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sábado, 30 de enero de 2016

Reseña: El Ojo del Mundo, de Robert Jordan

El mundo gira y gira y una vez tras otra vuelven, al cabo de los años, de los milenios, los días prometidos en las leyendas. Desde el horrible momento en que Lews Therin, que fue Señor de la Luz, impulsado por las fuerzas de la Oscuridad, dio muerte a todos los suyos, no ha cesado la lucha entre la luz y las tinieblas, la vida y la muerte, el bien y el mal.

En español equivale a los libros Desde Dos Ríos y La Llaga









Me gustaría poder poner los libros que forma la saga, como hago normalmente, pero es algo demasiado confuso. Para empezar, que yo sepa, la edición en inglés (la que estoy leyendo) consta de catorce libros, pero la española no es así, ya que, según tengo entendido, tiene de veintiuno, porque han hecho cosas muy raras de dividir libros. Yo estoy leyendo la edición en inglés, y en cada reseña pondré a qué libros de la edición española corresponde cada uno de la edición inglesa, en el caso de que alguien quiera leérselos. Además, hay dos precuelas y muchos libros sobre el mundo de la Rueda del Tiempo. Sí, es una saga larga, muy larga.

La premisa es muy interesante. El aspecto más importante del mundo es la Rueda del Tiempo, que gira y gira, marcando el destino de los habitantes del reino. Todo está condenado a repetirse, y el tiempo no tiene principio ni fin (a no ser, claro, que el Señor Oscuro se meta de por medio). La Rueda, además, marca el destino de los habitantes del mundo, a pesar de que estos aún tienen un cierto control sobre su destino, siempre y cuando no sea demasiado importante. Si eso no es originalidad, no sé lo que es. 
El mundo es bastante normalito, es un mundo de fantasía medieval estándar, a primera vista, con sus ciudades, sus magos, sus orcos, sus pueblos perdidos donde viven los héroes... Pero una mirada más profunda revela que no es exactamente así. Comparte muchos elementos la Tierra Media, mundo medieval por antonomasia, es cierto, pero no es solo eso. Es sorprendente complejo, y vasto. En este libro no se profundiza tanto como me gustaría, pero ya se revelan una gran cantidad de datos y se conocen un montón de ciudades, culturas, lugares varios y particularidades de la sociedad. Es un libro muy descriptivo, y eso permite que uno se meta aún más en ese gigantesco mundo, que seguro que se irá haciendo más y más grande conforme avance la saga. No es un estilo particularmente cuidado, pero cumple su función. Está claro que lo que importa aquí es la construcción de mundos. Más que el estilo y que la propia historia. 
La magia es algo también muy original. Revelar su funcionamiento contaría una parte ya algo importante, así que no me voy a meter ahí. Pero me encanta. Hace falta tener un don para manejarla, como casi todos los tipos de magia, pero aún así es sumamente difícil de controlar, con lo que (espero) se acabarán los personajes perfectos que la controlan sin necesidad de que nadie les ayude (cosa que, aún así, no va a suceder, pero sería bonito).

Los personajes se cuentan por decenas. Lo mejor es que además son muy variados. Ya en el grupo de protagonistas nos podemos encontrar de todo, desde una hechicera mística y su guardián hasta un hombre lobo, pasando por un granjero de aldea y un juglar. Hay tantos que es imposible que el lector no empatice con ninguno. Están muy bien definidos, aunque hay que decir que, salvo unas pocas excepciones, todos son bastante planos en las ochocientas páginas que dura la novela. Supongo que tienen otros trece libros para cambiar, volver al principio y cambiar otra vez.

No es un libro perfecto, ni mucho menos. Es un poco pesado en algunas partes, pero eso no es lo peor, apenas molesta. Lo peor es que es muy, muy parecido al Señor de los Anillos, y no solo en el mundo. Había personajes que me parecían casi iguales a los de la obra de Tolkien, de hecho encontré un Gandalf, un Frodo, un Boromir y, como no, a Sauron. Y no solo personajes, también situaciones, especialmente del primer libro de la trilogía, había una escena que se parecía tanto a las Minas de Moria, tanto en sus antecedentes, como en su resolución, que casi rozaba la copia. También la historia es bastante típica, y peca un poco de predecible. 
No se puede estar copiando a Tolkien durante catorce libros (espero), así que confío en que su influencia se reduzca un poco en próximas entregas. Seguiremos informando.

Conclusión:
Lo mejor: La idea de la Rueda del Tiempo es de lo mejor que he visto en la construcción de mundos.
Lo peor: La historia es bastante típica

Nota



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