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sábado, 24 de septiembre de 2016

Reseña: Bodas de sangre, de Federico García Lorca


El tema de esta obra surgió a raiz de una noticia aparecida en prensa: dos amantes se fugan en la víspera de la boda de la mujer con otro hombre. García Lorca convierte la realidad en poesía. En su obra hay ansias de libertad, andalucismo, simbolismo y muerte, pero por encima de todo, poesía dramática. Bodas de sangre es, pues, una obra teatral donde las desgarradas pasiones de sus protagonistas se desatan ante la atenta mirada de la luna, personificación hermosa y terrible de la muerte.











Me gusta mucho leer clásicos, aunque este año no haya tenido tanta oportunidad como el año pasado, así que cuando vi que Cristina, del blog Ars Longa, Vita Brevis iba a organizar lecturas conjuntas de clásicos españoles para su TFG (más información aquí) no pude dejarlo pasar. 

Esta es una obra que todo el que haya pasado por ESO y Bachillerato conoce al dedillo. Nos cuentan cómo empieza, cómo termina, más o menos qué pasa en ella, los símbolos que trata... Y la mayoría de nosotros no la ha leído aún. Parece que tiene una aura de "misticismo intocable" que hace que se respete pero que todo el mundo tema leerla.

Lo que más destaca sin duda es la enorme carga emotiva que tiene. Es impresionante la cantidad de emociones que caben en un libro tan corto, y esto es solo el texto. Cada palabra, cada poesía, cada acotación está medida al milímetro, no hay nada banal. Es uno de esos libros que se terminan con la respiración agitada y los ojos empañados en lágrimas, que le dejan a uno con sensación de vacío. Si el texto es así, una buena representación tiene que ser otro nivel. 
El final es cierto que apenas sorprende. Todos lo conocemos, y si no, hay pistas por toda la obra que lo presagian. Y a pesar de ello no le quita emotividad ni interés, muy al contrario, los acrecienta.

El lenguaje que utiliza parece sacado directamente del hablar popular, pero está plagado de símbolos, especialmente hacia el tercer acto. No hacen la lectura más difícil, ya que para entender la historia no hace falta que se conozcan todos, pero sí es cierto que detectarlos y sacar su significado le da muchísima más profundidad.
Los diálogos suenan naturales, y, por sorprendente que parezca, las canciones y poemas no parecen fuera de lugar. Estas últimas parecen incluir un carácter casi mágico, pues parece que todos tienen la premonición de que va a ocurrir algo terrible mientras los protagonistas no saben nada.

Algo que me ha encantado es el modo de reflejar las costumbres populares sin centrarse en lo idílico, y más bien en lo opresivo que puede llegar a ser vivir en un pueblo donde todos se conocen. También muestra la evidente desigualdad en los matrimonios de la época, en los que la mujer debía quedarse en casa cuidando de los hijos mientras que el marido podía salir y hacer lo que quisiera, como se ve con Leonardo y su Mujer. Lo más sorprendente es cómo son las mismas mujeres las que perpetúan esto, como se ve en el parlamento de la Madre al Novio:

Con tu mujer procura estar cariñoso, y si la notas infautada o arisca, hazle una caricia que le produzca un poco de daño, un abrazo fuerte, un mordisco y luego un beso suave. Que ella no pueda disgustarse, pero que sienta que tú eres el macho, el amo, el que mandas. Así aprendí de tu padre. Y como no lo tienes, tengo que ser yo la que te enseñe estas fortalezas.


Los personajes estaban a medio camino entre lo humano y lo prototípico. Ni siquiera sabría decir si evolucionan a lo largo de la historia. Tampoco son personajes con los que uno se pueda identificar (al menos, no uno de esta época), pero se pueden llegar más o menos a comprender.
Esto es algo que todo el mundo dice, pero llama mucho la atención que solo Leonardo tenga nombre. El resto son el Novio, la Novia, la Madre, el Padre... Y nunca necesitan nombres. Es irónico que no sea Leonardo el más trabajado, esa es la Madre sin duda, aunque sí el más misterioso.
Y antes de pasar, una acotación que me ha sorprendido bastante:

Desaparece entre los troncos, y vuelve la escena a su luz oscura. Sale una anciana cubierta por tenues paños verdeoscuro. Lleva los pies descalzos. Apenas si se le verá el rostro. Este personaje no figura en el reparto.


