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sábado, 25 de junio de 2016

Reseña: El Oráculo de Estépal, de Antonio Martín Morales

Sala y Lorkun tratan de penetrar en lo desconocido, atravesar La Puerta Dorada. Su objetivo es alcanzar el Oráculo de Estépal y obtener ayuda de los dioses. Pero ni siquiera conocen la forma de abrir las puertas. El nuevo Rey Rosellón Corvian, ya está sentado en el trono de Vestigia y comienza su reinado de oscuridad. ¿Cumplirá el nuevo Rey el Pacto por el que la reina y sus más allegados pueden salir de Vestigia pacíficamente? ¿Podrá Lorkun llegar al Oráculo de Estépal atravesando la Puerta dorada? ¿Lograrán reunir un poder capaz de oponerse al de Lasartes para derrotar a Rosellón?








Saga de La Horda del Diablo
1. La caza del Nigromante
2. La maldición Silach
3. El Pacto de las Cinco Montañas
4. La Puerta Dorada
5. EL Oráculo de Estépal

Al fin, después de tantos años, llego a conocer el final de La Horda del Diablo. Ya puedo estar en paz sabiendo lo que les ha ocurrido a los personajes. Sin embargo, quizás por el hype infinito que llevaba acumulando tanto tiempo, se me ha quedado un poco corto. Como final es apoteósico, no lo niego, pero esperaba... algo más. 

En los personajes se empieza a ver una evolución más clara, especialmente en Remo. Se vuelve más brusco, se nota más su mal humor que ya de por sí viene de fábrica, y pierde un poco el halo de "parezco malo pero todas mis decisiones son buenas". Siempre acierta, porque es Remo, pero ya no tiene esa moral perfecta que me incomodaba en los otros libros. Eso sí, durante este libro me ha caído muy mal, más que nada por su relación con Sala y por cómo la trata, que roza lo abusivo. Si yo fuera ella le habría dado puerta tiempo atrás. 
En el resto de personajes hay cambios también, pero no son tan bruscos. Lorkum, que se acercaba a la perfección absoluta, se vuelve más humano, comete errores y se enfada (pero su relación con Nila sigue siendo lo más mono de este mundo, y que sigan así), Tomei empieza a aceptar el terrible destino que le ha tocado y se vuelve más sarcástico y cínico y Gaelio parece ser el único que mantiene algo de cordura, aunque también comete errores como todo ser humano.

Al ser un final del género que es, eran inevitables las muertes. Y vaya si hay muertes. Me gustaría poder decir que he llorado, que me he implicado, pero no ha sido así. Me han parecido, en general, muertes poco preparadas, demasiado repentinas y sin un momento para llorar después. Y me duele, porque se mueren mis personajes favoritos, mi puntería sigue en su línea, y no fui capaz de sentir nada por ellos. Hay una que está más o menos preparada y que da tiempo para llorar después, pero el resto son un "está vivo, oh, se murió" y no deja al lector darse cuenta de lo ocurrido porque pasa en seguida a otra cosa. Además, apenas se les recuerda más tarde, y cuando se hace es de una forma demasiado impersonal.

La historia es algo más compleja, cercana a la de La Puerta Dorada. Hay varias líneas narrativas separadas que al final acaban confluyendo en una sola. Está bien porque así se ve el conflicto desde muchas perspectivas y sirve para que en cada una de las historias tengan menos relleno, así que está bien.
En este libro más que en otros, y en especial en la línea argumental de Lorkum, me ha dado la sensación de estar jugando al Zelda, con todos esos enigmas que tenía que resolver uno detrás de otro. De hecho me ha recordado a un videojuego en más de una ocasión, pues incluso tiene un jefe final. Pero eso no quiere decir que no lo haya disfrutado, pues la segunda mitad me la ventilé del tirón, y el libro tiene 630 páginas.

Hay partes predecibles (SPOILER: Todos sabíamos que Remo iba a resucitar, aunque el cómo me ha sorprendido bastante), alguna línea desaprovechada (Calerio y la espada de Remo) y cae en bastantes clichés sin olvidarse algún que otro deux ex machina, pero en general y a pesar de todo, me ha dejado un sabor de boca bastante bueno. El mundo de Vestigia es muy complejo y se nota que está todo trabajado y calculado, en especial en el terreno mitológico. Es cierto que el mapa es mejorable, pero tiene tantos detalles y aspectos interesantes en otros ámbitos que llega a compensarlo. La magia tiene un planteamiento bastante original en narrativa juvenil, pues es algo que proviene de los dioses, y la forma de usarla y lograr llegar a ella me encanta.

Así que a pesar de todos los fallos yo recomendaría esta saga. Es muy original y trata temas que no aparecen muy a menudo en literatura juvenil, y además, para introducir a alguien en la lectura es fantástica (lo dice alguien que lo ha probado) porque es muy fácil hablar de ella y es aún más fácil involucrarse y tomar partido.


Conclusión: No el final que esperaba, pero un buen cierre.

Lo mejor: Los personajes son mucho más humanos y siguen siendo memorables
Lo peor: A veces es un poco demasiado predecible

Nota:

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