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sábado, 28 de mayo de 2016

Reseña: La voz de las espadas, de Joe Abercrombie


El inquisidor Glokta, convertido en un cínico tullido tras su paso por las cárceles de los enemigos de la Unión, es ahora a su vez un eficaz torturador capaz de extraer cualquier información de un criminal o de quien decidan sus superiores...

El capitán Jezal dan Luthar no ha hecho en su vida nada más peligroso que desplumar a sus amigos jugando a las cartas y soñar con la gloria de vencer en el certamen de esgrima. Pero se está fraguando una guerra, y en los campos de batalla del Norte la lucha se rige por normas mucho más sangrientas...

 Logen Nuevededos, infame bárbaro de pasado sangriento, acaba de perder a sus amigos y está decidido a abandonar sus tierras y dirigirse al sur, pero los espíritus le advierten que le busca un Mago de los Viejos Tiempos...

Sus historias se entrelazan en una fantasía negra repleta de acción y personajes memorables.

Trilogía de la Primera Ley:
1. La voz de las espadas
2. Antes de que los cuelguen
3. El último argumento de los reyes

Leer a Abercrombie era uno de los propósitos de este año, junto con otros tantos que no sé si cumpliré o no, entre ellos, leer a Sanderson.  Lo compré en cuanto lo vi en la Casa del Libro, fue amor a primera vista.
Me ha pasado algo muy curioso, y es que me puse mala, literalmente, con fiebre y todo, cuando lo empecé y me curé al terminarlo. Concentrarme era tarea ardua, especialmente leyendo en inglés, pero creo que no ha influido en mi valoración de la novela.

Los personajes son buenísimos, especialmente los tres protagonistas mencionados en la sinopsis. Jezal es el típico noble fanfarrón y vago que se dedica a desplumar a sus amigos jugando a las cartas y que no considera más de una vez a alguien que, por méritos o clase social, esté en un nivel inferior. Es frívolo hasta decir basta, y la verdad es que sus intervenciones me encantaban. Confesaré que me encanta verlo pateado y humillado, cosa que pasa bastante a menudo, pero también me gusta ver cómo se vuelve a levantar y no se rinde, al menos mientras se amenace su honor.
Logen Nuevededos es un bárbaro, el más conocido y temido del Norte, que luchó en las filas del que ahora se corona Rey y que llegó a perder un dedo en batalla. En su tierra se desenvuelve como el mejor, pero es el vivo ejemplo de que hasta el más aguerrido y temible puede llegar a ser vulnerable e incluso gracioso en un entorno desconocido.
Y, por último, Glokta, mi favorito sin lugar a dudas. Llegó a ser un gran espadachín en su tiempo, llegando incluso a ganar el Torneo de esgrima, pero las prisiones de Gurkhul no perdonan, y tras las torturas que sufrió allí se convirtió en un tullido incapaz ya de luchar. Para él cada día es un verdadero calvario, pues cosas tan simples como subir escaleras o incluso levantarse de la cama son tareas titánicas y muy dolorosas para él. Es, además, el único personaje cuyos pensamientos podemos "escuchar", o al menos con el que se utiliza este recurso más a menudo, y tienen un sarcasmo muy fino que me encanta. Además, es notable ver como lo que piensa las más de las veces no coincide con lo que dice o hace, y suelen ser cosas radicalmente opuestas.

El resto de personajes no se quedan atrás, ni en interés ni en definición. Desde el gran Mago Bayaz hasta la norteña Ardee, todos son muy interesantes y tienen un trasfondo conforme al que actúan. Es cierto que no siempre he sido capaz de empatizar con ellos, había un personaje que me ponía nerviosa con sus ganas continuas de matar a todo bicho viviente, pero conforme a su contexto se pueden llegar a entender sus acciones, y en especial sus errores.

No se llega a ver demasiado del mundo, pero lo poco que se percibe ya deja entrever que es enorme y muy, muy complejo. Ya para empezar tiene gran cantidad de pueblos y culturas completamente distintas. No se profundiza demasiado en ninguna, pero ya habrá tiempo en el resto de los libros de este mundo, que no son pocos. Me gusta su ambiente decadente, en el que la magia se extingue. En el Norte los espíritus mueren, Bayaz dice que "cada vez es más sabio y menos poderoso", y en la Unión ni siquiera se cree en un Dios.
Algo que sí que me ha faltado es el tema religioso. Solo se menciona que en el Sur tienen un dios no demasiado amable, pero no se sabe nada ni del Norte ni de la Unión, solo que estos últimos son ateos. Me ha faltado un poco el profundizar en sus creencias, porque algo tendrán que creer, supongo.

La trama comienza siendo algo confusa, porque los personajes aparecen cada uno en un rincón del mundo, pero terminan, muchos de ellos, reuniéndose en el mismo sitio. Al principio me perdía tratando de recordar quién era quién, en parte porque estando una enferma, ponerse a leer no es la mejor idea, pero antes de terminar las primeras cien páginas ya queda todo claro.

El estilo es magnífico, todas las leyendas eran ciertas. Tiene unas frases poéticas hasta decir basta que intercala con insultos de la más diversa índole. Es poético y es burdo. Y me encanta. Lo he leído en inglés, era más barato, así que no puedo hablar de la traducción. Eso se lo dejaré a otros.

Algo que no pararé de alabar de este libro es la forma de Abercrombie de describir el dolor. No dice simplemente "un dolor inhumano" que no provoca reacción ninguna en el lector. Especifica qué duele y cómo duele, así como la actitud del personaje ante el dolor. Y lo hace tan bien que consigue que también le duela al que está leyendo. He llegado a empatizar hasta con el inquisidor Glotka, para que os hagáis una idea. Y todo esto lo adereza con un humor ácido y sarcástico. Abercrombie es maravilloso.

Resumen: Quiero más Abercrombie

Lo mejor: Describe muy bien las sensaciones de los personajes, especialmente su sufrimiento
Lo peor: A veces las escenas de acción resultaban confusas

Nota:


miércoles, 25 de mayo de 2016

Relato: Nocturno de sangre

El palacio que se presenta ante mis ojos es una de las visiones más espectaculares que he tenido ocasión de contemplar en los últimos tiempos. Destaca como una gran antorcha en el cielo nocturno, más incluso que de costumbre. Los bailes y las risas de dentro se oyen perfectamente desde donde estoy, de hecho la plebe los aprovecha para celebrar su propia fiesta fuera. Los pobres, los que no se pueden permitir pagar la entrada ni conseguir una invitación. Siento algo de lástima por esos chiquillos desharrapados, esas máscaras mal hechas, esas levitas gastadas y esos vestidos viejos, pero solo es un momento, en seguida se me pasa. Salgo de mi carruaje con la decencia que me corresponde y por un momento el intento de fiesta se detiene. Me miran con asombro y veneración, y no es para menos. Mi vestido y joyas cuestan bastante más que todas sus miserables vidas juntas. Les miro, altiva y con desprecio, y les ignoro, dando a entender que no merecen en absoluto mi atención. Es a palacio a donde me quiero dirigir, no me voy a entretener con esos miserables.
El portero me deja pasar sin problemas, lo esperado. No se da cuenta de los puñales que tengo ocultos en los antebrazos bajo las mangas, cuyo acero me hiela la piel. Tampoco sabe que enganchado en la liga tengo algo más que eso. Ni siquiera se molesta en comprobar si vengo desarmada. Esta confianza va a terminar por hacer verdaderos estragos en esta sociedad banal, como el que ahora planeo realizar.

Los sonidos de la fiesta invaden mis oídos y embotan mi cerebro. Los músicos son buenos, pero esperaba otros. Tampoco son lo más importante, saben mantener el ritmo y con eso basta. El salón principal está lleno de gente brillante como yo, de vestidos pomposos, hilos dorados, joyas fantásticas y, por supuesto, de máscaras. En otros tiempos la gente habría resultado irreconocible bajo esos disfraces, pero todo se corrompe, especialmente en esta época. Los antifaces apenas cubren la cara, y el maquillaje no confunde a nadie. Me será demasiado fácil encontrar a mi víctima, solo espero que luego no me reconozcan a mí como culpable. Mi máscara no me cubre en absoluto, está hecha de encajes, por lo que se me ve la mayor parte de la cara. A cambio, es la más bonita de la fiesta, aunque esté mal que yo lo diga.
Enseguida vislumbro a mi víctima. He tenido suerte. Está cerca de la ventana y observa el jardín con anhelo mientras conversa con otra dama que no conozco. Viste como cabría esperar en una ocasión de este calibre: tiene el pelo negro recogido a la altura de la nuca con un lazo azul que brilla cada vez que se mueve, y la levita tiene bordados en el mismo color en las mangas y en el cuello. Lleva la máscara en la mano, y no la distingo bien, pero es evidente que no se siente cómodo con ella. Mejor, así resalta cómo el traje le hace juego con los ojos. Casi estoy orgullosa de no matar a un don nadie, él al menos tiene gusto. Ojalá pudiera decir lo mismo de la dama con la que habla. Su ropa está completamente anticuada, parece más del siglo pasado que del presente, y su maquillaje hace que parezca una muñeca. Estaría justificado si fuera una anciana, pero no es más que una niña. No me gusta que mi víctima se junte con esa clase de gente, pero lo dejo estar. Disimuladamente me muevo hacia otro lado. La noche es larga y tengo todo el tiempo del mundo.
–¿Me ofrece este baile, bella dama? –Me giro con violencia, esa voz casi me mata del susto.
Suspiro con alivio al ver que no es un desconocido cualquiera ni un jovenzuelo inexperto. Se trata de Luq, uno de los profesores más prestigiosos de la Academia de Música. Seguro que para él esta es poco menos que un insulto, especialmente cuando escogen músicos de fuera en lugar de contratar a los salidos de su escuela. El Rey y su maldita superstición va a acabar con el apoyo que esta entidad profesa a la Casa Real.
Luq me mira interrogante con sus extraños ojos grises. Es una de las pocas personas que aún no se ha quitado la máscara, igual que yo. Casi parece que estamos hechos el uno para el otro, pero ambos sabemos que es solo un juego. Él no está interesado en mí ni en las de mi sexo. Tomo la mano que me ofrece, y su confianza me dice que no ha notado nada extraño. Mejor. Los cuchillos que llevo ocultos no son para él.
Sus pasos me guían, expertos, por la pista de baile. La multitud se abre a nuestro paso y se vuelve a cerrar tras él. Bailamos durante largo rato hasta que me pierdo en el idilio, deseando que eso dure toda la noche y que no tenga que desempeñar la penosa tarea que me han encargado. Pero sé que eso no es posible. Las campanadas me devuelven a la realidad. Las once, es hora de ponerse en marcha. Al terminar la pieza me separo de él y bailo con otros hombres, todos refinados y conocidos. Todos me dan asco de lo artificiales que son, y solo me sirven para acercarme a mi objetivo. Pasa más de media hora hasta que consigo emparejarme con él. Es algo más tarde de lo que pretendía, pero sigue siendo antes que en mis peores temores. No está mal, aunque me voy a tener que dar prisa.
Él me mira con fascinación. Resulta imposible no enternecerse ante la mirada de esos inocentes ojos azules. Es algo torpe, pero eso solo sirve para hacerlo aún más adorable a mis ojos. Ojalá no tuviera que matarlo, pienso, pero su presencia es incómoda para el reino en más de un sentido y no soy yo quien pone las normas en política. Posiblemente muera sin saber por qué, pero es mejor morir joven que envejecer en este valle de lágrimas.
–El ambiente está muy cargado aquí, ¿no os parece? –le susurro al oído. Sé que huele mi perfume, y su cara está tan roja como el rubí que tengo en la garganta–. Acompañadme fuera, donde el ambiente es más fresco.
Él acepta sin dudar, lo que no me extraña. Me consta que lleva enamorado de mí desde que fue presentado en sociedad. Sé que no me quita los ojos de encima cuando estamos en la misma sala. Y sé que no me negará nada de lo que diga. Es demasiado inocente. Siento una lágrima asomar por el ojo derecho y me la recojo con furia. Salimos esquivando la multitud. Su mano aprieta la mía con firmeza, pero sin hacer daño. No me doy cuenta de que la mía hace lo mismo hasta que salimos fuera, y me apresto a retirarla.

Efectivamente, la noche es agradable, aunque la brisa es fría. Algunas ráfagas de viento atraviesan mis encajes y provocan escalofríos que recorren toda mi espalda. Él no se da cuenta y lo prefiero así.
El jardín es hermoso incluso de noche. Las luces de dentro se reflejan en las flores y la luna, en las estatuas de mármol, provocando un precioso efecto luminiscente. Parece una réplica de lo que ocurre dentro, aunque más callado, más fresco, más romántico. Lo recorremos entero hasta llegar a u parterre que no se ve directamente desde las ventanas de palacio. Es un sitio perfecto para mis pretensiones. Allí nos sentamos, sin preocuparnos de ensuciarnos las ropas de tierra o verdín, y yo recuesto mi cabeza en su hombro. Tengo tiempo de sobra, prefiero retrasar el momento lo máximo posible. Sé que él tampoco tiene prisa. Soy una asesina, pero a veces tengo mis principios. Me acaricia el cuello y la cara, las únicas partes en las que mi piel está a la vista, y yo le correspondo. Se estremece ante mi contacto. No, no debería morir. Aunque sea el único que impida que la Princesa ocupe su legítimo lugar en el trono. Sé que este sería mejor Rey de lo que su prima nunca podrá soñar, pero, desgraciadamente, no fui yo quien puso las reglas. Sé que aunque sobreviviera nunca podríamos estar juntos y, por algún motivo, eso no me da igual. Lloro sin querer, y él me abraza con una ternura infinita. Posiblemente también llora, pero por otro motivo. De repente, me suelta con brusquedad, y yo siento un frío repentino. Allí, mirándonos fijamente y con reprobación, se encuentra su señora madre. Él trata de disculparse, diciendo que todo es un malentendido, pero ella no le hace caso y corre hacia palacio. No la sigue. Me cuenta brillantes planes de escape, pero yo ya no le escucho. Esa maldita arpía ha dado al traste con todos los planes que tenía para esta noche. Tengo que acabar ya y huir lejos. Menos mal que en el trato se incluían un carruaje y un pasaje en barco para la huida. Le prometo que todo saldrá bien y tan pronto como puedo me saco el puñal de la manga y se lo clavo en las costillas. Me mira con los ojos desencajados sin poder creerse lo que acabo de hacer. Yo hundo el puñal aún más hondo y lo giro con violencia. Sé que morirá y no tardará mucho.
–Lo siento –susurro.
Supongo que me ha oído. Su cuerpo se desploma inerte sobre la tierra. Me recojo las faldas y salgo corriendo llorando como si hubiera perdido a un ser querido. Sé que hay una puerta por la que no me verán y me encamino hacia allá a toda la velocidad que me permite mi aparatoso traje. Alguien me persigue. Me giro un momento, pero me basta para conocer su identidad. Es Luq. Ha salido de la nada y me mira con un odio visceral que da miedo. Corro aún más rápido, pero no es suficiente. Salgo de los jardines a toda velocidad y me quito los zapatos. La ciudad está cerca, basta con bajar una pendiente. Los adoquines están calientes y viscosos. Casi prefiero que estén fríos. Luq gana terreno por momentos, parece un demonio corriendo tan rápido. No sé cómo lo hace siendo su ropa más incómoda y menos manejable que la mía. En la carrera me tiento las mangas. He perdido un puñal, pero aún me queda el otro. Más que suficiente. Entro en las primeras calles con Luq pisándome los talones, y tomo una decisión. Los pulmones me arden, no podré mantener esta persecución mucho tiempo, más cuando parece que a él no le afecta el cansancio. Doy un quiebro en una calle y espero a que aparezca. No tarda mucho. Justo cuando dobla la esquina le clavo el puñal en el pecho con todas las fuerzas que me quedan. Él me agarra con fuerza y una furia inusitada, y yo se lo vuelvo a clavar. Le asesto una puñalada, y otra, y otra, cegada por la ira, el miedo y la tensión, hasta que al fin su cadáver se desploma sobre el suelo. Mis ropas están llenas de sangre, pero con la oscuridad de la noche apenas se nota. Solo se huele. Tengo que estar dando una imagen penosa, con el peinado deshecho, el maquillaje corrido y el vestido ensangrentado, pero a estas alturas me da igual, solo quiero huir. Me dirijo hacia mi casa, donde debería encontrar un carruaje tal y como estaba establecido. El camino es largo y penoso, pero al menos está vacío. Ya me da igual que me vean, seré irreconocible de todos modos. Tengo calor, pero no me quito nada. Sé que si lo hago será peor. No conozco el camino bien, y me consta que estoy dando vueltas en círculos, pero al fin, cuando ya parece rayar el alba, llego a la gran avenida donde se encuentra mi casa, entre la de mi víctima y la de Luq. Brillante coincidencia. Aún me cuesta aceptar que están muertos, especialmente el segundo.
Efectivamente, allí está el carruaje prometido. Conozco al cochero, y sé que me es fiel. Me acomodo en la parte de atrás, manchando de sangre los asientos de terciopelo, doy la orden de partir y me recuesto, agotada.


Mi alivio dura poco, porque Luq está sentado a mi lado y me mira fijamente.  


Espero que os guste. No os cortéis a la hora de comentar, tanto lo bueno como lo malo. 

sábado, 21 de mayo de 2016

Reseña: Las amistades peligrosas, de Pierre Choderlos de Laclos

La Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont, que en otro tiempo fueron amantes, se aprovechan del mejor modo que pueden de la sociedad puritana y privilegiada en la que viven. En detalladas cartas comparten y hacen gala de sus hazañas amorosas. Pero, mientras que el vizconde puede hacer alarde de sus libertinajes, la marquesa debe disimular. Su rango social, su viudez y su condición de mujer la obligan a comportarse con doblez, y para competir con el vizconde debe intentar escapar del papel que la sociedad le impone.










CARTA CLXXVI
Diankra a los condes de ...

Esta es otra de esas obras que leí tras ver la adaptación, que volvió a gustarme tanto que en seguida busqué ávida de saber más el libro en el que se basaba. Mis expectativas no hacían más que subir, y alcanzaron su punto álgido cuando descubrí que era una novela íntegramente epistolar. Como podéis fácilmente comprobar, todas ellas se vieron satisfechas, y de qué manera. 

Lo primero que hay que destacar y que, sin duda, os agradará a vosotros también es el hecho de que los personajes están muy bien perfilados y tienen unas voces perfectamente diferenciadas. Como la historia se cuenta a través de las cartas que se van mandando esto es muy importante, pues al ser las cartas tan cortas en general es muy fácil despistarse y creer que sigue escribiendo el personaje de la epístola anterior. Cada uno tiene una forma diferente de escribir, y es fácil percibir, con la lectura algo avanzada, cuándo finge, cuándo exagera y cuándo está diciendo lo que a otro personaje le interesa. Además, no ocurre como en otras novelas románticas en las que la mujer a conquistar es virtuosa, guapa, y ahí se acaban sus virtudes. Todos los personajes femeninos están igual o más desarrollados que sus acompañantes masculinos. Incluso me parece que hay más mujeres que hombres, y desde luego, tienen un comportamiento muy, muy liberal para la época en la que está escrito. Me ha sorprendido especialmente el hecho de que los hombres no sólo lloran, sino que muchas veces fingen llorar y normalmente hacen todo lo posible para que la dama a la que cortejan se dé perfecta cuenta.

Se nota que es una obra encaminada a reflejar los defectos de una clase social: la nobleza. La frivolidad y el desenfreno se respiran por los cuatro costados. Comprobaréis que pocas veces respetan los convencionalismos y las normas sociales, y muchas veces ni siquiera respetan las que dicta el sentido común. Los personajes son caprichosos, volubles, frívolos. Hay mujeres casadas o prometidas cuyos maridos, actuales o futuros, no hacen acto de presencia en toda la obra, en los cuatro meses que abarca, que ya es bastante.

A veces llegaba un punto en el que me olvidaba de que estaba leyendo una novela escrita por un autor y me sentía como una vieja cotilla leyendo una correspondencia ajena, tratando de vivir unas intrigas y unas emociones en las que ya no puede ser partícipe. Consigue que el lector se sienta culpable por cotilla. Es verdaderamente meritorio conseguir que la figura del autor casi desaparezca, y que uno se olvide de que no está leyendo una correspondencia real.

Es cierto que el estilo es bastante recargado, y en general abundan las frases kilométricas de varios renglones, pero una vez que os introduzcáis de lleno en la trama dejará de tener importancia y se convertirá en un rasgo más de ambientación. A veces me han chirriado frases, especialmente por comas mal puestas, pero creo que eso se debe más a la traducción o edición del libro. Si supiera francés podría haberlo leído en el idioma original y posiblemente darle algo más de sentido, pero es algo fuera de mi alcance por ahora.

Otra cosa que llama la atención, también, es la ausencia total de descripciones. Es algo lógico, es cierto, pues todos sabemos que el que escribe una carta con descripciones o bien es un literato de prestigio, en cuyo caso no está escribiendo una carta, sino un relato basado en hechos que a él le han ocurrido, o bien tiene más bien pocos dedos de frente. Aún  así, se echa un poco en falta conocer el aspecto y la vestimenta de los personajes. Ni siquiera sabe la edad aproximada en algunos casos, y a mí eso me ha alterado de sobremanera, porque no sabía qué caras ponerles.

Desde luego, os recomiendo vivamente la lectura de esta obra. Puede que al principio sea algo difícil de seguir, o, al menos, bastante extraño, pero si continuáis descubriréis que no es tan difícil como en un principio parecía, ni tan pesado como su estilo nos hace creer. Las cartas son en general muy cortas, y no suelen superar las cuatro páginas, por lo que cuando empecéis os garantizo que será difícil parar.

Siempre suya, etc.
Madrid, a 21 de mayo de 17...

PD:
Conclusión: Soy una vieja cotilla y no me avergüenza admitirlo

Lo mejor: Los personajes están muy bien caracterizados y tienen voces únicas
Lo peor: Uno no tiene ni idea de cómo es su aspecto físico

Nota: 



miércoles, 18 de mayo de 2016

Book Tag: Premios Best Blog


Llevo mucho tiempo sin hacer tags, y desde luego pensaba no hacerlos, puesto que para dar mi opinión sobre libros ya tengo las reseñas, y para dar opiniones cortas, ya tengo Goodreads, sin embargo, Dalayn me nominó y no tuve más remedio que acceder a sus orfídicos deseos bajo riesgo de morir envenenada. 

¿En qué consiste esto exactamente? Tiene cuatro partes, así que poneos cómodos. 

1. Contar 11 cosas sobre ti
2. Responder a las 11 preguntas de quien te nominó
3. Hacer 11 nuevas preguntas para los que nomines
4. Nominar a 11 blogs con menos de 200 seguidores y notificárselo a través de un comentario en el blog


Sobre mí

1. Me paso, literalmente, el día cantando. Mi cabeza es como un MP3 que está reproduciendo las 24 horas. Normalmente tarareo por lo bajini, y cuando la gente me oye y me pregunta si estoy cantando yo me pongo roja y niego con la cabeza. 
2. Toco la flauta travesera desde hace 10 años y chapurreo un poco de piano. He sido capaz de compaginar segundo de Bachillerato de ciencias con estos estudios y eso hace que me sienta bastante orgullosa.
3. Escucho básicamente música celta, folk metal y algo de metal sinfónico. De vez en cuando, bandas sonoras y música (mal llamada) clásica. Nunca techno, reggaeton , dance ni nada parecido. Me ponen enferma.
4. Irlanda es un país que me fascina desde hace años. Su música, folclore y ambiente en general me enamoran. Ya lo he visitado tres veces y voy a por una cuarta.
5. La mitad de los libros que leo actualmente están en inglés. Alterno entre español e inglés para mantener el nivel, aunque a veces hago excepciones. Espero aprender francés también en un futuro próximo. 
6. Llevo escribiendo desde los once años, cuando escribía fanfictions sin saber que tenían ese nombre, y terminé mi primera novela a los catorce. No se la enseñaré a nadie ni sé si la volveré a leer, porque me da un miedo terrible. No revisé ni nada y la improvisé casi entera, pero sigue contando como primera.
7. Me gusta vestirme con colorines y por eso me encanta la ropa veraniega. Para añadir contradicciones a la cosa, casi todas las camisetas que tengo son negras o de color oscuro.
8. Soy muy exigente conmigo misma, tanto en lo académico como en lo personal, y mejor no hablemos del terreno literario. Además, odio que la gente me diga lo que hago mal. Eso, junto a un ego inabarcable, es una combinación explosiva.
9. Tengo una especie de fijación por los romances imposibles cuando escribo. Y con imposibles me refiero a imposibles de verdad, no es raro que mate cruelmente a una de las partes. No sé si es mi subconsciente intentando decirme algo, porque mi experiencia amorosa es más bien tirando a escasa.
10. Hago esgrima desde hace tres años. Y me encanta.
11. Tengo fijación por los dragones desde que era una enana. Disfruté Eragon como la que más (aunque no quiero releerlo, en el recuerdo está bien y con eso basta) y leía cualquier cosa en la que pusiera “dragón” o viera alguno en la portada. También adoraba las sirenas con todas mis ganas.

