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sábado, 10 de septiembre de 2016

Reseña: Aprendiz de asesino, de Robin Hobb

Llena de magia y maldad, de heroísmo y deshonor, pasión y aventura, Aprendiz de Asesino es la novela de una irresistible voz dentro de la Gran Fantasía. La narrativa refrescante y original de Robin Hobb es el comienzo de una nueva época dentro de la literatura fantástica.

El joven Traspié es el hijo bastardo del noble príncipe Hidalgo, heredero al trono de los seis ducados. Después de ser rechazado por su familia, es llevado a la corte real donde crece bajo la tutela del arisco caballerizo de su padre. Todos los miembros de la realeza lo consideran un paria salvo el taimado rey Artimañas, que ordena que su secretario lo adiestre en las artes del asesinato. Pues por las venas de Traspié corre la sangre de la mágica Habilidad... junto a los más oscuros saberes de un niño criado con los perros del establo y repudiado por su familia.

Mientras los bárbaros invasores saquean las costas, Traspié se convierte en un hombre. Pronto habrá de arrostrar su primera misión, tan peligrosa como desoladora. Y aunque hay quienes ven en él una amenaza para el trono, quizá posea realmente el secreto de la supervivencia del reino.

El Vatídico
1. Aprendiz de asesino
3. La búsqueda del asesino


Robin Hobb era una autora que me llevaba llamando la atención mucho tiempo, pero nunca me había animado a leerla porque no sabía por qué libro empezar. Tuve que tirar de Wikipedia para saber cuál era el primer publicado y comenzar por ahí. Tiene más de cuatro trilogías de libros muy tochos ambientadas en el mundo de los Seis Ducados, y hay que leerlas en orden para que unos libros no arruinen otros. Creo que he empezado por el sitio correcto.

Este es un libro que me ha sorprendido muchísimo, desde los personajes hasta el estilo pasando por la construcción de mundos. No creía que la fantasía medieval pudiera tirar tanto a estas alturas.

En un principio el mundo no destaca demasiado. Parece un mundo medieval estándar con sus castillos, sus doncellas, sus bastardos y su plebe. Ni siquiera parece profundizar en cuestiones casi básicas como las creencias de sus habitantes. Pero según avanza la historia se descubre que es mucho más profundo de lo que parecía en un principio.
El primer detalle que nos demuestra que esto no es otro mundo medieval es el nombre de los miembros de la realeza: Prince Chivalry, Lady Patience, Prince Verity, Prince Regal... Todos son adjetivos que describen una cualidad positiva que se supone que tendrán los gobernantes. No lo había visto nunca, y me ha gustado mucho, aunque parezca un detalle tonto.
Después, nos damos cuenta de que, a pesar de que no hay ninguna protagonista como tal, la presencia femenina es mucho más alta que en el resto de libros de este estilo. Fitz, el protagonista, es entrenado con la espada por una mujer, y no es una mujer joven y despampanante, sino una mujer mayor; la sastre que le diseña la ropa también es una mujer, y no hace falta hacer referencia a su belleza para saber que es alguien que se hace respetar. Y hay muchos casos más. No solo hay presencia femenina, sino que Hobb pone en puestos de importancia a mujeres que ni tienen ni necesitan belleza, y eso es algo que en fantasía no se ve tan a menudo.
No he encontrado el sexismo que hay en otras novelas medievales. Incluso el orden dinástico es distinto, pues se sigue el orden estricto de nacimiento, sin importar que el futuro rey sea un hombre o una mujer, y todos lo ven como algo normal. Hay un maestro en cierto momento que ignora por sistema a sus alumnas, e incluso las considera como una carga, y estas lo ven como algo raro, despreciable. El mismo protagonista opina que las damas de la corte no deberían estar de adorno, deberían ser compañeras de sus maridos e incluso salir de caza con ellos. Como sus iguales, no sus sirvientas.