Eso sí, leer teatro no es lo mismo que leer novela. Es más difícil imaginar los personajes y hay veces que no es tan fácil distinguir qué está pasando. También puede ocurrir que parezca que la historia va demasiado rápido, pero queda bastante que una obra de teatro (pensada para ser representada) no se puede permitir cuatrocientas páginas de desarrollo.

Conclusión: Casi lamento haber terminado tan rápido

Lo mejor: Las emociones que impregnan todo el texto
Lo peor: Leer teatro es un poco raro si uno no está acostumbrado

Nota:


sábado, 17 de septiembre de 2016

Reseña de un libro inconcluso: La Magia de Dos Mundos: Los Ojos de Cristal, de Carmen Hergueta

Alise se enfrenta desde los 8 años a una vida complicada, ya que desde que su madre los dejó, su padre se convirtió en otra persona por completo. Pero su vida cambia el día que su cuerpo experimenta un suceso de los mas extraño. Carol le ayudara a comprender la verdadera naturaleza que la rodea y el secreto que su madre escondía. A partir de ese momento, las historias que su madre le contaba de pequeña cobran vida frente a sus ojos, obligándola a recorrer un camino de la mano de la oscuridad.










La Magia de Dos Mundos:
1. Los Ojos de Cristal
2. Sueño oscuro
3. ¿?


Cuarta lectura de la Feria del Libro y primer libro que dejo sin terminar desde que empecé con el blog. Esto se pone interesante. 
Ya es normal que diga que suelo tener unas expectativas altas con respecto a los libros que leo, y este no iba a ser menos. La autora era muy maja, y encima me lo había recomendado Silvia, del blog Cosechas de otoño, por lo que estaba segura de que me iba a encantar.
Sin embargo, no fue para nada lo que esperaba. La historia me parecía normalucha, los personajes, muy planos y el estilo no conseguía atraparme. Llegó un punto en el que no hacía más que procrastinar, porque no quería leer, y la simple idea de hacerlo era dolorosa, así que decidí dejarlo.

No todo es terrible. Los nombres están muy bien escogidos y elegidos. Son nombres que suenan bien, que suenan a "español", y que no tienen letras extrañas, como la "y" como vocal que parece dominar todos los nombres en fantasía. Son fáciles de leer, pronunciar y memorizar: Cirvas, Ossins, Zarok. Y eso no es tan fácil de conseguir.  
Pero, eso sí, tener dos personajes con nombres tan parecidos como son Alise, la protagonista, y Alison, su mejor amiga, me parece cuanto menos arriesgado. No llegué a confundirlas, pero si la segunda hubiera tenido más protagonismo podría haberlo hecho. 

La narrativa fue lo que antes me echó hacia atrás. Es muy, muy simple, pero no tiene nada más. El estilo no se le puede calificar de bonito y mucho menos de poético. Cuenta mucho, muchísimo, y muestra muy poco. Repite información innecesaria, y otra que se echa en falta, se omite:

Mi cuerpo tiritaba, tenía frío. Me desvestí para quitarme la ropa mojada y fui al baño a por una toalla para secarme. Después cogí ropa seca y limpia.

Durante todo el tiempo que estuve leyendo tenía la sensación de que me trataran como si fuera tonta. Claro que si uno tirita es por el frío, o la tensión, claro que al venir de la lluvia uno se quita la ropa mojada, y una toalla no sirve para mucho a no ser que sea para secarse. 

Los diálogos son otro gran punto flaco. Son una extensión del narrador y solo sirven para dar información. Ni siquiera valen para caracterizar mejor a los personajes, pues todos hablan igual y podrían contar lo mismo sin problemas. Muchas veces aparecían personajes que contaban párrafos y párrafos de información a perfectos desconocidos, algo que me ha desconcertado mucho. Además, suena a clase más que a conversación, hasta el punto que en estas partes leía en diagonal.

He tenido problemas con la voz. Se supone que es una primera persona, la perspectiva de Alise, pero eso es más teoría que práctica. A veces cuenta cosas que se supone que no debería saber y otras, sin ningún tipo de reparo, se pasa a la tercera persona para explicar eventos que ocurren cuando Alise está inconsciente para luego volver a cambiar cuando despierta. Podrían alternarse capítulos un personaje y otro, podría estar en tercera todo. Para mí, lo interesante de la primera persona es que es un narrador que no lo sabe todo, que puede ser engañado con falsa información, y no tiene sentido rellenar sus huecos porque entonces se pierde esa magia.

Sentí cómo el agua comenzaba a fluir de manera rápida, pero dejando un hueco en su interior para mí. No quise abrir los ojos por si lo perdía todo. Desde fuera podía verse cómo la burbuja se iba haciendo más y más pequeña hasta que desapareció.

Los personajes han sido otro de mis grandes problemas. La protagonista es sosa como ella sola. No tiene personalidad, ni fuerte ni débil. Es un personaje femenino protagonista estándar, blanco para que todo el mundo se identifique con ella. Ha perdido a su madre y su padre es un borracho, y por supuesto, se cuida sola. Comete errores, sí, pero son muy tontos. Se cree lo más inverosímil y duda hasta el extremo de los detallitos. 
Ninguno de los demás me ha resultado interesante. Está la mejor amiga, que no tiene ni idea del asunto mágico pero que se preocupa muchísimo; la mentora misteriosa, que dice ser amiga de su madre (personaje al que Alise idolatra); el Kirtash de la vida, Zarok, alguien misterioso que necesita a Alise, que se supone que debería matarla o hacerle daño pero no porque la quiere; y el amigo sobreprotector, que encima aparece de la nada diciendo que quiere protegerla de peligros que no conoce. Todos son personajes planos que no tienen ningún tipo de interés. 
Aún no he llegado al romance propiamente dicho, pero sé que lo va a haber, lo anuncian con luces de neón. Zarok es misterioso, necesita a Alise y encima se debería considerar un enemigo. Como luego haya encima un triángulo amoroso con el chico sobreprotector, ya tenemos la Tríada montada. 

La ambientación tiene la misma personalidad que los personajes: ninguna. Empezamos en Manhattan, Nueva York, pero perfectamente podríamos estar en Madrid, Barcelona, París o cualquier otra gran ciudad, pues no hay ningún rasgo diferenciador. Hay un centro comercial, autobuses, casas y... ya. 
Los dos mundos, Cirvas y Ossins, tienen una construcción bastante pobre. Cirvas es un mundo maravilloso, donde no es necesario el dinero, donde todos viven felices, y Ossins es un mundo oscuro, de gente con malas intenciones, que no tiene agua y está lleno de cosas dispuestas a despedazar a los viajeros despistados. Tanto bien contra mal puede conmigo. De hecho, lo dejé tras la descripción de Cirvas porque ya no aguantaba más. 

Conclusión: A mí no me ha aportado nada

Lo mejor: Nombres muy bien hechos.
Lo peor: Todo esto ya lo hemos visto muchas veces.

No he terminado, por tanto, es un suspenso. Si he llegado hasta la página 179 de 300, he alcanzado un 60%, así que merece un...


sábado, 10 de septiembre de 2016

Reseña: Aprendiz de asesino, de Robin Hobb

Llena de magia y maldad, de heroísmo y deshonor, pasión y aventura, Aprendiz de Asesino es la novela de una irresistible voz dentro de la Gran Fantasía. La narrativa refrescante y original de Robin Hobb es el comienzo de una nueva época dentro de la literatura fantástica.

El joven Traspié es el hijo bastardo del noble príncipe Hidalgo, heredero al trono de los seis ducados. Después de ser rechazado por su familia, es llevado a la corte real donde crece bajo la tutela del arisco caballerizo de su padre. Todos los miembros de la realeza lo consideran un paria salvo el taimado rey Artimañas, que ordena que su secretario lo adiestre en las artes del asesinato. Pues por las venas de Traspié corre la sangre de la mágica Habilidad... junto a los más oscuros saberes de un niño criado con los perros del establo y repudiado por su familia.

Mientras los bárbaros invasores saquean las costas, Traspié se convierte en un hombre. Pronto habrá de arrostrar su primera misión, tan peligrosa como desoladora. Y aunque hay quienes ven en él una amenaza para el trono, quizá posea realmente el secreto de la supervivencia del reino.

El Vatídico
1. Aprendiz de asesino
3. La búsqueda del asesino


Robin Hobb era una autora que me llevaba llamando la atención mucho tiempo, pero nunca me había animado a leerla porque no sabía por qué libro empezar. Tuve que tirar de Wikipedia para saber cuál era el primer publicado y comenzar por ahí. Tiene más de cuatro trilogías de libros muy tochos ambientadas en el mundo de los Seis Ducados, y hay que leerlas en orden para que unos libros no arruinen otros. Creo que he empezado por el sitio correcto.

Este es un libro que me ha sorprendido muchísimo, desde los personajes hasta el estilo pasando por la construcción de mundos. No creía que la fantasía medieval pudiera tirar tanto a estas alturas.

En un principio el mundo no destaca demasiado. Parece un mundo medieval estándar con sus castillos, sus doncellas, sus bastardos y su plebe. Ni siquiera parece profundizar en cuestiones casi básicas como las creencias de sus habitantes. Pero según avanza la historia se descubre que es mucho más profundo de lo que parecía en un principio.
El primer detalle que nos demuestra que esto no es otro mundo medieval es el nombre de los miembros de la realeza: Prince Chivalry, Lady Patience, Prince Verity, Prince Regal... Todos son adjetivos que describen una cualidad positiva que se supone que tendrán los gobernantes. No lo había visto nunca, y me ha gustado mucho, aunque parezca un detalle tonto.
Después, nos damos cuenta de que, a pesar de que no hay ninguna protagonista como tal, la presencia femenina es mucho más alta que en el resto de libros de este estilo. Fitz, el protagonista, es entrenado con la espada por una mujer, y no es una mujer joven y despampanante, sino una mujer mayor; la sastre que le diseña la ropa también es una mujer, y no hace falta hacer referencia a su belleza para saber que es alguien que se hace respetar. Y hay muchos casos más. No solo hay presencia femenina, sino que Hobb pone en puestos de importancia a mujeres que ni tienen ni necesitan belleza, y eso es algo que en fantasía no se ve tan a menudo.
No he encontrado el sexismo que hay en otras novelas medievales. Incluso el orden dinástico es distinto, pues se sigue el orden estricto de nacimiento, sin importar que el futuro rey sea un hombre o una mujer, y todos lo ven como algo normal. Hay un maestro en cierto momento que ignora por sistema a sus alumnas, e incluso las considera como una carga, y estas lo ven como algo raro, despreciable. El mismo protagonista opina que las damas de la corte no deberían estar de adorno, deberían ser compañeras de sus maridos e incluso salir de caza con ellos. Como sus iguales, no sus sirvientas.

El estilo es precioso. Consigue introducir de lleno al lector en la trama y no permite que se distraiga por nada en el mundo. Las descripciones no son demasiado exhaustivas ni pesadas, están introducidas a la perfección en la trama, para que casi uno no note que están ahí. Las imágenes que se formaban en mi cabeza eran muy vívidas, casi era como ver una película o leer un cómic.
Al principio de cada capítulo cuenta algo sobre tradiciones o historia de los Seis Ducados, con lo que se van descubriendo detalles que permiten entender mejor la historia que no suelen superar los dos párrafos, con lo que la información sobre el mundo fluye a la par que la historia.
Todo está contado en primera persona, con la perspectiva de un Fitz ya viejo. Hay quien lo hace y se olvida de que son unas memorias, que es imposible acordarse de todo, pero Hobb se las ha apañado a las mil maravillas. Parecen reales, a pesar de sus licencias de repetir los diálogos palabra por palabra.

