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sábado, 16 de mayo de 2015

Reseña: La Princesa Prometida, de William Goldman

La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al que sólo le interesa la caza.Esta obra reúne todos los elementos clásicos de los grandes relatos ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia para rendir homenaje a la novela de aventuras.Nota: Leído en inglés







No tenía pensado comprar este libro. Llevaba mucho, mucho tiempo queriendo leerlo, pero lo de comprarlo fue un impulso repentino e inexplicable. Estaba en la sección de libros en inglés de la Casa del Libro de Gran Vía cuando lo encontré... y no pude resistirme. Matadme, pero nunca he visto la película completa, solo he llegado a la mitad (no es culpa mía, la empezamos a ver este año en Lengua, pero de repente un buen día la profesora cambió de idea, lo que fue un alivio, ya que la veíamos por Internet y el Internet de los institutos es malo por definición); así que no tenía ni idea de cómo sería la historia. Había leído varias reseñas y tal, pero nada me había preparado de verdad, y yo tampoco sabía muy bien qué esperar. 

La novela en sí me ha encantado. Es simplemente adorable, y me arrepiento de no haberla leído antes. Cómo la habría disfrutado siendo más pequeña. Es como una historia dentro de otra historia, lo que me ha parecido muy gracioso. Está, por una parte, el relato propiamente dicho de La princesa prometida, y por otro lado, otro relato que cuenta como el escritor escuchaba a su padre leer la historia de pequeño, escrita por un supuesto Morgerstern, y cómo decidió transcribirlo. La propuesta en sí resulta interesante, pero el comienzo, se me hizo muy cargante. No paraba de contar datos de su "vida" que no parecían importar para nada. Yo ya estaba hasta las narices, tras tragarme todos los prólogos de la edición del 30 y el 25 aniversario, que también venían incluidos en la edición, y cuando finalmente empecé lo que es el libro y me encontré con otro de esos prólogos casi me dio algo. Después, ya a lo largo del relato real vuelve a hacer intervenciones, pero son más cortas y concisas, mucho más entretenidas de leer, y numerosas veces me arrancaron hasta carcajadas.

Ahora sí, hablemos de La princesa prometida. Los personajes me han encantado. Son casi completamente planos, pero en muchas novelas de fantasía  enfocadas para niños pasa igual. Además, siempre se tiene la sensación que la historia no se toma en serio a sí misma. No es un libro para adultos. No es un libro que aspire a grandes cosas. y eso lo hace grande. Siempre parece que los personajes redondos están mejor construidos que los planos, pero no se puede negar que los primeros tienen su encanto. Igual que las historias de amor verdadero, venganzas que siempre se cumplen y aventuras sin fin. Lo gracioso es que la protagonista, Buttercup, es tonta, pero tonta, y no se molestan en disimularlo. Todos los personajes la aceptan como tonta a pesar de sus esfuerzos por disimularlo, e incluso el narrador. Eso no se ve muy a menudo (acordémonos de la inteligencia suprema de Bella Swan en Crepúsculo). Mi personaje favorito, sin duda, Iñigo Montoya. No sé por qué me ha gustado tanto, pero es así, que nadie me pida que lo explique, porque no sabría.

Ahora, al terminar el relato, con un final que me ha parecido genial, por inesperado, me encontré con que seguía en una especie de secuela que se llamaba El bebé de Buttercup. Así, volvió a aparecer otra parte larguísima en la que nuestro amigo Goldman volvía a contar (todo ficticio, claro), como afrontó el éxito de la novela, cómo encontró la continuación, etc. Yo ya no podía más y me la salté, y fui a leer ya en sí El bebé de Buttercup y dejare de tonterías. Y no me gustó nada. No lo terminé, de hecho. Con lo bien que había quedado La princesa prometida, hacer una continuación es simplemente ¡inconcebible! Y más con lo alto que dejó el listón. Esa secuela me pareció horrenda, la historia había perdido el interés, y los personajes, y  el estilo de escritura se volvió pobre, casi de un escritor novato. A lo mejor me he perdido una joya, pero no iba a permitir que eso arruinara mi opinión sobre el libro en conjunto.

Resumiendo:

Lo mejor: La historia es encantadora
Lo peor: Las aburridísimas introducciones, que aunque sean ficticias no dejan de aburrir a las ovejas

Nota:

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