expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

sábado, 27 de junio de 2015

Reseña: Historias de la Tierra Incontable. Círculo primero. El despertar, de Házael González

Sobre la arena de una playa, junto a los restos de una cruenta batalla, una joven despierta sin recordar nada de su pasado ni de ella misma. En medio de su desconcierto, solo tiene claro que debe descubrir su nombre, ya que él será la clave que le devuelva la memoria.
Adoptada por una gata que acaba de perder a su hijo, iniciará un viaje por los territorios de la inmensa y misteriosa Tierra Incontable, y sus pasos la llevarán al valle de los unicornios, a la ciudad de las sirenas e incluso a los territorios perdidos de los bosques, donde habitan los humanos que un día decidieron unir su vida a la naturaleza. Pero será un sabio mago quien acabará guiándola en su aprendizaje y la ayudará a comprender que en lo más simple y cotidiano se esconden las cosas más bellas, y que el poder de la magia poética puede sanar las heridas más profundas del alma. Una antigua responsabilidad y el recuerdo de alguien a quien amó sin medida le servirán de guía, y al final, la joven sin nombre descubrirá que el verdadero destino de su viaje estaba más cerca de lo que imaginaba: en su propio interior, en sus sueños y en su corazón.

1. Círculo primero. El despertar.
2. Círculo segundo. Viaje a la profundidad
3. Círculo tercero. La música del mundo

Me encantan los libros de fantasía que saca esta editorial, al fin libros que desmienten el tópico de que toda la fantasía es igual.  Ya se ve que la fantasía no es precisamente el género de moda actualmente, desplazado por las historias realistas y la ciencia-ficción, pero ahí sigue. Y esta es la prueba.

Cuando lo encontré, en un salón del manga, ya había leído un par de libros publicados por la editorial, ambos magníficos. Ya casi se ha convertido en tradición comprar un libro de Alberto Santos cada vez que voy a una feria del libro o salón del cómic, pero es que ciertamente no decepcionan.

Este es un libro de fantasía clásica. Aparecen unicornios, magos, elfos, animales parlantes, sirenas... Todas las criaturas de los cuentos de hadas, y algunos más. Lo interesante es que no hay grandes dosis de acción en esta primera entrega. Es un libro lleno de poesía, de magia, de amor. No es una típica historia de fantasía. Es una historia del descubrimiento de uno mismo y del mundo que nos rodea, de aprender a afrontar la realidad, de encontrar magia en todas las cosas. Es, en fin, una historia sobre la vida misma.

En los personajes destaca sobre todos la protagonista. Es algo muy curioso, porque nos pasamos la mayor parte del libro desconociendo su nombre, y sin embargo, no se echa de menos. En algunos momentos me sorprendí. Nunca había leído de ningún personaje que se mantuviera sin nombre durante tantas páginas sin que en ningún momento se llegue a echar en falta. Es muy curioso, y aún no sé muy bien cómo lo ha conseguido.
El resto tampoco se quedan atrás. Aunque algunos aparecen poco no les falta definición, y aunque no están tan definidos como la principal están mucho mejor construidos que los secundarios de novelas con más fama.

El estilo está, al igual que la historia, repleto de poesía. A veces literalmente, pues para algunos sucesos emplea poemas en lugar de prosa. Aunque es cierto que en ocasiones es demasiado directo, lo que no ha impedido que lo considere uno de los libros mejor narrados de mi estantería. Realmente me trasladaba a otro mundo mientras lo leía. A un mundo lleno de magia y de criaturas dispuestas a ayudar, a un mundo más amable que este.

Lo recomendaría una y mil veces, y aunque pertenece a una saga, casi se puede leer como un libro independiente. Estoy leyendo el segundo y espero poder reseñarlo pronto.

Resumen:

Lo mejor: Al fin una obra de fantasía que no necesita grandes héroes ni batallas para contar su historia.
Lo peor: El narrador a veces era demasiado directo.

Nota:

sábado, 20 de junio de 2015

Reseña: Rebeldes de Irlanda, de Edward Rutherfurd

Después de la buena acogida de la destacada novela Príncipes de Irlanda, que relata los acontecimientos más significativos de la vida de Irlanda hasta el siglo XVI, Edward Rutherfurd continúa su narración. La presente obra nos conduce desde 1597 hasta las primeras décadas del siglo XX, a través de la vida cotidiana de gener aciones de diversas familias, cuyo devenir estará marcado por la convulsa vida social y política de la Irlanda de esta época. Tras la época de la Reforma y la Contrarreforma, el curso de Irlanda se alterará por la aparición de un personaje clave en la historia de Europa: Oliver Cromwell. La llegada del militar al poder y su campaña de Irlanda marcan el inicio de una época caracterizada por la hegemonía del poder protestante que relegará al católico en un ciudadano de segunda clase. El descubrimiento del Nuevo Mundo, la conmoción producida por la Revolución Francesa, la crisis de la patata o la aparición del Sinn Fein son otros de los episodios de la convulsa historia de Irlanda que se abordan en esta novela. Edward Rutherfurd demuestra una vez más su maestría para aunar ficción y realidad en una contundente novela que aborda tanto acontecimientos históricos como conflictos religiosos y políticos, guerras y asesinatos, pero que ofrece también el devenir cotidiano del pueblo. Todo ello protagonizado por anónimos personajes, que interactúan de igual a igual con algunos protagonistas de la cara visible de la Historia, como Carlos I de Inglaterra, Jonathan Swift, James Joyce o W.B. Yeats. Segunda parte de la magnífica epopeya sobre la historia de Irlanda. Desde 1597 hasta las primeras décadas del siglo XX.

