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sábado, 9 de abril de 2016

Mis primeros libros

Sé que esta entrada (más bien en versión vídeo) está por todas partes de booktube. Sé que es una falta de originalidad terrible por mi parte ponerla en mi blog también, pero a veces las entradas (o vídeos) populares también consiguen llamar mi atención.
No voy a hablar de los libros con más dibujos que texto, porque entonces no acabaremos hasta el fin del mundo, tampoco de los típicos del Barco de Vapor, porque no me marcaron tanto como a otros niños, demasiado simples y cortos para mi gusto. Yo soy rara de fábrica, está claro.

Los primeros libros sin apenas dibujos que leí, antes incluso que los del Barco de Vapor, fueron los de Narnia, a la edad de 7-8 años. Los leí a raíz de ver la película, que me había encantado, y los fui consiguiendo gracias a una colección que venía con el periódico que comprábamos los domingos. El ritmo no era muy regular, todo hay que decirlo, y hubo libros que me hicieron desear de verdad (La travesía del Viajero del Alba tardó un mes en llegar, si no recuerdo mal), pero la espera mereció la pena. Me leía cada uno en unas dos semanas, según las estadísticas de mi madre, y estoy completamente segura de que es la saga que más veces he releído de toda mi vida lectora. No exagero si digo que la he leído más de diez veces. 


Sí, yo leí Terry Pratchett a los ocho años. Era una edad en la que yo buscaba hambrienta libros para devorar. Los realistas me aburrían, así que buscaba básicamente la fantasía. Al ver estos y ver que prometían magia, mi madre empezó a comprármelos, otra vez, con el periódico. Lo cierto es que en aquella primera lectura no tuve mucho éxito. No los entendía y me aburrían, pues aún no conocía los tópicos de los que se burlaban y las historias eran demasiado absurdas como para entenderlas tan pequeña. Más tarde, en torno a los doce años, volví a leerlos y esta vez ya sí que los entendí y me encantaron. Y ahora, va una tercera. 





Era una época en la que devoraba con avidez cualquier cosa que tuviera que ver con la magia, ya se ve, y esto no podía ser menos. Ya había leído unos cuantos libros de Geromino Stilton que me habían regalado mis tíos, y al ver este no pude resistirme... ¡Era tan gordo! Me indignaba un poco porque yo era una rebelde y no me parecía bien que los dragones y las brujas fueran siempre los malos, y porque al final todo resultaba ser un sueño (espero no habérselo fastidiado a nadie). Ese final lo había visto varias veces y no me parecía nada bien. Ya que se crea un mundo de fantasía, al menos que sea real dentro del relato, digo yo. Me leí hasta el séptimo en casa de mis primas, y veo que han sacado muchos, muchos más. Lo que pasa es que en los últimos la moralina la meten con luces de neón y aparecen más clichés juntos que en toda la saga de Dragonlance.


Con esta saga tuve una historia convulsa. También la empecé a raíz de la película, pero esta vez me la fueron regalando mis tíos. Supongo que me la empecé el mismo año que los libros de Narnia, o como mucho, al año siguiente. Me gustaron mucho, al menos, los primeros. Yo los consideraba casi "de miedo", porque era el ser más asustadizo del mundo. Los dementores, en especial, me daban un repelús terrible. Por eso cuando llegué al quinto libro dejé la saga por unos años. Al principio aparecía una escena en la que los dementores trascendían al mundo muggle. Y yo, que poco me faltaba para creérmelo todo, me asusté tantísimo que recuerdo haber dejado a mis padres en vela tranquilizándome hasta las tantas de la noche. Más tarde, tras salir el último libro, consideré que era "mayor" y que ya no me podía dar miedo, así que pedí los dos últimos libros y me los terminé. No es de mis sagas favoritas, pero le guardo cierto aprecio. Pienso releerla en inglés este año a la vez que mi prima, a quien se los voy a dejar, para comentarlos con ella. 

Estos son los libros que más me marcaron en mi primera época lectora. Más tarde llegaron otros que también me llegaron a la patata, y que guardo como oro en paño, pero esa es otra historia y debe contarse en otro momento.



2 comentarios:

  1. Si tengo que decirte que algo ha chirriado ha sido que has utilizado unas cuantas veces la expresión "ávida lectora". Era decirte que me he sentido idenfiticado, a veces viene bien leerse antes de publicar la entrada, para dar una mejor visión general, que no te moleste, es un consejo que quiero darte desde la experiencia.

    ¡QUÉ RECUERDOS! Los primeros libros. Hay una historia bastante personal que tengo por ahí...sobre cual fue ese primer libro que desencadenó la existencia de tantos mundos a los que viajas comprando esos billetes de tinta. El mio fue Egidio, el granjero de Ham, de John Ronald Reuel Tolkien.

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    1. Oh, sith. Las leo, pero esas pequeñeces se me pasan. Que hasta ahora no se me haya colado otra repetición chirriante es raro, pues me aparecen como champiñones.

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