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sábado, 12 de noviembre de 2016

Reseña: Corazón de tinta, de Cornelia Funke

¿Quiénes son Dedo Polvoriento, Capricornio o Lengua de Brujo? ¿Qué tienen que ver con Meggie y Mo, su padre? ¿Por qué el nunca le ha revelado su gran secreto? Cuando Mo saluda a un extraño visitante que aparece en su casa, ella presiente un peligro, quizá una gran amenaza… y entonces huyen a la casa de tía Elinor, propietaria de una de las más fascinantes bibliotecas que uno pueda imaginar. Meggie descubrirá que los forasteros que misteriosamente aparecen y desaparecen, como aquel visitante nocturno, llaman a su padre Lengua de Brujo, pues tiene el don de dar vida a los personajes de los libros cuando lee en voz alta. Esta novela de Cornelia Funke es el comienzo de la Trilogía de la Tinta, la mejor aventura al mundo de los libros.








Mundo de tinta:
1. Corazón de tinta
2. Sangre de tinta
3. Muerte de tinta

Cuando oí hablar de este libro por primera vez fue hace ocho años, cuando salió la película. A esa edad todas las películas de fantasía me parecían magníficas, y tras ver esta y descubrir que estaba basada en un libro quise leerlo cuanto antes. Sin embargo, fue pasando el tiempo y se me fue olvidando, hasta que este año (sí, este, pasó mucho tiempo) vino Cornelia Funke a la Feria del Libro de Madrid. No conseguí su firma porque se me pasó pero sí compré el libro. Ocho años después. Mejor tarde que nunca, supongo. 

La idea es bastante distinta a lo que nos encontramos por norma general en fantasía. Los protagonistas no viven en otro mundo u otra época, tampoco viajan a reinos fantásticos. Sucede todo lo contrario: los habitantes de los libros vienen a nuestro mundo. ¿Quién no ha deseado alguna vez que un personaje que adora fuera real, al fin y al cabo?

Si hubiera que clasificarlo, supongo que lo pondría en middle-grade, fantasía para niños aunque no infantil. El estilo es sencillo y los personajes se pueden dividir en "buenos" y "malos", pero lo que más destaca no es eso: es la presencia activa del padre de la protagonista y la carencia casi absoluta de relaciones románticas. Solo por eso ya es un libro que merece la pena, pues explora las relaciones familiares y de amistad sin centrarse en el amor romántico que tanto satura la literatura juvenil en particular. 

Los personajes no son lo más humano del mundo, pero cada uno tiene una voz diferenciada. Se mueven en los matices de blanco y negro, aunque hay algunos, como Dedo Polvoriento, que van más por tonos de gris. Me encanta la fuerza que tienen los dos personajes femeninos principales: Meggie como Elinor. Meggie es una niña de doce años que adora dos cosas por encima de todo: su padre y los libros. Es un personaje que más o menos se comporta de acuerdo a su edad y que tiene un arrojo impresionante, hace preguntas, no se conforma con evasivas, y aunque su padre es casi lo único que tiene no siempre se deja convencer por él. Es independiente, pero no duda en pedir ayuda cuando ella sola no puede salvarse.

-¡Mira a tu hija! -le susurró-. Valiente como... como... -quiso comparar a Meggie con el héroe de alguna historia, pero todos los que le venían a la mente eran hombres, y además ninguno le parecía lo bastante arrojado para rivalizar con la niña que, tiesa como una vela, miraba orgullosa a los chaquetas negras de Capricornio. 

Lo mismo se puede decir de Elinor. Se presenta como una vieja cascarrabias, pero su personaje no se queda ahí. Tiene un carácter muy fuerte y lucha por lo que quiere. Me gusta también porque su historia no gira alrededor de ningún hombre, como a veces sucede con las "viejas solteronas", gira alrededor de sus libros, a los que adora por encima de todo, y del recuerdo de su sobrina desaparecida.

El villano, Capricornio, es completamente malvado y sin redención posible. No tiene motivos para hacer lo que hace ni una sola cualidad que le haga más humano. Es frío, calculador, no aprecia nada ni nadie e inspira un miedo tal que hasta su propio creador llega a temerlo. Es uno de esos villanos que uno adora odiar, de los que se espera lo peor y siempre exceden las expectativas del lector. Es un malo grandioso.

-Te habría protmetido la luna si me hubiera sido útil -dijo Capricornio mientras arrojaba Corazón de Tinta sobre el montón de sus congéneres con expresión aburrida-. Me encanta hacer promesas, sobre todo las que no puedo cumplir. 

El estilo ha sido lo que me ha fallado. Es sencillo, pero demasiado seco, no conseguía introducirme en la historia del todo. Los diálogos parecían forzados muchas veces, y la historia avanzaba bastante más despacio de lo que me gustaría, no es hasta algo más de la mitad cuando empiezan de verdad a pasar cosas, y aún así todo ocurre muy despacio. 
Algo que tampoco me ha terminado de convencer ha sido el amor que tienen Mo, Meggie y Elinor a los libros. Sí, sé que hay gente que los adora, cuida y colecciona, pero con decirlo una vez vale. Durante toda la primera mitad del libro no para de repetirse lo bibliófilos que son, lo mucho que leen, cómo se llevan los libros más queridos de viaje... Y eso llega a cansar, porque llega a un aire pedante bastante molesto. 

Conclusión: Bueno, pero demasiado lento

Lo mejor: La idea es demasiado genial
Lo peor: No hace falta que se nos recuerden las aficiones de los protagonistas a cada párrafo

Nota:

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