1.Príncipes de Irlanda
2.Rebeldes de Irlanda




Aquí está la segunda parte de Príncipes de Irlanda, que narra los acontecimientos ocurridos en el país desde finales del siglo XVI hasta la independencia del país, a principios del siglo XX.

No tiene realmente demasiadas diferencias con la primera entrega. De hecho, si no fuera porque son de un tamaño más que considerable, podrían haber estado juntos en un mismo volumen si ningún problema. La principal diferencia es que aquí transcurre considerablemente menos tiempo. Si el primero cubría más de mil años, este apenas cubre tres siglos y medio. Eso se nota, principalmente, en los saltos temporales. Me han parecido bastante más abundantes que en el anterior, pero suelen ser más cortos. En los más largos, los intergeneracionales, los personajes de la generación anterior no llegan a desaparecer del todo, suelen ser abuelos o tíos, pero no es como en el anterior, donde solo se sabía quién descendía de quién de oídas. Por otra parte, el árbol genealógico se vuelve mucho más confuso, y a veces ni los apellidos me aclaraban las cosas. 

El estilo de escritura estaba bien, pero le faltaba la poesía de las páginas del volumen anterior. También es verdad que la historia de las épocas moderna y contemporánea tiene menos magia que la medieval, pero aún así el cambio ha sido demasiado grande.

Los personajes, a pesar de estar más tiempo "en escena" se han banalizado mucho. No tienen ni mucho menos la profundidad de la entrega anterior, que tampoco era mucha. Se ve que sirven más como peones para mostrar los acontecimientos de la historia que como fines en sí mismos. Me ha molestado eso un poco, pero como yo tampoco iba buscando grandes personajes, sino aprender historia, tampoco le he dado tanta importancia.

Lo que sí me ha gustado ha sido la parte histórica, como ha metido entre las páginas esas pinceladas de historia y política. A la gente posiblemente les resulte aburridísimo, esa es la fama que tiene la historia, pero a mí me parece algo sumamente interesante. Era lo que en este libro estaba buscando, por lo que no me ha decepcionado en absoluto. He aprendido muchas cosas, y siempre conviene recordar que la historia de Irlanda es algo más que la hambruna y la búsqueda de la independencia.

Resumen

Lo mejor: Aprender historia así es más entretenido que estudiando con un libro de texto, aunque no es así para todo el mundo.
Lo peor: El estilo y los personajes han bajado un poco en calidad

Nota:


sábado, 13 de junio de 2015

Reseña: Príncipes de Irlanda, de Edward Rutherfurd

Príncipes de Irlanda es un retrato inmejorable de la historia del país: desde la llegada de san Patricio a la isla pagana de Irlanda, la resistencia a la cristianización o el enfrentamiento con los vikingos, hasta los conflictos entre los príncipes de Irlanda y los reyes de Inglaterra. Edward Rutherfurd nos enseña que para comprender la vida de un país es necesario conocer su historia; esa es la oportunidad que brinda esta novela a través de historias ficticias y personajes inventados. Un viaje imaginario a través de los siglos, con parada en los hechos más significativos del devenir de Irlanda, que se engarzan perfectamente a la ficción y que arribará, en este primer volumen de los dos concebidos por Rutherfurd, hasta el siglo XVI.

1. Príncipes de Irlanda
2. Rebeldes de Irlanda






Me encontré este libro y su continuación en la Fnac. Ya había oído hablar de Edward Rutherfurd, pero nunca me había animado a leer nada suyo. Mas de repente vi este libro. Me encanta Irlanda, he estado allí dos veces, y este verano iré una tercera, así que estoy que me subo por las paredes de la emoción. Como de historia de Irlanda sabía francamente poco decidí leérmelos para al menos tener pinceladas de los acontecimientos más importantes.



La novela se estructura en diversas historias que ocurren en distintas épocas, cuyo único punto en común es que se trata de los descendientes de las mismas familias. No son solo de una familia, sino de varias que se van entrelazando. Esto no está mal para representar la historia de un país, de hecho me ha gustado. Pero debido a los frecuentes saltos temporales y a la gran cantidad de familias que hay al final, en ocasiones se hacía confuso. Había demasiados personajes, demasiadas familias, y a veces no sabía quién era hijo de quién. Suerte que al principio había una doble página con un árbol genealógico, que realmente me ha facilitado mucho las cosas. 



Los personajes me han gustado mucho, aunque a veces eran muy parecidos entre ellos. Aún así, cada uno tenía su propio toque personal que le hacía, al menos sutilmente, diferente del resto. Sus sentimientos también me parece que están muy bien reflejados, aunque en algunos casos parezcan un poco exagerados. En general me ha resultado fácil empatizar con ellos, y eso es difícil, porque no siempre están el tiempo suficiente. Los mejores han sido los primeros, los celtas. Eran los que mejor construidos estaban, y los que tenían una historia más compleja. A partir de ahí, estaban más desdibujados y servían más para mostrar eventos históricos que para otra cosa.


La ambientación al principio era genial. Conseguía que uno entrara de lleno en el mundo celta, y la historia parecía casi mágica. Sin embargo, a medida que avanza la historia va empeorando, y en el Renacimiento me resultaba muy difícil imaginarme los escenarios. Lo mismo ocurre con el estilo de escritura. Aún así, en ningún momento llega a ser malo, simplemente un poco más soso.

Ya que tengo el segundo por casa, espero poder empezarlo pronto.

Resumen:

Lo mejor: Consigue que aprendamos datos históricos irlandeses de forma más amena que con un libro de Historia pura y dura.
Lo peor: Hacia el final los personajes y escenarios quedan un poco desdibujados

Nota: