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sábado, 30 de julio de 2016

Reseña: La Puerta del Equinoccio: El Arquero de las Nueve Estrellas, de Víctor Guillamón

Cuando los dioses conspiran para enfrentar a los mortales poco puede hacerse para mantener la paz.
Elfos y humanos, dos culturas enfrentadas, tendrán que colaborar para salvar el mundo.

En Earquia, los elfos ancestrales del bosque Primigenio no comprenden cómo el oro ha logrado esclavizar a la humanidad. Tampoco entienden por qué los humanos desprecian la naturaleza, creyéndose superiores a ella, ni por qué se enfrentan continuamente entre ellos.

El pueblo Ancestral, la primera cultura inteligente de Earquia, la que heredó la virtud del conocimiento y la extendió por el mundo, sigue manteniendo sus antiguas costumbres y viviendo vinculado a la naturaleza con la esperanza de que la humanidad evolucione y comprenda que se debe trabajar en equipo y no por intereses individuales.

Desconocen además los humanos que los elfos ancestrales tienen una misión sagrada: mantener sellada la puerta del Equinoccio, un portal mágico que comunica su mundo con otros, entre ellos Valelquia, el reino de los demonios.

Pero cuando una antigua profecía augura que la puerta del Equinoccio será reabierta, y que los demonios regresarán para imponer su terrible sistema de gobierno: la guerra eterna, humanos y elfos se verán obligados a colaborar, aprendiendo los unos de los otros, si quieren salvar su mundo de la destrucción.


Este es el segundo libro de la Feria del Libro de Madrid, el último fantástico de Alberto Santos, y, parece, mi primera decepción viniendo de esta editorial. Tenía unas expectativas bastante altas, venía de donde venía, y puede que eso hiciera que me decepcionara tanto.

La primera mitad está muy bien, es básicamente la presentación de los personajes. Se ven sus relaciones, su personalidad y su trasfondo. A cada uno lo presenta en un momento diferente, con lo que es muy interesante ver cómo se conocen y cómo se va tejiendo el entramado de relaciones entre ellos. En esa primera mitad me encantó Sitelián, el monje que descifra la terrible profecía de los dioses, pues parecía humano y creíble, de buenas intenciones pero un prodecimiento en el que el fin justifica los medios. Él no es el único que se presenta con sus luces y sus sombras, pues todos excepto el elfo, al que trataremos en otro punto, son personas de verdad y no solo monigotes. 

El estilo está bien. Está a medio camino entre lo elaborado y lo sencillo, y fluye bastante bien. Eso sí, tiene peros, el principal, que es demasiado descriptivo en momentos en los que prima la acción. No necesitamos saber todos los pasos que un elfo necesita llevar a cabo para lanzar una flecha cuando está a punto de ser aplastado por un hombre-árbol. En serio. 
Se nota que es biólogo, y a veces se agradecen las descripciones precisas del comportamiento animal y de la naturaleza en general en mundos fantásticos. Aunque podría haberse explotado más esta faceta. 
También he encontrado bastantes erratas, más de lo normal (poner "envestir" cuando se quiere decir "embestir"), y algún que otro párrafo con una estructura extraña. Da sensación de que está menos cuidado que otros libros de la misma editorial.

Pero todo lo bueno que tiene la primera mitad se destruye como por arte de magia en la segunda. Se aprecia mejor la sociedad de los elfos, a través de un humano que va a pedirles ayuda, y es asquerosamente perfecta, no hay otra palabra. Viven en una anarquía que funciona a las mil maravillas, desprecian la violencia y a aquel que la usa, se ayudan entre ellos, lo comparten todo... Y los hombres son idiotas por no hacer las cosas a la manera élfica. Todos los elfos son perfectos en todo, no como los simples mortales, y la verdad es que he cogido mucho asco a esta raza.