Los personajes son muchísimos, y no todos están igual de dibujados. El principal, Fitz, es una maravilla de personaje. Uno de los primeros jóvenes que conozco en la literatura que se comportan de acuerdo a su edad. Es un protagonista que comete errores, que prueba cosas que no le salen bien, que no siempre aprende de ellos, que se tropieza varias veces con la misma piedra... Es humano, es creíble.
El resto están un poco desdibujados porque solo vemos la perspectiva de Fitz, pero no por ello dejan de ser muy interesantes, e incluso atípicos. Hay que destacar en todo esto al Bufón, el personaje más misterioso con diferencia del libro. Es alguien que en la Corte consideran muy raro, habla con acertijos y solo con quien quiere, si se le busca, no se le puede encontrar, dicen que es hijo de un hada, y ni siquiera saben si se considera hombre o mujer. Alguien a quien quiero ver más en próximas entregas, desde luego.

La trama avanza bastante despacio, pero se siente que es el ritmo que tiene que llevar. Permite que los personajes crezcan con calma y no se precipita en casi ningún momento. Al principio parece que no hay realmente una historia, pero se va descubriendo según avanza la trama. Al final parece que ya se entrevé algo de intrigas palaciegas, pero se nota que es más bien un libro de presentación. No por ello es más aburrido, pero quien busque acción a raudales no la va a encontrar aquí.

La magia es un elemento que se muestra poco, es algo misterioso. Se ve en "la maña" y "la habilidad", disciplinas que permiten comunicarse a través de la mente con animales y humanos, respectivamente. También con los "forjados", gentes vacías, sin alma ni presencia, que roban y asaltan en los caminos pero que no sienten más que hambre y apenas hablan.
Esto no se explica con reglas exhaustivas, y en el caso de los "forjados" ni siquiera se sabe si hay un mecanismo mágico y en qué consiste. Por eso su existencia tiene más impacto. Y da más miedo.

Por último, decir que si tenéis un buen nivel recomiendo leer esto en inglés. No sé cómo será la traducción, no la voy a juzgar sin saber nada y sin haber leído el libro en español, pero los nombres me rechinan mucho, y es que traducir "Fitz Chivalry Farseer" por "Traspié Hidalgo Vatídico" ni me suena bien ni me parece que tenga el mismo significado que el equivalente en inglés.

Conclusión: Cada página era oro.

Lo mejor: Al fin un mundo medieval sin un sexismo patente
Lo peor: El ritmo es bastante lento, para aquellos que quieren acción a cada página

Nota:

sábado, 3 de septiembre de 2016

Reseña: El rey bufón, de Víctor Almazán

Aseguran las crónicas que el mítico rey de Tartessos, Arganthonio, vivió más allá de los 120 años de edad, y que esto fue posible tras robar una manzana a las Hespérides de su jardín al igual que hiciera el mismísimo Hércules en uno de sus doce trabajos. Pero los años pasaron y aquel rey poderoso se convirtió, a cambio de su longevidad, en un anciano decrépito. 

 El don de la longevidad acarreaba, además, asumir una maldición: Arganthonio sería el último rey de Tartessos y, a su muerte, el reino desaparecería con él. Apremiados por esta vieja leyenda los druidas de las diez tribus que conforman el reino deciden enviar a alguien para robar otra manzana del jardín de las Hespérides que le permita a Arganthonio vivir cien años más y, con ello, asegurar la pervivencia del reino. El elegido no es otro que el deforme bufón del rey, que será acompañado en tan incierto viaje por un inexperto druida.


Esta es otra de las adquisiciones de la Feria del Libro de Madrid. En este caso me llamó la atención primero porque estaba el autor allí, que siempre es interesante, y segundo, por ser una historia ambientada en Tartessos, que es más interesante aún. No hay mucha fantasía ambientada en España, y mucho menos en la España prerromana, algo fascinante y de lo que no se sabe casi nada. Es fácil imaginarse las ganas que tenía de leer esto. 