El estilo es precioso. Consigue introducir de lleno al lector en la trama y no permite que se distraiga por nada en el mundo. Las descripciones no son demasiado exhaustivas ni pesadas, están introducidas a la perfección en la trama, para que casi uno no note que están ahí. Las imágenes que se formaban en mi cabeza eran muy vívidas, casi era como ver una película o leer un cómic.
Al principio de cada capítulo cuenta algo sobre tradiciones o historia de los Seis Ducados, con lo que se van descubriendo detalles que permiten entender mejor la historia que no suelen superar los dos párrafos, con lo que la información sobre el mundo fluye a la par que la historia.
Todo está contado en primera persona, con la perspectiva de un Fitz ya viejo. Hay quien lo hace y se olvida de que son unas memorias, que es imposible acordarse de todo, pero Hobb se las ha apañado a las mil maravillas. Parecen reales, a pesar de sus licencias de repetir los diálogos palabra por palabra.

Los personajes son muchísimos, y no todos están igual de dibujados. El principal, Fitz, es una maravilla de personaje. Uno de los primeros jóvenes que conozco en la literatura que se comportan de acuerdo a su edad. Es un protagonista que comete errores, que prueba cosas que no le salen bien, que no siempre aprende de ellos, que se tropieza varias veces con la misma piedra... Es humano, es creíble.
El resto están un poco desdibujados porque solo vemos la perspectiva de Fitz, pero no por ello dejan de ser muy interesantes, e incluso atípicos. Hay que destacar en todo esto al Bufón, el personaje más misterioso con diferencia del libro. Es alguien que en la Corte consideran muy raro, habla con acertijos y solo con quien quiere, si se le busca, no se le puede encontrar, dicen que es hijo de un hada, y ni siquiera saben si se considera hombre o mujer. Alguien a quien quiero ver más en próximas entregas, desde luego.

La trama avanza bastante despacio, pero se siente que es el ritmo que tiene que llevar. Permite que los personajes crezcan con calma y no se precipita en casi ningún momento. Al principio parece que no hay realmente una historia, pero se va descubriendo según avanza la trama. Al final parece que ya se entrevé algo de intrigas palaciegas, pero se nota que es más bien un libro de presentación. No por ello es más aburrido, pero quien busque acción a raudales no la va a encontrar aquí.

La magia es un elemento que se muestra poco, es algo misterioso. Se ve en "la maña" y "la habilidad", disciplinas que permiten comunicarse a través de la mente con animales y humanos, respectivamente. También con los "forjados", gentes vacías, sin alma ni presencia, que roban y asaltan en los caminos pero que no sienten más que hambre y apenas hablan.
Esto no se explica con reglas exhaustivas, y en el caso de los "forjados" ni siquiera se sabe si hay un mecanismo mágico y en qué consiste. Por eso su existencia tiene más impacto. Y da más miedo.

Por último, decir que si tenéis un buen nivel recomiendo leer esto en inglés. No sé cómo será la traducción, no la voy a juzgar sin saber nada y sin haber leído el libro en español, pero los nombres me rechinan mucho, y es que traducir "Fitz Chivalry Farseer" por "Traspié Hidalgo Vatídico" ni me suena bien ni me parece que tenga el mismo significado que el equivalente en inglés.

Conclusión: Cada página era oro.

Lo mejor: Al fin un mundo medieval sin un sexismo patente
Lo peor: El ritmo es bastante lento, para aquellos que quieren acción a cada página

Nota:

2 comentarios:

  1. Hola!
    A mí esta trilogía me encató. El primero es solo un acercamiento superficial, espero que continúes la saga porque luego mejora incluso más =)
    Buena reseña ^^
    Desde Imagigantes nos quedamos por aquí
    Un saludo!
    Nos leemos :D

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    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias!
      Sí, desde luego es una saga que tengo pensado continuar. Necesito descubrir más de ese mundo.
      ¡Me alegra que te haya gustado! ¡Nos leemos! ^^

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