo podrido, son seres seductores y tentadores, de curvas exquisitas y que vuelven locos a los hombres. Hay descripciones de los pechos y las curvas de absolutamente todas, además de que rara es la vez en la que están desnudas y las trenzas no remarcan sus curvas. La mirada masculina es brutal. Y llega un punto en el que da mucho asco.

Verla llorar era una agonía, y ver cómo su belleza se diluía bajo la máscara retorcida del disgusto era aún peor. 

Sí, claro, es motivo de preocupación. Llorando pierde su belleza la pobre. ¿Quién va a apoyar a una mujer cuando está fea?

Y claro, con esa cantidad de mujeres hermosas y tentadoras supongo que ya os podréis imaginar cuál será la principal motivación de los personajes masculinos. ¿Evitar el Ragnarök? Bah. ¿Prepararse para el combate? Meh. ¿Sobrevivir al invierno? Tonterías. Lo que de verdad quieren es tirarse a todas las mujeres que se les pongan por delante. Estén casadas o no, quieran o no. Incluso los dioses se apuestan a sus esposas. Y lo mejor es que se enfadan cuando ellas se acuestan con otro que no sea su marido, mientras ellos hacen lo mismo con cientos y no ocurre nada.
Como consecuencia, todo gira en torno al sexo. Todo absolutamente todo tiene otro significado sexual que, al menos yo, no conocía hasta ahora. Pasar una página sin una referencia a esto tiene premio.

-No me preguntes por qué, pero ellos equiparan su destreza guerrera con su destreza en otras... lides -.Audhildr soltó un bufido-. Si le dices a uno que crees que no puede vencer, estás diciéndole que no crees que sea lo bastante hombre para poder joder.

Ni idea de dónde se han sacado esta relación


Hablemos de los personajes femeninos. La única protagonista es Katla, una völva consagrada a Freyja que se une al clan de Harek tras una incursión en una granja. Es un personaje femenino "fuerte" estándar. Parece que hace muchas cosas y es capaz de arreglarse pero en realidad para todo lo importante depende de Harek. No creo que sea un spoiler decir que se enamora perdidamente de él, y que eso es un gran motivo de drama porque es algo que tiene prohibido. 
Este personaje, además, no se relaciona en casi ningún momento con otras mujeres. Hay una escena en la que habla con otra mujer de la aldea y le da aliento y consejos, y hablan como si se conocieran de toda la vida. Queda extraña, como una manera forzada de pasar el test de Bechdel, ya que, como he dicho, en ningún momento habla con otras mujeres. Y, desde luego, su aprecio por ellas brilla por su ausencia. 

Pero si a Harek se le ocurría aunque solo fuera por un instante considerar la posibilidad de entregarle su hogar y su cuerpo a esa zorra, Katla iba a sacarle los ojos a la ruborosa novia y entregárselos al muy imbécil como regalo de bodas. 

No estoy muy segura de que se usara "zorra" de esa manera, pero mejor no meterme. Los celos bien, ¿no?

El resto de personajes femeninos son iguales. A excepción de Hela, que merece un altar aparte, todas las diosas se comportan exactamente de la misma manera. Todas son unas histéricas a ojos de los dioses, unas locas, unas exageradas a las que quieren mantener en la cama. Cuando matan a los hijos de los dioses son sus madres, no sus padres, las que lloran y juran venganza, las que cometen atrocidades por "instinto maternal" y "proteger a su cachorro". A las mujeres les pasan cosas, pero nunca hacen nada que no sea venganza por un daño anterior.
Ah, y las valkirias sirven cerveza a los dioses cuando se pasan por el Valhalla.
Hela parece ser la única que hace algo por su cuenta. Al menos tiene una personalidad única, aunque todo lo que hace en realidad es para su padre y no para ella. 
Y, bueno, Thor nos regala joyitas como esta:

-Shhh, calla -fingió horrorizarse Thor-. ¿Tú sabes lo que te puede hacer si te oye? Que últimamente tiene una mala uva que ríete tú de los problemas de ciclo de Hela.