La ambientación es sin duda uno de los puntos fuertes del libro. Estamos acostumbrados a novelas ambientadas en mundos medievales, y este es uno mucho anterior. Se nota mucho, desde el problema de los esclavos hasta la importancia del comercio, que todo lo moldea. Se puede echar un vistazo a tradiciones que no estamos acostumbrados a ver, rituales a dioses casi olvidados en nuestros días, formas de pensar incluso chocantes... . Los elementos fantásticos encajan a la perfección, no parece que haya tomado la historia y añadido magia porque sí, sino que parece que la magia debería estar ahí, que es una parte fundamental de ese periodo.

En este libro realmente hay dos historias. La primera cuenta cómo un arqueólogo y su alumna descubren el manuscrito de El rey bufón, que se supone que es una transcripción de lo que pone en las columnas del palacio de Arganthonio, y la segunda, que es El rey bufón en sí. 
La historia de la primera se me ha hecho algo pesada, no veía por qué tenía que estar ahí, pero al menos nos da un personaje femenino en verdad fuerte y que toma sus propias decisiones, que de todas formas es un interés amoroso, pero algo es algo. El final sí sorprende, por lo que a la hora de leer el libro no conviene saltársela.
La segunda contiene una cantidad enorme de subtramas. La principal, un viaje corriente y moliente con un héroe no tan corriente y moliente. Se hace típica e incluso predecible, y en muchos momentos parece que los protagonistas están protegidos de todo por los dioses, pues su dosis de suerte es excesiva. Me ha gustado más la trama secundaria, que cuenta cómo los habitantes de Tartessos tratan de sobrevivir hasta que los héroes regresen, cómo se las ingenian. Los personajes estaban menos protegidos, y había un miedo real a que murieran.
Algunas veces se marca unas resoluciones inverosímiles porque puede pero es una historia entretenida y que se disfruta bastante bien. 

Los personajes no están mal, aunque sí se puede que son o blancos o negros. Esto no pasa solo con personajes individuales, también con pueblos enteros. Los tartéssicos son lo mejor de este mundo, no tienen esclavos, son inteligentes, ricos... y los cartagineses son todo lo malo como contrapunto. Se puede argumentar que es una historia contada desde el punto de vista de Tartessos, con lo que se mitifica lo propio y se desprecia al enemigo, pero no me ha parecido realmente creíble. 
Los protagonistas me han gustado bastante, especialmente Grrop, el bufón. No es un héroe ni pretende serlo, y su ironía me ha hecho soltar sonoras carcajadas en más de un momento. El druida que lo acompaña es algo más soso, solo preocupado de que no es un druida de verdad y llorando su mala suerte. A a veces se comporta de forma bastante estúpida, pero se deja querer de todas formas. 
En este apartado he tenido problemas con los personajes femeninos. Aparecen cuatro con nombre, y tres de ellos son las Hespérides, seres mitológicos con sus atributos propios de belleza y crueldad a partes iguales. Así, nos quedamos con un personaje femenino humano, Thula, una esclava bailarina que encuentran en Gadir. Me ha gustado tirando a poco. Solo se cuenta que es muy hermosa, con lo que es un interés amoroso para los dos hombres del grupo y sirve para dar tensión y para que la rescaten de todo lo rescatable. Se la llevan los monstruos marinos, un rey caníbal, un traidor a Tartessos la utiliza y se la lleva también... . Por lo menos al final del todo muestra algo de personalidad, porque en verdad le falta. 

El estilo podría mejorar un poco. No está mal, fluye más o menos bien, pero cuenta mucho y muestra poco. Los diálogos de los personajes no parecen dejarles hablar de verdad, parece que es en realidad la voz del narrador la que habla por ellos. 
El final es de verdad sorprendente. En verdad desde el principio se sabe qué va a pasar, incluso un libro de Historia lo puede decir, pero la manera en la que se llega no me la esperaba para nada. Y lo que ocurre con el pueblo de Tartessos al final me dejó con la boca abierta.


Conclusión: Entretenido y original.

Lo mejor: La ambientación es poco común y está muy bien cuidada.
Lo peor: La casi total ausencia de personajes femeninos.

Nota: