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lunes, 23 de marzo de 2015

Reseña: El nombre del viento, de Patrick Rothfuss




He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

 "Me llamo Kvothe. Quizás hayas oído hablar de mi."

1. El nombre del viento
2. El temor de un hombre sabio
3. Las Puertas de Piedra (título provisional)

Nota: Lectura en inglés 



Me leí este libro por primera vez hace unos tres años, y me encantó, y hace poco decidí leerlo otra vez, aprovechando la próxima salida de The Slow Regard of Silent Things (La música del silencio, en español), un libro que trata sobre uno de los personajes de este libro, pero que (supongo) estará fuera de la trilogía.

Esta relectura lo he disfrutado incluso más  que la primera, desde las primeras páginas me hizo recordar por qué me había gustado tanto tres años atrás.

Ya la estructura del libro es un poco rara, se trata de una novela en la que un personaje cuenta la historia de su vida, por lo que se alternan partes en primera y en tercera persona.

El estilo de Rothfuss es increíble, consigue que el lector entre de lleno en las páginas y no se acuerde de nada más. De hecho, en las partes narradas en primera persona, conseguía que yo me convirtiera en el personaje protagonista:sentía lo que sentía él y casi podía pensar como pensaba él. Eso es algo que no todos los escritores son capaces de conseguir. Solo era capaz de volver a la realidad si alguien me sacudía (o si de repente veía que el Metro había llegado a mi estación y que tenía que salir pitando).

Otra cosa que me ha gustado mucho han sido los personajes. No todos están tan bien caracterizados como el protagonista (que tiene 800 páginas él solo para explayarse, más los libros siguientes, que también son bien tochos), pero en general tienen gran variedad de personalidades. Algunos son más prototípicos y otros más originales, y todos se quedan grabados en el lector de alguna forma. Aunque sean muchísimos y no se acuerde de los nombres de todos.

La magia también es una parte del libro muy importante. Aunque no es magia como en El Señor de los Anillos o Las crónicas de Narnia. Aquí la magia es tratada como ciencia, al menos, la que más comúnmente se utiliza, conocida como simpatía. También hay indicios de otro tipo de magia, pero en este primer libro no se desarrolla demasiado su funcionamiento, así que habrá que esperarse a próximos libros para resolver el misterio.

En esta saga aparece un tema que no suele aparecer con frecuencia en otros libros del género: la música. Todo el libro está salpicado de canciones, al más puro estilo Tolkien. Muchos dicen que se le da demasiada coba a este tema, pero a mí, como músico que soy, me ha encantado (¡ya es hora de que se nos reconozca en el terreno fantástico!). Y la forma de tratarla es muy realista (salvo unas cuantas excepciones que hacen pensar que el personaje es un superdotado de verdad), y esa clase de descripciones solo se pueden dar cuando uno es músico.

Por último una advertencia al visitante: Este no es un libro de aventuras. Sí, tiene algo de acción,  pero este primer libro es más bien un libro de presentación, así que aquellos que esperen algo como la Canción de Hielo y Fuego con sangre desde el primer momento no quedarán muy satisfechos. A mí me ha parecido una forma muy original de enfocar la fantasía (no todo tienen por qué ser batallas y dragones y sangre) y me ha gustado por eso, pero entiendo que hay gente que no piensa como yo.

En resumen: 
Lo mejor: Haber conseguido que el lector llegue a (casi) formar parte del libro.
Lo peor: El tiempo que pasa entre libro y libro

Nota:

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