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sábado, 8 de octubre de 2016

Reseña: Cazador y presa, de Ana Katzen


Sarket ya debería estar muerto. Debió haber muerto con su madre al nacer, y cuando se enfermó de neumonía, y cuando los cirujanos cometieron una negligencia al implantar el aparato que ayuda a su corazón a seguir latiendo. Lo cierto es que, por algún motivo que los médicos aún no logran comprender, sigue con vida. Habrá quien lo atribuya a un milagro, aunque eso es imposible. Los milagros desaparecieron junto con los dioses hace mucho tiempo, cuando el rey loco les declaró la guerra y los asesinó. Pero ¿es posible matar a un dios? ¿Están los dioses muertos o solo guardan silencio?










Los moradores del cielo
1. Cazador y presa
2. Hierro fatuo
3. ¿?

Llevo teniendo este libro pendiente desde febrero por lo menos. No es que no quisiera leerlo, es que había otros muchos que tenían más prioridad y fui dejando este hasta que al fin me dije que tenía que dejar de procrastinar. La autora tiene una página maravillosa en la que da consejos de escritura, así que yo supuse que el libro sería muy bueno. Me quedé corta. 

El mundo que ha creado es genial. No es un mundo medieval ni de lejos, aunque en el prólogo lo parezca. Tiene tecnología, universidades, educación al alcance de todos, pistolas, aviones, girobuses que llevan a uno de un lado a otro de la ciudad... y no tiene palomitas.

Pero no hubo respuesta, y Ẹnor siguió caminando sin darse cuenta de que tres mujeres, hija, madre y abuela, las veían alejarse con los ojos bien abiertos mientras comían palomitas de maíz. Quizás cabría añadir que las palomitas de maíz no habían sido inventadas aún.

No se dan grandes descripciones del aspecto de las calles, pero ya se puede ver que es un mundo más bien steampunk, aunque su tecnología es muy cercana a la nuestra actual. La magia no está tan integrada como en otras sociedades, pero no se llega a dudar de su existencia. Incluso hay estudios que versan sobre la energía que permite producir la magia (prana) y hablan incluso del sistema pránico y nadie se lo toma a broma.

La mitología es un aspecto importante para la trama, pero casi olvidado por los que viven allí. Se basa en dioses con sus atributos, virtudes y defectos con un pequeño gran giro: no son indestructibles. Además de dioses hay otras criaturas que aportan a la trama un punto de terror muy interesante. Y no cuento más, que estas cosas hay que descubirlas.
Eso sí, hay un momento en el que un personaje se pasa dos capítulos explicándole a otro de dónde viene contando una historia de dioses que se remonta lejos, muy lejos. No es aburrida ni difícil de seguir, pero es cierto que supone un gran cambio con lo que el libro era hasta ese momento. Tampoco está puesta en un momento inapropiado, pues esos dos personajes ya se conocen muy bien, pero me chirría un poco que los personajes de repente suelten parrafadas tan largas. Es algo que, al menos en mi caso, no se ve casi en la vida real fuera de clases y discursos formales.

La forma que tiene de describir el mundo es muy parecida a la de Sanderson: mostrar el modo de vida de los habitantes como si fuera normal y dejar que el lector se vaya enterando según lo va descubriendo. Ana lo hace de una manera muy natural, de forma que desde el primer momento uno se siente parte del mundo y no hace falta tener grandes párrafos explicativos.


El concepto de la magia no es el más original del mundo, pero mola. Básicamente, el poder mágico de una persona depende del "alma que le sobra". Pero eso no es todo, pues en caso de que no "sobre alma" siempre es posible hacer magia gracias a esferas que dan poder adicional. Por tanto, cualquiera puede aprender magia y no es algo reservado a unos pocos, no en teoría, al menos. Y es el primer sistema mágico que castiga los magos con demasiado poder de una forma real, pues estos sufren de una enfermedad que les produce ataques bastante violentos y que puede terminar por matarles a edades muy tempranas. Mejor ser del montón, sí.
Aparte hay otros dones no tan estudiados, como ver las emociones o las auras de la gente. No se les da mucha importancia, pero me gustaría leer más acerca de ellos o sus portadores.

El protagonista, Sarket, es muy especial precisamente porque no es el más poderoso de todos o un elegido de los dioses. Es muy débil, tanto que es un milagro que siga vivo. Tiene una mente prodigiosa y lo que quiere es utilizarla para construir un futuro mejor. No significa eso que sea un ser asocial, y eso es algo que me ha encantado. Aquí de verdad se explora la amistad y no solo tenemos al protagonista y a la chica que le gusta.
Por otro lado, tenemos a Selene, una chica muy rara a la que Sarket conoce por casualidad. Viene del Norte, huyendo de una madre que solo quiere usarla como arma y de una misteriosa plaga que la persigue. No es un personaje que me haya gustado tanto, pero no está mal. Sirve como mentora y amor del protagonista, y tiene un par de secretos bastante grandes que yo, al menos, no veía venir.

El estilo es invisible. Es sencillo, pero no simple, y no tiene ni una sola palabra innecesaria. Es perfecto para centrarse en la historia y no distraer al lector con florituras innecesarias o errores. No utiliza muchas metáforas ni figuras retóricas, pero las que usa no son las típicas que nos solemos encontrar:

Chocaron como imanes de polaridad opuesta.

Y no he contado lo mejor, y es que este libro se puede conseguir gratis suscribiéndose a la web de la autora o directamente en Amazon. ¿A qué estáis esperando?

Conclusión: Mola, y mucho.

Lo mejor: El mundo es muy distinto a lo que se suele ver
Lo peor: El gran discurso sobre los dioses

Nota:


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