Porque aparentemente el mal humor de Hela viene porque no le viene la regla. Ajá

Como se puede ver, con todo el machismo que tiene se puede rellenar un bingo: mal humor asociado a la regla, denuncias falsas, mujeres como histéricas, mujeres como estúpidas...

Los personajes masculinos tampoco son mucho mejores. Harek y su hermano parecen copias de los hermanos Lothbrok de  Vikings de la primera temporada, Thor es un guerrero mujeriego promedio,  Odín no se entera de nada y el resto de dioses existen y poco más. 
Loki es algo más interesante porque se supone que será el desencadenante del Ragnarök, y lo sabe. Se resiste al destino y se autocompadece de la mala suerte que ha tenido al ser considerado el timador. A través de él se ven las reflexiones de la autora sobre el destino y su inevitabilidad, que serían interesantes si no aparecieran cada dos por tres y no estuvieran ya más que vistas. Además, que Loki parece empeñado en no cumplir su destino y al final (sí, es un spoiler, sí, me da igual) le da un pronto y lo cumple porque total, el fin de todo no puede ser tan malo. 

La trama parece avanzar al principio, pero se estanca. Se pasa casi todo el libro repitiendo las reflexiones sobre el destino de Loki, los viajes de Thor y Odín, que poco aportan, y lo que les ocurre a los humanos en Midgard, que es algo más interesante pero tampoco mucho. En las últimas cien páginas avanza un poco a lo que parece ser un clímax final, al Ragnarök, a la última batalla de los dioses... y se termina justo antes. Había leído unas cuantas reseñas en las que se quejaban de esto, pero me siento estafada de todas formas. 

Escritores: No porque una historia tenga cantidades industriales de sexo, violaciones y mirada masculina va a ser más cruel. No porque una historia tenga reflexiones manidas hasta la saciedad va a ser profunda. No porque una obra sea machista va a ser más realista (en especial en Fantasía). Y no porque una obra sea cruel y realista va a ser mejor. Esta es la prueba. 

Conclusión: Seguir la escuela de G.R.R. Martin no siempre sale bien

Lo mejor: El estilo, supongo
Lo peor: ¿Cómo puede ser una escritora crear mundos tan misóginos?

Nota:




Sí, sé que los suspensos estaban reservados a libros no terminados. Pero esto ha sido demasiado horrible para aprobar.

lunes, 3 de abril de 2017

Reseña: Róndola, de Sofía Rhei

Hereva es la joven princesa heredera de Tertius, uno de los tres reinos de Róndola. Después de pasar los últimos oncinco años en la Academia Superior de Costura para Damiselas Impecables y durante su ceremonia de graduación, todo su mundo se tambalea cuando dos paladines irrumpen en el castillo para salvarla del supuesto dragón que la tiene presa. A partir de ese momento, ella y sus inseparables amigas iniciarán un viaje lleno de aventuras con el objetivo de encontrar un remedio que libere a sus padres, los reyes de Tertius, de un terrible hechizo. Por el camino se encontrarán con hombres que se convierten en animales, unicornios que atacan a las mujeres que no son vírgenes y caperucitas con muy mala leche. Y Hereva descubrirá el sexo, el amor y alguna cosa más…






Tenía unas expectativas tan altas con este libro que se podía decir que atravesaban la estratosfera. Lo compré en cuanto tuve la oportunidad y lo dejé en la estantería, esperando el momento apropiado para leerlo. Y fue que @Malvael me dio la oportunidad perfecta: una lectura conjunta, la #LCRóndola, cuyos participantes podéis ver aquí abajo.

Creo que la creadora de la imagen es @Luluvonflama, pero no estoy muy segura

Las primeras doscientas páginas son magníficas. El mundo era original, se sostenía y tenía un punto absurdo que me encantaba. Tenía magia por todas partes, razas que nunca había visto y unas reglas muy peculiares que había encontrado en pocas novelas. El sistema de numeración era distinto al que usamos en nuestro mundo, de base once en vez de diez, la protagonista era incapaz de comer nada que no tuviera forma de rosquilla, se pagaba con carrete de hilo... Y la manera de presentarlo era perfecta, en su justa medida, sin el infodumping odiado pero sin dejar que el lector se perdiera. Además, la historia era muy divertida y ocurrente, y los personajes me resultaban adorables. Me parecía una clase magistral de cómo presentar una historia. 
Pero poco a poco esa maravilla se empezó a desmoronar. Al principio no quise creerlo, pero ya se veían signos por ahí. El mapa no cuadraba con el viaje que seguían, a veces los números aparecían en base diez en vez de once, las aventuras de los personajes no parecían llevar a ninguna parte, había errores ortotipográficos de toda clase y en todas partes... Pero seguía siendo entretenido. Además, como lo leía al ritmo de la lectura conjunta, no me resultaba tan terrible. Era como leer un cuento por la noche, una aventurilla. Sí, el objetivo final quedaba lejos. Sí, había fallos. Pero me daba igual, me gustaba de todas formas. A pesar de que cada noche fuera un poquito peor. 
La catástrofe llegó al llegar al último tercio. Los personajes pierden el norte del todo. La trama perdió todo el interés para mí. De repente se descubrían unos líos familiares tan raros que acabé por no saber quién era hija de quién, los personajes daban tumbos sin saber muy bien a donde iban, y encima, se vieron los grandes esfuerzos de la autora por emparejar a todas sus princesas, aunque esto les costara la personalidad. Las últimas cincuenta páginas fueron lo peor de todo. Precipitadas, caóticas y mal escritas. No me podía creer el desastre que acababa de presentar. 

Hay muchos personajes, y con ellos ocurrió igual que con la trama. Empezaron muy bien y terminaron por los suelos. Las princesas de razas extrañas, como Akara, la hecha de fuego, Erbin, un "hada" hecha de luz y Orokosa, la polimorfa, se convirtieron en seres demasiado poderosos que se volvió incapaz de manejar. Otras fueron olvidadas, como la no-muerta y la princesa ortiga.
Y a las humanas no les aguardaba un destino mucho mejor.
Mira, la doncella de Hereva, está obsesionada con acostarse con todos los hombres que pilla y hasta se preocupa si las demás no actuaban igual que ella. Además, ese personaje parece ser el que transmite el mensaje de la obra, con lo que es como si estuviera aleccionando continuamente al lector con el discurso de la autora. No sé si es un personaje pensado para caer bien, pero a mí me pasó justo lo contrario.
Hereva es la típica princesa. Dulce, inocente, temerosa del mundo exterior y una completa ignorante en lo que a temas de alcoba se refiere. Su evolución a lo largo del libro es la esperable en estos casos. Se vuelve más avispada, más independiente (en teoría) y más como su criada, hasta el punto de dejarse guiar por puro deseo en más de una ocasión.
Los paladines me gustaron algo más. Bruni es el típico que está siempre metiéndose en líos y su compañero, De Riteris, es la cabeza pensante. Ambos acaban también emparejados, aunque la pareja del último me gustó mucho más que todas las demás juntas. 
Y del resto, lo siento, pero no me acuerdo.

El tratamiento del sexo, un tema central en la novela, me ha parecido terrible y horroroso. Da la idea de que es algo que todos debemos desear o no estaremos viviendo de verdad. De que es algo que necesitamos por imperativo categórico. Hereva pierde la virginidad casi obligada y no se ve como algo malo. La bruja malvada Tirana utiliza magia de sangre que lo que hace es que los hechizados sientan un deseo irrefrenable con ella. Viola a sus víctimas, y no parece condenarse lo suficiente. 
No sé si pretendía ser feminista o qué, pero parece que la idea del feminismo que tiene es la de mujeres que se acuestan con todo hombre que se les ponga por delante sin tener la posibilidad de decir no. Y es una idea del todo equivocada. 


Conclusión: Con lo bien que había empezado...

Lo mejor: La manera de presentar el mundo.
Lo peor: El tratamiento del sexo y el "feminismo".

Nota:


lunes, 27 de marzo de 2017

Reseña: El Pozo de la Ascensión, de Brandon Sanderson


Durante los últimos mil años, han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años, los skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años, el Lord Legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la Alomancia.

Pero vencer y matar al Lord Legislador fue la parte sencilla. El verdadero desafío lo constituirá sobrevivir a las consecuencias de su caída. Tomar el poder tal vez resultó fácil, pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se usa el poder? Una amena reflexión sobre estrategia política y religiosa en el marco de una aventura épica con luchas estilo kung fu gracias a los siempre misteriosos poderes de la Alomancia...






Trilogía Nacidos de la Bruma
1. El Imperio Final
2. El Pozo de la Ascensión
3. El Héroe de las Eras

Tengo sentimientos encontrados con este libro. Por un lado, se me ha hecho largo y hasta pesado, y los personajes me han importado más bien poco. Por otro, el señor Sanderson es un maestro jugando con lo inesperado y escapándose de toda predicción posible. ¿Qué decir? Las dudas me corroen.
Este es un libro mucho más político que el anterior. No vemos cómo se forma una rebelión, como se levanta el pueblo alimentado por unos ideales. Vemos cómo se asientan en el poder, y lo difícil que es mantener este por muy justas que sean las ideas de los que lo poseen. Los nobles dentro de la ciudad intentan deponer a un rey débil para poder instaurar un gobierno de acuerdo a sus principios. Mientras, fuera no hay uno, sino dos ejércitos dispuestos a conquistar la ciudad por la fuerza si es preciso. 
No me parece del todo mal la manera en la que se ha llevado esta parte. No hay tanta acción como en el primer tomo. Hay muchas más conversaciones y mucho más drama. Los planes de Elend se desploman, no parece que su utopía de un mundo justo para los skaa se mantenga por mucho tiempo. Llegué a sentir impotencia por el pobre chaval, un rey que es incapaz de controlar a su propia Asamblea. 

Pero tranquilos, si buscáis acción la vais a tener. Ahora hay hasta peleas épicas y llenas de saltos entre Nacidos de la Bruma, además de una batalla final que va de épica para arriba. Me ha gustado bastante la descripción de la acción, aunque es cierto que algunas peleas son demasiado largas. Además, se supone que hay una reserva limitada de los metales alománticos, pero no se ve realmente. El ejemplo más flagrante es el del atio, el metal que permite ver cinco segundos en el futuro. Se supone que se quema muy rápido, y que un fragmento enorme permite dos minutos de uso continuo. Anda que no dan de sí esos dos minutos. Los reflejos de los Nacidos de la Bruma deben de estar muy por encima de los de los mortales, pues en ese tiempo pueden pelear contra un igual y dejarlo en el suelo destrozado, temiendo por su vida y sin poder respirar. 

He tenido problemas con los personajes. No me han parecido del todo humanos. Son demasiado perfectos, demasiado centrados en un solo rasgo. Evolucionan, sí, pero es una evolución predecible, prefabricada.
Espera, que viene lo mejor. Hay un triángulo amoroso. O al menos, un intento de. 
Vin sigue tan perfecta como siempre. Es la aprendiz del Superviviente, con lo que es poco menos que una diosa. Lucha mucho mejor que un nacido de la bruma normal, se desenvuelve con vestidos con una elegancia natural que ya querrían tener las nobles, saca poder de cualquier parte porque puede y es tan guay que puede vencer a alguien quemando atio. Y se preocupa por no ser un buen partido para Elend, para que tenga también su ración de drama adolescente. No sería tan malo si no fuera porque en el libro solo aparecen tres personajes femeninos con nombre, y esta solo se dedica a despreciar y desconfiar de las otras dos. 
Elend es un pobre idealista. No tiene porte de rey, no sabe hacerse respetar y en sus leyes contempla que le quiten de en medio como si tal cosa. Tampoco cree ser suficiente para Vin y, aunque le sabe mal que ella tenga que estar todo el rato protegiéndole, le da pereza ponerse a entrenar con armas. La parte mona y algo frágil del triángulo amoroso. 
Aparece un personaje nuevo, Zane, el medio hermano de Elend. Es un Nacido de la Bruma que trabaja para uno de los nobles que planean invadir Luthadel. Es de moralidad dudosa, a veces ayuda, a veces manda asesinos, y está bastante ido de la cabeza. El encargado de sembrar la discordia en la pareja, el que le dice a Vin cómo la utilizan y cómo la manejan, como si no fuese más que una herramienta, y cómo él la hará libre. La parte indomable y seductora del triángulo. 
Al menos diré que me gustó bastante cómo se resolvió la cuestión. Todo mejora si hay derramamiento de sangre de por medio. 

Los personajes secundarios no brillan demasiado, pero al menos tienen personalidades definidas. Hay una relación amorosa mucho más bonita que la principal, y me ha gustado en especial la crisis de fe de Sazed. Este hombre merece un libro para él solo. Todo lo que ha hecho me ha importado mucho más que las acciones de la pluscuamperfecta Vin. 

El final llega demasiado tarde. Ya sé, ya sé, es lo normal cuando el libro es un tocho como los de este señor, pero no es solo por eso. Las últimas ciento cincuenta páginas, más o menos, me sobraban. Tenía la sensación de que intentaba estirar el chicle demasiado hasta lograr un final que dejara al lector con ansia de leer la tercera parte. Como si se forzara a seguir el esquema clásico de las trilogías de:
1. Presentación
2. Libro de paso con un final explosivo
3. BUM
¿Llegaremos a ese final de trilogía apoteósico?  Está por ver. 

Eso sí, los giros de trama son perfectos. Sanderson juega con lo que asumimos que será cierto y le da la vuelta como quiere. Me encanta encontrarme lo inesperado en sus tramas. Me gusta más que su sistema de magia. 

Conclusión: Buena trama, buen mundo, malos personajes

Lo mejor: Lo impredecible que resulta para alguien como yo
Lo peor: Ni siquiera los "grandes" escapan a los triángulos amorosos

Nota:


domingo, 12 de marzo de 2017

Reseña: Un cuento oscuro, de Naomi Novik

Agnieszka tiene un don: es capaz de romper, manchar o perder cualquier cosa que lleve puesta en cuestión de segundos. Vive en el valle con su familia y es feliz en su pequeño y asilvestrado hogar. Pero la maligna y retorcida presencia del Bosque se cierne desde hace años sobre todos ellos. Para protegerse, el pueblo confía en el poder de un misterioso mago conocido como el Dragón, el único capaz de controlar con su magia el poder del Bosque. A cambio de protección, pide una sola cosa: cada diez años podrá escoger a una chica y se la llevará a su torre, un destino casi tan terrible como caer presa del Bosque. El día de la elección se acerca y Agnieszka tiene miedo. Sabe —de hecho todo el mundo sabe— que el Dragón escogerá a Kasia, la más bonita, la más valiente de todas las aspirantes. Y, también, la mejor amiga de Agnieszka. Pero cuando el Dragón llega, para sorpresa de todos, no es a Kasia a quien señala… 


Un bosque corrupto. 
Un mago poderoso y solitario. 
Una joven cuyo poder lo cambiará todo…

Me resulta muy difícil reseñar y puntuar este libro. Por un lado, el mundo es muy interesante y el sistema mágico me ha encantado. Por otro, la historia me ha interesado poco y los personajes me han parecido bastante sosos. ¿Qué poner? Ah, la indecisión. 

El mundo está genial. No es lo más original del mundo, pero mola. Un mundo pseudomedieval con sus reyes, sus pueblos perdidos en medio de ninguna parte, sus magos y sus guerreros. No llamaría nada la atención de no ser por un elemento, el que acapara toda la trama: el Bosque. 
Es un lugar peligroso, maldito. Solo coger unas bayas puede acarrear la muerte o algo peor. Algo que parece tener conciencia propia y que amenaza con engullirlo todo. He visto muchas reseñas en las que ponen al Bosque como si fuera otro personaje, y me parecen del todo acertadas. Es el mejor personaje con diferencia, y, sin duda, el más inquietante. 

El sistema mágico también es algo que destaca. Sí es cierto que es más parecido a la magia tradicional, que todo lo puede y todo lo consigue, que a la magia mecánica y científica que ahora gusta tanto, que tiene unos límites claros. 
La magia funciona con palabras, pronunciando hechizos. Se podría decir que se puede hacer lo que se quiera siempre que se conozca el hechizo, pero no siempre es así. Según he visto y entendido, no son las propias palabras las que producen la magia. Es su sonoridad. Es lo que evocan. No consiste en recitar los hechizos, hay que cantarlos. Sí, requiere más talento que práctica, pero a mí me parece un sistema precioso. Pues no solo es el resultado del hechizo, también es su ejecución. Todo es bonito, y a mi mente musical le encanta. 

La trama empieza interesante, pero pronto se desinfla. La estancia de nuestra protagonista en la torre empieza siendo aburrida y termina siendo un martirio en el que deseamos con todas nuestras fuerzas que ocurra algo interesante. Ocurre, ocurre, pero ya es demasiado tarde. 
Además, esta parte es frustrante. Agnieszka no sabe hacer nada, no sabe cómo quiere el Dragón las cosas, algo lógico y normal, puesto que es alguien que no conoce con unas costumbres extrañas. Y este, en lugar de enseñarla, la grita. Después de unas cuantas páginas, es comprensible llegar a la conclusión de que el Dragón es un borde de manual y que si revienta, mejor. 
Además, hay unos cuantos giros que no me han terminado de convencer, y páginas y páginas donde la trama se estanca y todo pasa a tratar de cómo Agnieszka aprende a ser refinada como las que viven en la Corte. Parece que eso le tiene que ocurrir a todas las heroínas rudas y sucias, y es algo que ni me gusta, ni aporta nada a la trama, ni sirve para hacer evolucionar al personaje. 

Pero cuando al fin ocurren cosas interesantes de verdad, cuando al fin se adentran en el Bosque, cuando al fin luchan contra él... ¿por qué se vuelve todo tan fácil? Cuando buscan a alguien desaparecido el mes anterior, lo encuentran en dos pasos. Cuando buscan a alguien desaparecido hace veinte años lo encuentran en dos pasos. Cuando buscan el corazón del bosque para destruirlo lo maldito encuentran en dos pasos. ¿En serio, Bosque? Yo te creía un villano más temible. ¿Ni siquiera puedes acabar con dos humanitos que se meten en tus tierras?

Los personajes... ya he hablado un poco de ellos. Agnieszka me parece la heroína prototípica, sin más personalidad que su torpeza y su habilidad con la magia. Además de sus estupideces de héroe, que ya cansan un poco. Es que no se molesta ni en pensar. Y le sale bien porque el Bosque le deja para ejecutar un plan malvado que ni siquiera sale bien.
El Dragón es otra joya. Empieza siendo el más borde del reino con diferencia. Su paciencia está en el cero absoluto y se enfada por cualquier tontería. Además, parece ser que de las chicas que se lleva solo le importa que sean guapas y refinadas. Sin embargo, cuando comienza el verdadero peligro, se vuelve de repente alguien paciente y majo. ¿Ha salido mal esto y han muerto treinta valientes soldados porque sí? No pasa nada, ya saldrá mejor la próxima vez. Estamos hablando alguien que se enfadaba porque la protagonista tuviera manchas en el vestido. 
Ah, sorpresa. Hay una historia de amor entre estos dos. Nunca te lo podrías haber imaginado, ¿verdad?
Y el resto... bueno. Kasia me cayó bien, y de los demás no recuerdo ni los nombres. Son todos olvidables. Que vivieran o murieran me daba lo mismo. 

En el fondo quería que ganara el Bosque. 

Conclusión: Bueno, suficiente, supongo. 

Lo mejor: El sistema mágico es precioso
Lo peor: Los personajes me han dado igual

Nota:


domingo, 26 de febrero de 2017

Reseña: Las tierras en juego, de Arkaitz León Muela

Mirthad, la Tierra Conocida, es un mundo poblado por humanos, elfos y otras curiosas criaturas. Cuando súbitamente aparece un elfo con extraños poderes en el territorio de los humanos, nadie espera que los acontecimientos se estén acelerando hacia un suceso que está cambiando por completo la vida de millones de personas. Los comerciantes más poderosos están adueñándose de todos los recursos, dejando a mucha gente en la miseria y devastando la tierra, y son capaces de cualquier cosa con tal de obtener más beneficios. Magia, aventuras y mucho más en este mundo que nos será familiar. Las Tierras en Juego es el primer volumen de la saga Relatos de Mirthad.







Relatos de Mirthad
1. Las tierras en juego
2. Un pueblo perdido
3. ¿?
4. ¿?

Este es un libro que vi recomendado en el canal de Diego Marcapáginas y que leí aprovechando una oferta de Lektu. Me llamó por ser fantasía de un autor español y porque criticaba el capitalismo de nuestra sociedad desde una perspectiva ecologista. Y, bueno, no ha estado mal del todo. 

La crítica y el mensaje de respeto a la naturaleza están bastante bien enfocados. Me ha gustado porque ya no es "un elfo perfecto y que vive en armonía con la naturaleza contra los humanos estúpidos que solo se saben servir de la tecnología y la guerra", como ya he visto en otros libros. Es un grupo de humanos junto a un elfo contra otro grupo de humanos que realizan actividades inmorales por su avaricia, no por su naturaleza. Y eso ha sido lo que más me ha gustado del libro, que los personajes no están definidos por la raza (mágica) a la que pertenecen, sino por sus palabras y actos (aunque más por esto primero). Seamos realistas, esa perspectiva de que los humanos somos horribles con el entorno porque está escrito en nuestro ADN ya empezaba a cansar, además de que no es cierta ni lo fue nunca. 

Sin embargo, he sentido algo de decepción por el personaje del elfo. Es perfecto en todo. No se cansa, puede hacer magia, es mucho más inteligente que los simples mortales y a efectos prácticos es inmortal. No parece tener defectos y todos sus compañeros le aplauden todo lo que hace. Sus planes salen siempre bien y su moral es intachable. Es un elfo muy poderoso que es tan bueno que se preocupa por los humanos y les trata como amigos. En serio, escritores, los defectos no hacen daño a nadie, y menos si es una raza tan idealizada como la élfica. 
El resto de personajes... Bueno, están ahí. El grupo es el típico grupo de los viajes en fantasía: un príncipe, un grandullón encargado de la fuerza bruta, el elfo y la chica. No he llegado a conocer bien a los dos primeros, por algún motivo los confundía siempre, y me parecía que les faltaba personalidad, algo más allá que un solo rasgo que les definiera. La chica, sin embargo, me ha gustado bastante. Tiene mucha personalidad es muy respondona, lo que me ha parecido un soplo de aire fresco. También mete feminismo de vez en cuando, y me gusta que esos mensajes salgan de un personaje femenino. Aunque quizá le ocurre un poco como al elfo. Es perfecta en todo lo que hace. No tiene defectos y, por tanto, no me provoca todo el interés que me gustaría. Se aprecia el intento de incluir un mensaje feminista a través de ella, pero no cambia que sea la única mujer del grupo y que no encuentren a ninguna otra fuera de él, y que por ello esta tenga que ser perfecta. 

El sistema mágico no me ha terminado de convencer. Parece que se puede hacer todo y no hay apenas limitaciones ni riesgos, al menos, para el elfo. No queda muy claro cómo realiza los hechizos y lo único que explican es que "manipula la Energía", pero no parece haber ningún mecanismo específico para hacerlo. En algunos momentos puede leer la mente de los mortales como si tal cosa, y lo hace con todos los que ve, y otras, es muy costoso, muy difícil y no se debería hacer. Y eso ocurre muchas veces. Se presentan situaciones muy parecidas o casi iguales y en una puede usar magia como quiera y en otra no. ¿Por qué?

La forma de escribir no está mal pero le falta algo. Cuenta mucho, muchísimo, y muestra muy poco. Ya sabemos que los malos son muy malos, pero quiero ver las consecuencias de sus actos, no solo que me cuenten que la gente pasa hambre y los campesinos se quedan sin tierras. Quiero ver un bosque contaminado, quiero ver un muerto de hambre. No quiero saber que en alguna parte ocurre.
Además, los diálogos parecen extensiones de la voz del narrador. Sirven para explicar cosas, pero no muestran nada de los personajes. Se ve en especial cuando se cuentan cosa que ellos ya deberían saber pero el lector no. Y cuando se sacan planes estupendos de la manga. Ni siquiera las declaraciones de amor me han parecido creíbles de verdad. 

Conclusión: Con esa forma de transmitir el mensaje podría haber sido mucho mejor.

Lo mejor: El mensaje está muy bien llevado y planteado
Lo peor: Se puede hacer a elfos más perfectos, pero es difícil

Nota:



domingo, 19 de febrero de 2017

Reseña: El pistolero, de Stephen King

En la primera entrega de la extraordinaria serie "La Torre Oscura", el pistolero comienza su arduo viaje hacia la misteriosa torre. Roland de Gilead, uno de los héroes más enigmáticos del autor, debe perseguir al Hombre Negro por el desierto para que le revele los secretos de la Torre Oscura, un edificio mítico que se encuentra en el nexo de todos los universos. Tras correr innumerables peligros, "el pistolero" comienza a formar el equipo con el que viajará por distintos mundos.











La Torre Oscura
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Este es uno de esos libros que no tenía intención de empezar pero que por azares del destino acabé leyendo. Ya conocía a Stephen King, y he leído un par de libros suyos, y es un autor cuyo estilo me gusta mucho (lástima que escriba terror, un género que no se lleva muy bien con mi afición de dormir por las noches). Sabía que tenía una saga de fantasía, La Torre Oscura. Sabía que existía, que era muy larga y que los libros que la componían eran muy tochos. Y ya. Pero mi novio me la empezó a recomendar y me picó el gusanillo, así que mandé al traste mi plan de próximas lecturas y empecé con esto. No me arrepiento.

Es un libro raro. Muy raro. Es un libro que desconcierta, en el que uno no sabe muchas veces dónde está. 
Nada más comenzar, ya el mundo empezó a descolocarme, pues es muy diferente a lo que estaba acostumbrada a leer en fantasía. El pistolero parece ser el último de una estirpe importante o noble, también uno de los últimos hablantes de la Alta Lengua (High Speech en inglés, en español lo ignoro), que es algo que se puede ver en obras de fantasía oscura. Los primeros vistazos al mundo lo muestran como un mundo sucio, decadente. Y, de repente, entra en un pueblo, escucha Hey, Jude (sí, la de los Beatles), entra en un bar y pide una hamburguesa que paga con una moneda de oro. Si eso no es desconcertante, yo no sé qué es. 
Además, es un mundo cruel donde no parece haber cabida para la amistad o el amor. Nadie espera importarle a los demás más allá de lo que pueda aportar. El mismo protagonista parece asustado de los sentimientos altruistas y de las relaciones en las que uno no quiere sacar provecho del otro. Predican los religiosos acerca del fin del mundo y del fin de los valores. Y da la sensación de que tienen razón. 

El personaje que más destaca (oh, sorpresa) es el del pistolero. Me ha dado la sensación de que es tan hermético que ni un solo libro centrado en él ha sido suficiente para llegar a conocerle. Se pueden llegar a entender sus acciones, pero los razonamientos que le llevan a ellas aún son un misterio para mí. Es uno de los personajes más interesantes con los que me he encontrado. Y necesito saber más. 
El hombre de negro, a pesar de aparecer poco, también es un personaje muy importante y tan enigmático como su rival. Su sombra sobrevuela al pistolero, quien lo teme y busca a partes iguales. Cuando al fin aparece y habla, lejos de despejar las preguntas que han ido surgiendo durante la lectura, crea todavía más. 

El final es muy extraño, pero es justo el que le pega a la novela. Parece terminar esta historia y abre la puerta grande para las continuaciones. Es desconcertante y no se parece en nada a ningún otro que haya leído. Uno de esos que tras leer la primera palabra le dejan a uno pensando y mirando al infinito. 

Si hay que poner algún punto negativo, diré que es muy, muy fácil perderse. Hay que leer con tres mil ojos para captar todos los detalles. Y en cuanto cambian el punto de vista, aunque sea un momento, aunque sea para que un personaje exponga su pasado, la posibilidad de no saber de qué están hablando aumenta un 450%. Avisados quedáis. 

Conclusión: Más raro que un perro verde, pero muy molón

Lo mejor: El mundo es el más extraño que he encontrado hasta ahora
Lo peor: No apto para leer con sueño o medio despistado

Nota: