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lunes, 15 de agosto de 2016

Reseña: Antes de que los cuelguen, de Joe Abercrombie


«Debemos perdonar a nuestros enemigos, pero nunca antes de que los cuelguen.» (H. Heine)

El Superior Glokta tiene un problema. ¿Cómo defender una ciudad rodeada de enemigos y minada por la traición? Los hombres del Norte han cruzado la frontera y han entrado a sangre y fuego en territorio de la Unión. Para detenerlos no bastará con el ejército del Rey. Bayaz, el Primero de los Magos, conduce a un heterogéneo grupo de aventureros en una peligrosa misión por las ruinas del pasado.









La Primera Ley:
1. La voz de las espadas
2. Antes de que los cuelguen
3. El último argumento de los reyes

Después de la charla que Abercrombie dio en el Espacio Fundación Telefónica las ganas que tenía de continuar la Primera Ley se redoblaron, así que tan pronto como pude le eché las garras a la segunda parte. Como no es de extrañar, mis expectativas estaban por las nubes, y como tampoco es de extrañar, no solo las cumplió sino que las superó con creces.

La historia no es lo más original, al menos a primera vista. Tiene tres tramas, una menos que en el primer libro (creo), pero esta vez no se entremezclan tanto y son más independientes. Si acaso se juntan al final, pero mínimamente. Las tres tramas pueden parecer bastante típicas (investigación de un asesinato con un asedio de por medio, un viaje en busca de un arma definitiva y la lucha en el Norte) pero su desarrollo y su conclusión son sorprendentes y realistas a más no poder, pues lo más común es que los personajes no consigan lo que quieren. 

Los personajes siguen siendo la gran piedra angular de Abercrombie. Glokta sigue siendo mi favorito, pero algunos personajes empiezan a hacerle competencia. Todos cambian con el transcurso de la historia, todos se cuestionan a sí mismos, aunque es cierto que algunos lo hacen más que otros. Glokta solo se plantea si de verdad se puede comportar como un "buen hombre" mientras West ve como todo su mundo y todo en lo que creía se desmorona poco a poco.
La evolución más notable se ve en la trama del viaje de Bayaz. Todos los personajes que van con él cambian, algunos más y otros menos. El que más, con diferencia, es Jezal, que recibe, literalmente, un golpe donde más le duele. También ocurre como en novelas de fantasía de viajes, en las que los héroes que viajan juntos se van conociendo más y haciéndose cada vez más amigos, aunque aquí es algo más complicado, pues no es fácil trabar amistad con gente a la que uno detesta. Hay un cabo suelto, sin embargo, y es Longfoot, el guía, que desde el principio hasta el final vive en su burbuja personal alejado del todo de la realidad y nada de lo que ocurre en el viaje consigue cambiarle. Una nota estática que resulta muy rara en el universo siempre cambiante de Abercrombie.
Apenas hay personajes femeninos, aunque ese aspecto mejora con respecto al primer libro. Hay más mujeres en general y las que hay son bastante independientes y se mueven con soltura en un mundo que, por una razón u otra, no está hecho para ellas. Sin embargo, no se ve ninguna interacción entre personajes femeninos, y es algo que me gustaría ver.

En cuanto a la escritura no tengo ninguna queja. No solo está bien escrito y consigue meter al lector en la trama, sino que encima suena bien, el sonido de las palabras (en inglés) en mi cabeza evocaba cada una de las escenas, y no tengo ni idea de cómo habrá conseguido eso, porque estoy segura que algo de intención tenía que haber ahí. La nota de sarcasmo tanto en el narrador como en los personajes sigue inalterada, y es curioso cómo sigue intercalando momentos que resultan hasta cómicos con barbaries que encogerían el corazón a cualquiera.

Conlcusión: Perfecta definición del grimdark

Lo mejor: Cómo utiliza las tramas para dar la vuelta a los clichés de la fantasía
Lo peor: ¿Dónde están las mujeres?

Nota:


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