Respuestas a las preguntas de Dalayn


1. ¿Qué tipo de entradas disfrutas más escribiendo para tu blog?
Me encanta hacer reflexiones de los temas que me cabrean, me sirven para liberar la frustración y soltar todo lo que se me ocurre,  y después me siento mucho mejor. Es cierto que hay veces que tengo que suavizar la primera versión porque me ha quedado demasiado dura, pero siguen siendo un antídoto perfecto para la mala leche.
2. ¿Qué le pides a un libro para que te guste?
Sentir cosas, básicamente. Que me convenza, que logre preocuparme por lo que ocurre. Prefiero sufrir con un libro a que me deje indiferente.
3. ¿Crees que la literatura juvenil está estancada y viaja de moda en moda?
No me gusta generalizar, y menos en un género tan amplio, pero, al menos en lo que a la literatura comercial se refiere, me parece que sí. Hay que escarbar mucho (cada vez más) para encontrar diamantes en bruto en la literatura juvenil, y no siempre se consigue. Lo que ocurre, más que con otros géneros, es que las modas tienen muchísimo peso, y hay muchos canales y blogs muy populares que lo único que hacen es promoverlas sin hacer caso de autores noveles poco exitosos y editoriales independientes. Y esto solo ayuda al estancamiento, hasta que llegue un momento, si no ha llegado ya, en el que empiece a oler a ciénaga. 
4. ¿Cuál sería tu lugar idílico para ponerte a leer?
Un lugar silencioso o con un murmullo constante y sin nada que vaya a molestarme a mí o a mi libro. En lo más alto de la más alta torre o en una naturaleza bucólica y perfecta donde nada se manche y todo huela bien. 
5. ¿Hay alguna adaptación (al cine o serie) que te haya gustado más que el libro del que procede?
La película de Ben Hur me gustó bastante más que el libro. La carga religiosa y moralizante que tiene la novela se reduce muchísimo, y los personajes tienen actitudes y trasfondos mucho más humanos. Es cierto que hay algunos que desaparecen sin dejar rastro, especialmente femeninos, pero a cambio tenemos mucha más definición en los que quedan. 
6. ¿Cuál es tu villano favorito y por qué lo es?
Elphaba, la Bruja Malvada del Oeste, de Wicked (Gregory Maguire). Vale, no es una villana en el sentido más puro de la palabra, pero se llega a entender por qué Dorothy la ve como tal. Tiene un sarcasmo magnífico y unos puntos muy buenos, es carismática como ella sola... ¿es necesario que continúe?
7. ¿En qué mundo imaginario te gustaría vivir o, al menos, visitar?
Estaría bien visitar el de la Canción de Hielo y Fuego, pero con un escudo tipo Mary Sue que me defienda absolutamente de todo, que ya se sabe cómo se lo gastan los habitantes de esos reinos. Es un mundo que mola un montón, y tiene multitud de paisajes y ambientes distintos: desde Valyria hasta las Islas de Hierro, pasando por Invernalia y más allá del Muro.
Visitar el Mundodisco también estaría muy bien, básicamente porque allí nada tiene sentido y es muy diferente al resto de mundos de fantasía que hay, donde impera la estética medieval. 
8. ¿Ordenas tus libros por temática, editorial, autor, colores?
Los ordeno según caben en la estantería. No sigo ningún orden específico salvo en función del tamaño de las baldas, y me da una pereza terrible organizar lo inorganizable. Además, suelen viajar conmigo cuando me voy de vacaciones, y muchas veces tengo libros y sagas separados por kilómetros.
9. ¿Con qué personaje de un libro te has identificado más?
Con Jean Prouvaire, un miembro de Les Amis De L'ABC, de Los Miserables. No es de los más conocidos ni los que más se nombran en el libro, pero según el retrato que hacen de él y la forma en la que se le ve, me parece que, en general, se parece bastante a mí. Solo le falta un poco de carácter y ya soy yo en un libro. 
10. ¿Qué libro te gustaría releer?
Tengo pendiente la saga La Horda del Diablo, de Antonio Martín Morales. Es una saga ya descatalogada de cinco libros, de los que me leí cuatro. Ahora mi hermano se la ha terminado y hemos comprado el quinto por Amazon. Ante la amenaza de spoiler inminente, mejor será que me ponga.
11. ¿Cuál es tu portada favorita de un libro?
Las de los libros de Terry Pratchett, especialmente las primeras, me encantan. Están llenas de detallitos y de movimiento y reflejan bastante bien el contenido y el carácter de los libros. No me suelen gustar demasiado las portadas barrocas, pero con estas haré una excepción.

Mis preguntas

1. ¿Cuál es tu lugar favorito para leer?
2. ¿Tienes algún eterno pendiente por el que nunca te decides pero siempre está ahí?
3. ¿Hay algún libro que te gustara en su momento pero que ahora temes releer?
4. ¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído?
5. ¿Hay algún libro que odies profundamente y que da igual lo que digan, tú siempre lo atacas a muerte?
6. Libro desconocido o infravalorado que te encante
7. ¿Cuál es tu cuento (clásico o literario) favorito?
8. Se sabe mucho de libros adaptados a películas, pero ¿conoces algún libro que sea la adaptación de una película? ¿Qué opinas de ellos?
9. ¿Prefieres los libros cortos o largos? Justifica tu respuesta *muajaja*
10. ¿Hay algún género que no tocarías ni con un palo?
11. ¿Hay alguna canción que te recuerde a un libro?

Nominados

Sí, son menos de 11, pero no conozco más, y los que conozco ya han sido nominados por otra gente, esto es lo que pasa por llegar la última a todo. Así que recurriré al escape por excelencia, usado desde el principio de los tiempos, indicado para estos casos. Todo aquel que lea esta entrada y quiera hacer el tag queda automáticamente nominado. Si queréis hacerlo oficial, dejad un comentario y me paso a verlos. 


sábado, 14 de mayo de 2016

Reseña: Ben Hur, de Lew Wallace

La trama básica se desarrolla en torno a la vida de Judá Ben-Hur, un coetáneo y compatriota del Nazareno. Pese a su amistad con el romano Messala, el antagonismo entre estos personajes y un desafortunado accidente llevan a la acaudalada familia de los Hur a la desgracia. El rico judío fue hecho galeote en tanto que la situación de su madre y hermana queda ignorada. El destino hace que, tras una batalla contra los piratas, Ben-Hur se convierta en el hijo adoptivo del noble romano Quinto Arrio. Sin embargo, un objetivo secreto lo devuelve a Oriente, a Antioquía, donde se cruzarán de nuevo los caminos. Con la ayuda del viejo Simónides y el jeque árabe Ilderim, se enfrenta a Messala y consigue su venganza en una carrera de cuádrigas. Después se dirigen a Jerusalén, donde se esperaba la aparición del Mesías.





Puede ser que mi problema con este libro haya sido que esperaba otra cosa. Puede ser que sea culpa mía, por no leerme ni siquiera el subtítulo y basarme solamente en la historia de la película. Supongo que si me hubiera informado algo más no habría tenido esta terrible decepción, y mi único consuelo es que lo he leído, al menos,  para tener una opinión propia y bien fundada. 

Pero vayamos por partes, será mejor. 

En general es demasiado lento, pero no denso, que es lo peor. No me parecen mal los libros densos, y a veces vienen bien y todo, pero este... Pasan cientos y cientos de páginas en las que no ocurre absolutamente nada digno de mención. Ni siquiera se introduce en la mente y los sentimientos de los personajes o hace grandes elucubraciones filosóficas. Simplemente pasan páginas y páginas de nada. Y cuando pasa algo enseguida se termina y volvemos a grandes páramos sin ningún tipo de acción. No tenía ganas de leer, no congeniaba con los personajes. Me planteé incluso dejarlo, pero tengo un orgullo demasiado grande para eso.

Los personajes son el gran talón de Aquiles de este libro, sin duda ninguna. Ben Hur es completamente perfecto. No comete fallos a lo largo del libro, y sirve para ilustrar cómo debe ser un hombre según la moral judeocristiana. Es noble, vengativo solo cuando es justo, religioso, piadoso... No tiene ningún tipo de defecto excepto ser asquerosamente bueno en todo. En el otro extremo tenemos a Messala, un antiguo amigo del prota que, por avatares del destino (y una conversación  estúpida que no tiene ni pies ni cabeza) se convierte en su enemigo acérrimo. Este es todo lo que un hombre no debe ser. Es malo porque sí, frívolo y no siente nada parecido al amor ni a la compasión. Estos personajes solo sirven para convencer de ideales religiosos, no son humanos. Hay veces que los personajes blancos o negros pueden llegar a funcionar, hay veces en las que están bien llevados. Esta no es una de ellas.
Los secundarios están. No se puede decir otra cosa. Revolotean alrededor de Ben Hur y a veces parece que tienen algo que remotamente se puede asociar con personalidad. Pero no son personajes, son ideales personificados, nunca llegan realmente a ser humanos. Si el protagonista ya es soso, estos tienen la profundidad de un charco.

Mención aparte merecen los personajes femeninos. Existen varios test para saber si los personajes femeninos de una historia son buenos (y están aquí muy bien reflejados por el Cuervo Fúnebre), y este libro no pasa ni uno, ni uno solo. Todas las mujeres, sin excepción, son adornos. Están para hacer bulto. No tienen personalidad más allá de buenas y humildes. Aquí tenemos, también, los dos extremos: Esther, el ideal y perfecto interés amoroso de Ben Hur e, Iras, la egipcia, la femme fatale que termina mal sirviendo como ejemplo de lo que una mujer no debe hacer. Esta última es la única que parece tener algo de personalidad y objetivos propios, pero pronto se descubre que no son los suyos, sino, otra vez, los de un hombre. 
Hay escenas en las que solo hay personajes femeninos, y hay veces que hablan entre ellos. Desgraciadamente, solo tienen tres temas básicos: Ben Hur, el Nazareno y Dios. Parece que las mujeres de esta historia no son nada sin un hombre que las cuide y guíe. Y esto me ha enervado hasta niveles insospechados. Casi habría sido mejor acabar con todas ellas.

La religión está presente en todas las partes de esta obra. En todo, absolutamente en todo. No hay página en la que no se mencione a Dios o a su Hijo. El tema religioso no me suele molestar (¿qué hay más religioso que Los Miserables?), pero esta novela llega a unos niveles cercanos a lo inaguantable. Todo parece un enorme sermón sobre lo que debemos y no debemos hacer. Mencionan a Dios sin venir a cuento, y termina por cansar, y mucho:

The two women are grouped close by the aperture; one is seated, the other is half reclining against her; there is nothing between them and the bare rock. The light, slanting upwards, strikes them with ghastly effect, and we cannot avoid seeing they are without vesture or covering. At the same time we are helped to the knowledge that love is there yet, for the two are in each other's arms. Riches take wings, comforts vanish, hope withers away, but love stays with us. Love is God.

¿A qué viene esa última frase? ¿Por qué tanta moralina en todas partes? 

El estilo es muy distante. No tiene emoción ninguna, ni siquiera al hablar de los sentimientos de los personajes. Los diálogos parecen fríos, las exclamaciones son artificiales. Me lo leí en inglés y merece especial atención el uso de "thy", "thou" o "thee". Son pronombres anticuados, de esos que usaba Shakespeare. Ya Jane Austen no los utilizaba, y Orgullo y Prejuicio es setenta años más viejo que Ben Hur. Este lenguaje me ha resultado muy falso, es como si leyéramos romanos hablándose de "vos". Puestos a imitar el estilo antiguo, que hablen en hebreo y latín, ¿no? Con esto todo atisbo de emoción se pierde, como si estuviéramos leyendo la historia a través de un velo. 

Yo buscaba una historia de venganza épica, al estilo de El Conde de Montecristo, pero se ve que no he tenido suerte. Las escenas de venganza brillan por su ausencia a partir de la mitad, exceptuando al carrera de cuádrigas, épica donde las haya. 
Puede que a otra gente le guste, pero no ha sido mi caso, ni de lejos. Si queréis venganzas y emoción, El Conde de Montecristo y arreglados.

Resumen: Para recibir un sermón voy a misa, gracias.
Lo mejor: La carrera de cuádrigas es una escena muy épica y muy bien hecha
Lo peor: Los personajes son horribles, en especial los femeninos

Nota:



sábado, 7 de mayo de 2016

Reseña: Tiempo de odio, de Andrzej Sapkowski

Decir que la conocí sería una exageración. Pienso que, excepto el brujo y la hechicera, nadie la conoció de verdad jamás. Cuando la vi por vez primera no me causó especial impresión, incluso pese a las extraordinarias circunstancias que lo acompañaron. Sé de algunos que han afirmado que al instante, a primera vista, percibieron el hálito de la muerte que seguía a esta muchacha. A mí sin embargo me pareció completamente normal, y ya por entonces sabía yo que no era normal, por eso me esforcé en mirar, descubrir, percibir lo extraordinario en ella. Pero nada vi y nada percibí. Nada que pudiera haber sido señal, presentimiento ni profecía de los trágicos acontecimientos posteriores. Aquéllos de los que fue causa. Y aquéllos que ella misma provocó.


Saga de Geralt de Rivia
1. El último deseo
2. La espada del destino
3. La sangre de los elfos
4. Tiempo de odio
5. Bautismo de fuego
6. La torre de la golondrina
7. La dama del lago
8. Estación de tormentas

Este libro es más bien de paso. No ocurre realmente nada digno de mención, pero ya se va viendo como los personajes toman posiciones para algo que está al llegar. Sigue teniendo escenas de acción y un cierto desarrollo de personajes, pero no es lo más importante. 

Si hay algo a destacar que lo haga diferente al libro anterior son las largas escenas de exposición. Nunca las había visto en la saga de Geralt de Rivia, y nunca las había considerado necesarias. No me han aburrido, es verdad, porque a mí me encantan las largas exposiciones sobre la política, guerras y evolución de los pueblos, pero es verdad que son algo pesadas y pueden llegar a ralentizar la lectura. También aparecen muchísimos personajes, miles, con nombres tan parecidos y lealtades tan confusas que es difícil quedarse con todos. Pero no hay de qué preocuparse, pocos son principales y aparecen más de una vez. A mí me parece que busca más dar el efecto de multitud que de realmente personajes individuales, pero es solo mi opinión.

Los personajes principales no parecen tan "principales" como en otros libros. El mismo Geralt de Rivia parece un secundario en su propia saga, y otros personajes como Yennefer y Jaskier han perdido algo de su brillo. A cambio, Ciri se convierte prácticamente en la protagonista con todo lo que eso conlleva. Y no me quejo, me encanta este personaje. Aún es prácticamente una niña, pero es madura sin caer en lo pedante e infantil sin caer en lo ridículo. Le pasan mil calamidades, pierde la endereza más de una vez, llora, suplica, pero no cae en el victimismo propio de otras protagonistas "fuertes e independientes". Se empieza a cuestionar todo lo que le enseñaron los brujos, y se la empieza ver algo más humana, no simplemente una rebelde sin causa. Se la ve llorar por otros aparte de por ella misma. Este libro se mantiene estático para todos excepto para Ciri. A mí me parece muy bien lograda y espero que siga así. 

El estilo no ha cambiado demasiado. Es magnífico. Hay partes en las que prácticamente es en verso, y de repente cambia a un tono más rudo que un bocadillo de piedras. Es cierto que ha habido algunas partes que me han chirriado un poco, repeticiones innecesarias y alguna frase un poco rara, pero en general sigue la línea de los anteriores. 
Hay algunas escenas que son para enmarcarlas. En este libro he encontrado la que hasta ahora es la mejor relación sexual que he leído, que tendréis que descubrir vosotros. Pero, que no se os olvide, esto es fantasía oscura:

--Robar paja para los caballos, bueno, pero solo eso. No rajéis a la gente, no les queméis las chozas, no destrocéis las labranzas... ¡Cierra la boca, Carraca! ¡Al fin y al cabo no somos bandoleros, esto es un ejército, la madre que os parió! ¡Obedeced las órdenes, porque si no, al potro! Lo dije, no matéis, no prendáis fuego, a las mujeres...-- Zyvik se detuvo, reflexionó. -- A las mujeres -- terminó, al cabo -- forzarlas por lo bajini, de modo que nadie lo vea.


Conclusión: Algo más flojo, pero me ha gustado de todas formas
Lo mejor: Ciri promete convertirse en un gran personaje
Lo peor: ¿De verdad es necesario saber tanto?

Nota: