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sábado, 23 de julio de 2016

Reseña: Coraline, de Neil Gaiman

El día después de que se mudaran, Coraline se fue a explorar… Cuando Coraline atraviesa una de las puertas de la casa nueva de su familia, se encuentra que hay otra casa extrañamente similar a la suya (aunque la nueva sea, definitivamente, mejor). Al principio, todo parece maravilloso: la comida es más sabrosa que la de casa y el cajón de los juguetes está repleto de angelitos de papel que vuelan solos y de calaveras de dinosaurios que parecen vivas y se arrastran haciendo castañetear los dientes. Pero resulta que hay otra madre que vive ahí, y otro padre, y quieren que Coraline se quede con ellos y se convierta en su pequeña. Quieren cambiarla y no dejarla ir jamás. Coraline tendrá que enfrentarse a ellos con todo su ingenio y las herramientas que encuentre, si es que ha de conseguir salvarse y volver a su vida normal.





Después de Stardust quería leer más de Gaiman, y fue entonces cuando me acordé de la existencia de Coraline. Oí hablar de él cuando salió la película, allá por el año 2009 pero entonces no me llamó la atención entonces. Fue hace poco cuando María Antonieta habló de él en un vídeo y decidí darle una oportunidad. 

Es un libro tirando a infantil o middlegrade, pero, como pasa con los buenos libros, lo puede disfrutar cualquiera. El mismo autor dice que se lo leyó a su hija de seis años, pero que su otra hija, más mayor, lo leyó y también lo disfrutó mucho. Personalmente, si hubiera leído esto con seis años o incluso con once me habría pasado bastantes noches sin dormir y habría tenido un número nada desdeñable de pesadillas. No es de terror puro, pero hay muchas partes que dan mal rollo, e incluso ahora ha estado a punto de asustarme de verdad en un par de ocasiones. 

La ambientación es uno de sus puntos fuertes, como no podía ser de otra manera. Gaiman consigue que el lector se meta primero en el mundo aburrido y monótono de Coraline y después en el mundo extraño e inquietante, a veces maravilloso pero siempre oscuro, que hay al otro lado de la puerta. El detalle de que en el otro mundo todos tienen ojos de botones añade un extra de inquietud, en especial cuando la otra madre parece obligar a Coraline a ponérselos y estar con ella toda la eternidad. Después están elementos algo más típicos, como el amor de los otros padres a las ratas

Y la protagonista es maravillosa. Además de ser un personaje muy bien hecho e interesante me ha caído muy bien. Me he llegado a preocupar por ella de verdad, he sentido nudos en el estómago cuando ella estaba en peligro. Es inteligente, valiente y tiene muchos recursos, pero eso no le impide comportarse como la niña que intenta ser mayor que es. Y tiene unos puntos muy, muy buenos. A lo largo del libro apenas evoluciona, hay que entender que solo transcurren tres días, pero lo poco que cambia resulta bastante creíble teniendo en cuenta el personajes del que estamos hablando.
El resto de personajes no están tan delineados, pues no aparecen tanto y Coraline acapara toda la atención de la trama. Los nuevos vecinos de Coraline, tanto en la versión del mundo real como en la del otro mundo siguen siendo muy interesantes y excéntricos como ellos solos. Iba a dar descripciones de los más llamativos, pero he decidido que es mejor descubrirlos al leer como hice yo. Los padres son los personajes más difusos con diferencia. Al principio son grises y aburridos, siempre trabajando y sin hacer caso de su hija, y a lo largo del libro aparecen pocas veces más. Me gusta el papel que juegan, porque no es el que suelen tener los padres en este tipo de historias, que o están muertos o son un adorno. 

Es además un libro muy corto, no sé si llega a las doscientas páginas, por lo que se lee en un suspiro. El ritmo es muy ágil y la narración de Gaiman fluye sola, así que se puede calificar como "lectura ligera" o "lectura de descanso", y es que no por ser ligero un libro tiene que perder calidad. Eso sí, los que vayan buscando terror se van a decepcionar, pues da un poco de mal rollo, pero ya está.


Conclusión: Corto, ágil, tenebroso e interesante

Lo mejor: La protagonista es bastante atípica
Lo peor: Si vais buscando terror no vais a encontrar mucho

Nota:




2 comentarios:

  1. Personalmente me sorprendí bastante con este libro. Había empezado con Gaiman con Buenos Presagios y me animé con algo más suyo. Pensaba que sería mucho más infantil y me alegré de que no fuera así.
    Es perfecto para leer una noche de tormenta.
    Un beso
    Lena desde Compases Rotos

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    Respuestas
    1. "Infantil" y "alegre" son, desde luego, las palabras que menos utilizaría para describir este libro. Y sí, parece escrito especialmente para una noche de tormenta.
      ¡Nos leemos! ^^

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