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sábado, 16 de julio de 2016

Reseña: El Imperio Final, de Brandon Sanderson


Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes e inmortalidad. Le ayudan «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la «alomancia». Pero los nobles, con frecuencia, han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma». Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.





Nacidos de la Bruma:
1. El Imperio Final
2. El Pozo de la Ascensión
3. El Héroe de las Eras

Uno de los propósitos de este año era leer a Brandon Sanderson, y aunque yo quería empezar con Elantris, esta trilogía se puso a mi disposición antes y no le iba a hacer ascos.
Las expectativas que tenía estaban bastante cercanas a la estratosfera. Había leído miles de reseñas, artículos y opiniones varias que ponían a Sanderson como uno de los mejores escritores de fantasía de estos tiempos, en especial en el campo de construcción de mundos. Tras leer esto puedo afirmar que no se equivocaban. 

El mundo es de los más complejos y detallados que he visto en mucho tiempo, y lo mejor es que la estética no es la típica medieval, sino algo más victoriano con aspectos que recuerdan al Imperio Romano. Y Sanderson no utiliza el método de introducir el mundo en los primeros capítulos, sino que sumerge al lector en su universo para dejar que lo vaya descubriendo por su cuenta, y eso provoca confusión en las primeras páginas, aunque una sensación mayor de satisfacción cuando al fin se descubre cómo funciona todo.
La magia, Alomancia, funciona de un medio parecido, aunque la explica de un modo algo más convencional, a través de un maestro que se la enseña a un principiante. Me ha encantado. Es un sistema lógico, casi científico, no tan místico como otros, y se sostiene solo, casi parece que se podría hacer y practicar. En ese mundo se obtiene el poder quemando metales, y cada uno da habilidades distintas basadas en "empujar" y "tirar". Ofrece un poder medible y controlado, las reservas no son infinitas, si se usa mal hay consecuencias... . Buena esa, Sanderson.

La historia puede parecer bastante normalita y predecible, pero no lo es en absoluto. Comienza con lo típico de un grupo de rebeldes que quiere echar abajo el gobierno del Lord Legislador, que lleva mil años en el poder, pero según avanza se convierte en mucho más. Cuando llevaba más o menos el 60-70% del libro leído ya tenía una idea bastante clara de por dónde iban a ir los tiros en la trilogía y cómo acabaría más o menos cada personaje. El último 15% me lo desmontó todo, y todavía sigo dando vueltas a ese final, aunque ahora que lo pienso, podría haberlo visto venir, pero no. Bien jugado, Sanderson.
Además, al principio de cada capítulo se ven fragmentos de un diario que parece ser del Lord Legislador antes de empezar su reinado de terror, cuando era un héroe que iba a salvar el mundo de una temible oscuridad, y estos fragmentos son muy interesantes, creo que ese personaje me interesó más que los propios protagonistas.
Como punto negativo hay que decir que en el final todo se precipita demasiado. En los últimos capítulos se llevan a cabo hazañas imposibles en muy poco tiempo de forma demasiado irreal.

Los personajes no me han gustado demasiado, en general. Me han parecido demasiado perfectos todos ellos. Empezando por Vin, una skaa de dieciséis años con gran fuerza en la Alomancia. Es fuerte, y no para de repetirlo, no quiere parecer femenina, es inteligente, tiene buena memoria, un pasado trágico en el que todos la traicionaban, es muy buena en Alomancia, quema metales por instinto, puede comportarse como una dama de la nobleza si quiere... y no tiene defectos claros a la vista, aparte de la impulsividad. Y para que se vea que no lo digo por decir:

But, I am strong, she thought. That was the irony. The beatings almost didin't hurt anymore, for Reen's frequent abuses had left Vin resilient, while at the same timeteaching her how to look pathetic and broken. In a way, the beatings were self-defeating. Bruises and welts mended, but each new lashing left Vin more hardened. Stronger

Vin had rarely worn it [a simple earring not even worth stealing] for fear that the ornamentation would make her look more feminine

"What do you sense?" Marsh asked.
"I... think there are two different metals being burned. One's coming from Kelsier down below, the other is coming from you"
"Good," Marsh said appreciatively. "You've practiced"
"Not much," Vin admitted.
He cocked an eyebrow."Not much? You can already determine pulse origins. That takes practice."
Vin shrugged. "It seems natural to me"

Por otro lado tenemos a Kelsier, el líder de los rebeldes, que también ha tenido un pasado trágico que nos recuerda cada dos páginas y que quiere tirar el gobierno del Lord Legislador sin importar qué caiga con él. Me ha gustado algo más que Vin, más que nada porque tiene más carisma y defectos que otros personajes señalan como tales, como su extremismo al marcar a todos los nobles como enemigos. Tenía una gran teoría concerniente a este personaje, pero no tiene sentido contarla, ya que el final me la ha tirado del todo.

Even if he hadn't found the atium, any night that ended with a group of dead noblemen was a succesful one, in Kelsier's opinion.

Los personajes secundarios me han gustado más. Hay algunos bastante perfectos, como Elend Venture, pero en general no se les ve tan superhombres como los principales. Destacaría a Marsh, el hermano de Kelsier, la voz de la razón y uno de los personajes más valientes del libro.
Por algún motivo extraño, cuanto menos sabía de un personaje más me gustaba.

Me ha gustado la forma en la que hasta los mismos rebeldes se cuestionan la legitimidad de sus planteamientos, y cómo hasta tal punto se considera al Lord Legislador un dios que hasta juran y blasfeman en su nombre. Y esas dudas me han parecido muy interesantes porque ¿cómo sabes que tu dios hace el mal si es él quien dicta su naturaleza?


Conclusión: Lord Legislador, me encanta

Lo mejor: El sistema de magia es lógico, creíble, sencillo y muy molón.
Lo peor: Los personajes son demasiado perfectos para ser creíbles

Nota:



2 comentarios:

  1. Leer a Sanderson es toda una experiencia, pero es cierto que está muy alzado. Sabe construir sistemas de magia y alejarse de ciertos tópicos, pero a veces en un poco tramposo. Sin embargo, es cierto que es uno de los autores de fantasía con más ideas frescas de la actualidad.

    En Elantris también ocurre esa precipitación que sentiste al final, la ventaja es que lo corrije en El Pozo de la Ascensión, que en general es un libro más pausado que el Imperio, pero las últimas páginas no de desarrollan tan aceleradamente.

    Elantris fue el primero que leí de él y se volvió uno de mis libros favoritos, yo te urgiría a encontrarlo y leerlo ya xD

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    Respuestas
    1. Tengo muchísimas ganas de leer Elantris, aunque ya que estoy me termino esta trilogía y ya sigo con ese después. Será por falta de libros xD Y si corrige el final precipitado encima tengo muchas ganas más de leerlo.

      ¡Nos leemos!

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