El mundo parece el típico mundo medieval de toda la fantasía de siempre. Lo que lo distingue es la Puerta del Equinoccio, un portal que conecta ese mundo con otros muchos, que me gusta bastante, pero quitando eso es bastante normalito. Hay algo que sí me ha chocado mucho, y es que el sistema económico de los hombres es un capitalismo de manual que no encaja si el resto tiene ambientación medieval. Y tiene que tenerla, porque uno de los protagonistas busca recuperar los títulos que perdió su familia, cosa que no importaría si estuviera ambientado más tarde, ya que importaba más la riqueza que los títulos. Este sistema se describe solo para que se vean las crueldades de nuestro sistema actual, que no pega en ese mundo, así que la moralina se ve llegar desde kilómetros. Lo mismo ocurre en temas como el maltrato animal o la igualdad de género, parecen metidos con calzador y solo se incluyen para la moralina.

Pero lo que menos me ha gustado con diferencia ha sido el tratamiento de los personajes femeninos. Siempre que hay un grupo de elfos el narrador dice que hay "elfos y elfas" o "arqueros y arqueras", es más, los elfos siempre dicen que hay "mujeres y hombres". Me parece algo rimbombante e innecesario, con solo el masculino se intuye que hay de los dos sexos, pero podría aceptarlo si a los personajes femeninos se les diera un papel importante o interesante. Sin embargo, de los cuatro protagonistas ninguno es una mujer, y en total solo hay cuatro personajes femeninos con nombre, que no interactúan entre sí.

Conclusión: Vaya chasco...

Lo mejor: La estructura de la primera mitad es muy atrevida y queda bastante bien.
Lo peor: ¿Dónde están los personajes femeninos?

Nota:


sábado, 23 de julio de 2016

Reseña: Coraline, de Neil Gaiman

El día después de que se mudaran, Coraline se fue a explorar… Cuando Coraline atraviesa una de las puertas de la casa nueva de su familia, se encuentra que hay otra casa extrañamente similar a la suya (aunque la nueva sea, definitivamente, mejor). Al principio, todo parece maravilloso: la comida es más sabrosa que la de casa y el cajón de los juguetes está repleto de angelitos de papel que vuelan solos y de calaveras de dinosaurios que parecen vivas y se arrastran haciendo castañetear los dientes. Pero resulta que hay otra madre que vive ahí, y otro padre, y quieren que Coraline se quede con ellos y se convierta en su pequeña. Quieren cambiarla y no dejarla ir jamás. Coraline tendrá que enfrentarse a ellos con todo su ingenio y las herramientas que encuentre, si es que ha de conseguir salvarse y volver a su vida normal.





Después de Stardust quería leer más de Gaiman, y fue entonces cuando me acordé de la existencia de Coraline. Oí hablar de él cuando salió la película, allá por el año 2009 pero entonces no me llamó la atención entonces. Fue hace poco cuando María Antonieta habló de él en un vídeo y decidí darle una oportunidad. 

Es un libro tirando a infantil o middlegrade, pero, como pasa con los buenos libros, lo puede disfrutar cualquiera. El mismo autor dice que se lo leyó a su hija de seis años, pero que su otra hija, más mayor, lo leyó y también lo disfrutó mucho. Personalmente, si hubiera leído esto con seis años o incluso con once me habría pasado bastantes noches sin dormir y habría tenido un número nada desdeñable de pesadillas. No es de terror puro, pero hay muchas partes que dan mal rollo, e incluso ahora ha estado a punto de asustarme de verdad en un par de ocasiones. 

La ambientación es uno de sus puntos fuertes, como no podía ser de otra manera. Gaiman consigue que el lector se meta primero en el mundo aburrido y monótono de Coraline y después en el mundo extraño e inquietante, a veces maravilloso pero siempre oscuro, que hay al otro lado de la puerta. El detalle de que en el otro mundo todos tienen ojos de botones añade un extra de inquietud, en especial cuando la otra madre parece obligar a Coraline a ponérselos y estar con ella toda la eternidad. Después están elementos algo más típicos, como el amor de los otros padres a las ratas

Y la protagonista es maravillosa. Además de ser un personaje muy bien hecho e interesante me ha caído muy bien. Me he llegado a preocupar por ella de verdad, he sentido nudos en el estómago cuando ella estaba en peligro. Es inteligente, valiente y tiene muchos recursos, pero eso no le impide comportarse como la niña que intenta ser mayor que es. Y tiene unos puntos muy, muy buenos. A lo largo del libro apenas evoluciona, hay que entender que solo transcurren tres días, pero lo poco que cambia resulta bastante creíble teniendo en cuenta el personajes del que estamos hablando.
El resto de personajes no están tan delineados, pues no aparecen tanto y Coraline acapara toda la atención de la trama. Los nuevos vecinos de Coraline, tanto en la versión del mundo real como en la del otro mundo siguen siendo muy interesantes y excéntricos como ellos solos. Iba a dar descripciones de los más llamativos, pero he decidido que es mejor descubrirlos al leer como hice yo. Los padres son los personajes más difusos con diferencia. Al principio son grises y aburridos, siempre trabajando y sin hacer caso de su hija, y a lo largo del libro aparecen pocas veces más. Me gusta el papel que juegan, porque no es el que suelen tener los padres en este tipo de historias, que o están muertos o son un adorno. 

Es además un libro muy corto, no sé si llega a las doscientas páginas, por lo que se lee en un suspiro. El ritmo es muy ágil y la narración de Gaiman fluye sola, así que se puede calificar como "lectura ligera" o "lectura de descanso", y es que no por ser ligero un libro tiene que perder calidad. Eso sí, los que vayan buscando terror se van a decepcionar, pues da un poco de mal rollo, pero ya está.


Conclusión: Corto, ágil, tenebroso e interesante

Lo mejor: La protagonista es bastante atípica
Lo peor: Si vais buscando terror no vais a encontrar mucho

Nota:




sábado, 16 de julio de 2016

Reseña: El Imperio Final, de Brandon Sanderson


Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes e inmortalidad. Le ayudan «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la «alomancia». Pero los nobles, con frecuencia, han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma». Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.





Nacidos de la Bruma:
1. El Imperio Final
2. El Pozo de la Ascensión
3. El Héroe de las Eras

Uno de los propósitos de este año era leer a Brandon Sanderson, y aunque yo quería empezar con Elantris, esta trilogía se puso a mi disposición antes y no le iba a hacer ascos.
Las expectativas que tenía estaban bastante cercanas a la estratosfera. Había leído miles de reseñas, artículos y opiniones varias que ponían a Sanderson como uno de los mejores escritores de fantasía de estos tiempos, en especial en el campo de construcción de mundos. Tras leer esto puedo afirmar que no se equivocaban. 

El mundo es de los más complejos y detallados que he visto en mucho tiempo, y lo mejor es que la estética no es la típica medieval, sino algo más victoriano con aspectos que recuerdan al Imperio Romano. Y Sanderson no utiliza el método de introducir el mundo en los primeros capítulos, sino que sumerge al lector en su universo para dejar que lo vaya descubriendo por su cuenta, y eso provoca confusión en las primeras páginas, aunque una sensación mayor de satisfacción cuando al fin se descubre cómo funciona todo.
La magia, Alomancia, funciona de un medio parecido, aunque la explica de un modo algo más convencional, a través de un maestro que se la enseña a un principiante. Me ha encantado. Es un sistema lógico, casi científico, no tan místico como otros, y se sostiene solo, casi parece que se podría hacer y practicar. En ese mundo se obtiene el poder quemando metales, y cada uno da habilidades distintas basadas en "empujar" y "tirar". Ofrece un poder medible y controlado, las reservas no son infinitas, si se usa mal hay consecuencias... . Buena esa, Sanderson.

La historia puede parecer bastante normalita y predecible, pero no lo es en absoluto. Comienza con lo típico de un grupo de rebeldes que quiere echar abajo el gobierno del Lord Legislador, que lleva mil años en el poder, pero según avanza se convierte en mucho más. Cuando llevaba más o menos el 60-70% del libro leído ya tenía una idea bastante clara de por dónde iban a ir los tiros en la trilogía y cómo acabaría más o menos cada personaje. El último 15% me lo desmontó todo, y todavía sigo dando vueltas a ese final, aunque ahora que lo pienso, podría haberlo visto venir, pero no. Bien jugado, Sanderson.
Además, al principio de cada capítulo se ven fragmentos de un diario que parece ser del Lord Legislador antes de empezar su reinado de terror, cuando era un héroe que iba a salvar el mundo de una temible oscuridad, y estos fragmentos son muy interesantes, creo que ese personaje me interesó más que los propios protagonistas.
Como punto negativo hay que decir que en el final todo se precipita demasiado. En los últimos capítulos se llevan a cabo hazañas imposibles en muy poco tiempo de forma demasiado irreal.

Los personajes no me han gustado demasiado, en general. Me han parecido demasiado perfectos todos ellos. Empezando por Vin, una skaa de dieciséis años con gran fuerza en la Alomancia. Es fuerte, y no para de repetirlo, no quiere parecer femenina, es inteligente, tiene buena memoria, un pasado trágico en el que todos la traicionaban, es muy buena en Alomancia, quema metales por instinto, puede comportarse como una dama de la nobleza si quiere... y no tiene defectos claros a la vista, aparte de la impulsividad. Y para que se vea que no lo digo por decir:

But, I am strong, she thought. That was the irony. The beatings almost didin't hurt anymore, for Reen's frequent abuses had left Vin resilient, while at the same timeteaching her how to look pathetic and broken. In a way, the beatings were self-defeating. Bruises and welts mended, but each new lashing left Vin more hardened. Stronger

Vin had rarely worn it [a simple earring not even worth stealing] for fear that the ornamentation would make her look more feminine

"What do you sense?" Marsh asked.
"I... think there are two different metals being burned. One's coming from Kelsier down below, the other is coming from you"
"Good," Marsh said appreciatively. "You've practiced"
"Not much," Vin admitted.
He cocked an eyebrow."Not much? You can already determine pulse origins. That takes practice."
Vin shrugged. "It seems natural to me"

Por otro lado tenemos a Kelsier, el líder de los rebeldes, que también ha tenido un pasado trágico que nos recuerda cada dos páginas y que quiere tirar el gobierno del Lord Legislador sin importar qué caiga con él. Me ha gustado algo más que Vin, más que nada porque tiene más carisma y defectos que otros personajes señalan como tales, como su extremismo al marcar a todos los nobles como enemigos. Tenía una gran teoría concerniente a este personaje, pero no tiene sentido contarla, ya que el final me la ha tirado del todo.

Even if he hadn't found the atium, any night that ended with a group of dead noblemen was a succesful one, in Kelsier's opinion.

Los personajes secundarios me han gustado más. Hay algunos bastante perfectos, como Elend Venture, pero en general no se les ve tan superhombres como los principales. Destacaría a Marsh, el hermano de Kelsier, la voz de la razón y uno de los personajes más valientes del libro.
Por algún motivo extraño, cuanto menos sabía de un personaje más me gustaba.

Me ha gustado la forma en la que hasta los mismos rebeldes se cuestionan la legitimidad de sus planteamientos, y cómo hasta tal punto se considera al Lord Legislador un dios que hasta juran y blasfeman en su nombre. Y esas dudas me han parecido muy interesantes porque ¿cómo sabes que tu dios hace el mal si es él quien dicta su naturaleza?


Conclusión: Lord Legislador, me encanta

Lo mejor: El sistema de magia es lógico, creíble, sencillo y muy molón.
Lo peor: Los personajes son demasiado perfectos para ser creíbles

Nota:



sábado, 9 de julio de 2016

Reseña: Bautismo de fuego, de Andrzej Sapkowski

Entonces le dijo la profetisa al brujo: "Este consejo te doy: ponte botas de yerro, toma en la mano un bastón de yerro. Ve con tus botas de yerro hasta el fin del mundo y por el camino agita el bastón y riega todo con lágrimas. Ve a través de la agua y el fuego, no te detengas ni mires a tu alredor. Y cuando las almadreñas se te desgasten, cuando el bastón de yerro se deshaga, cuando el viento y el calor te sequen los ojos de tal forma que de ellos ni una lágrima acierte a escapar, entonces, en el fin del mundo, hallarás lo que buscas y lo que amas. Pudiera ser".

 Y el brujo cruzó la agua y el fuego, sin mirar a su alrededor. Pero no se puso botas de yerro ni tomó bastón. Sólo llevó su espada de brujo. No escuchó las palabras de la profetisa. Y bien que hizo, porque era una mala profetisa.




Saga de Geralt de Rivia
1. El último deseo
2. La espada del destino
3. La sangre de los elfos
4. Tiempo de odio
5. Bautismo de fuego
6. La torre de la golondrina
7. La dama del lago
8. Estación de tormentas


Llevaba ya mucho tiempo sin leer nada de Geralt de Rivia, y puede que por ello tuviera unas expectativas bastante altas con respecto a este volumen. Yo pensaba que nunca decepcionaba, que siempre estaría ahí para ser un éxito seguro, pero me he equivocado. 

Este es otro libro de paso, pero a diferencia de Tiempo de odio parece que no tiene historia. Sí, Geralt va por ahí viajando y Yennefer está conspirando con otras hechiceras, pero no parece ni que ocurra nada interesante ni que los personajes se posicionen en ninguna parte. Ya desde el principio me preguntaba "y la historia, ¿dónde está?". Además, todo evoluciona demasiado al cliché. Geralt es el héroe que con su banda va a rescatar a Ciri, mientras las hechiceras no se cansan de hablar de lo importante que es esta chica por portar la Antigua Sangre. Si combinamos eso con que Ciri, la que crece, evoluciona y se enfrenta a sus demonios, apenas aparece, nos sale un libro bastante soso. Me he aburrido leyendo, y no debería ser así.

No todo ha ido a peor, es cierto. Aunque la historia ha resultado anodina cuanto menos, la prosa sigue en su línea. Eso sí, había partes tan cultas que me costaba entenderlas (creo que es el libro en español con el que más he usado el diccionario) y partes tan rudas que ni las entendía con claridad ni podía encontrar las palabras en el diccionario. A eso hay que sumarle la retahíla de nombres raros e impronunciables que aparecen. Es imposible quedarse con todos y muchas veces no sabía de quién hablaban los personajes ni por qué, pues en este sentido, el autor se da por contento presentando a los personajes una vez y ahí te apañes.

El punto fuerte, sin duda alguna, son los personajes "principales" nuevos, en especial el Mariscal de Campo Duda y Regis. El primero es un loro que solo dice dos palabras, pero dos palabras tan bien escogidas que cada vez que las soltaba me entraba una risa floja incontrolable. El segundo es enigmático y uno de los personajes más interesantes de la saga, y no digo más porque destripo el poco interés que tiene la historia en este volumen.

Me ha salido una reseña bastante corta, pero no me salen más cosas que decir. Al terminarlo tuve la sensación de que había leído páginas y páginas de nada. No creo que de aquí a un tiempo me acuerde de lo que pasaba, y de hecho no sé si me acuerdo ahora. Ha pasado sin pena ni gloria. Seguiré con la saga, a ver si mejora y sube mi opinión general. Desde luego, tendré que releerla para ver los detalles que se me están escapando en esta lectura.

Conclusión: Meh

Lo mejor: Regis y el Mariscal de Campo Duda
Lo peor: No parece tener una historia como tal

Nota:


sábado, 2 de julio de 2016

Reseña: Stardust, de Neil Gaiman

El joven Tristran Thorn está dispuesto a hacer cualquier cosa para conquistar el frío corazón de su amada Victoria, incluso a prometerle que le conseguirá la estrella que ambos ven caer una noche. Para cumplir su palabra, Tristran deberá cruzar el muro que separa su pueblo del País de las Hadas, un vasto territorio donde nada se parece a lo que él ha conocido, donde ni siquiera las estrellas tienen forma de estrella y donde los duendes y los espectros campan a sus anchas. En ese mágico lugar, el joven no sólo hará cambiar su futuro, sino que también descubrirá cosas de su pasado que no podía imaginar. Con la ayuda de un unicornio, un barco pirata que surca el cielo, un árbol muy sabio y una florecita de cristal... ¿conseguirá Tristran el amor de su dama?






Llevaba mucho tiempo queriendo leer algo de Neil Gaiman, y la oportunidad llegó en la Feria del Libro de Madrid. Había visto la película de Stardust y me había encantado, así que decidí comprarme el libro, ya que estaba. 

La verdad es que es una historia que me ha encantado, pero, a pesar de ello o precisamente por eso, no sé qué decir. Es un libro muy corto, apenas llega a las doscientas páginas, y parece un cuento de hadas más que una novela. Está escrito como si fuera para niños, y la historia es simplemente encantadora. Yo me lo he leído en inglés y coger un pasaje al azar y leerlo es delicioso. El lenguaje que utiliza es muy musical, lo que desde luego contribuye a crear esta ambientación tan especial que tiene el libro. Además, utiliza muchas fórmulas que vienen de cuentos fantásticos tradicionales, como los pactos entre hadas o brujas con otros seres de Faerie o humanos, o la personificación de todo lo que aparece.

El mundo que se presenta es muy interesante y encantador. No se rige por leyes puramente lógicas, y es tan irracional como los cuentos para niños. Tiene barcos que viajan por las nubes capturando truenos, brujas viejas como el tiempo, en la casa real los príncipes luchan entre ellos hasta que quede solo uno y, por supuesto, las estrellas tienen forma humana. Lo mejor de todo es cómo interactúa este mundo con el nuestro, en un mercado que se celebra una vez cada nueve años, y cómo reaccionan los habitantes de nuestro mundo y los de Faerie, como si fuera lo más normal del mundo.

Los personajes están muy bien construidos para lo corto que es el libro y evolucionan de forma muy pausada y creíble, especialmente Tristran y la estrella. Apenas se notan sus cambios, solo al final, cuando ellos mismos se dan cuenta de lo que han vivido, uno descubre que no son los mismos que empezaron. Pero no acaban aquí. Todos los personajes secudarios e incluso extras están muy bien perfilados aunque aparezcan poco, especialmente las hadas y brujas.

Hay bastantes detalles que hacen que este no sea cien por cien un cuento para niños, o al menos, no para los niños de ahora. Tiene varias escenas de sexo y alguna parte bastante gore, pero están muy bien integradas y a mí no me han molestado en demasía. El sexo es más poético que explícito y las escenas sangrientas, aunque injustas, no lo parecen tanto, pues están contandas con naturalidad y sin ensañamiento, por lo que casi pasa desapercibido el componente cruel.

La historia puede resultar predecible, pues cae en la gran mayoría de los tópicos fantásticos que ya conocemos, pero les da una vuelta original que resulta refrescante. El final me decepcionó un poco, esperaba algo más (SPOILER: ¿en serio la bruja se resigna? ¿En serio?). Sin embargo, me ha dejado con una terrible sensación de vacío, e incluso hizo que se me saltaran las lágrimas. Desde luego, Stardust se ha convertido en uno de mis libros favoritos, y estoy deseando leer más obras de Neil Gaiman.

Conlcusión: Precioso y encantador

Lo mejor: Recrea perfectamente el ambiente de un cuento de hadas.
Lo peor: Al final le falta un poco

Nota: