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sábado, 24 de diciembre de 2016

Reseña: La búsqueda del asesino, de Robin Hobb


El rey Artimañas ha muerto a manos de su hijo Regio. Al igual que Traspié o al menos eso creen sus amigos y adversarios. Pero con la ayuda de sus aliados y de la magia de las bestias emerge de la tumba, profundamente herido en cuerpo y alma.


También el reino se tambalea al borde del desastre: Regio ha saqueado y abandonado la capital, en tanto el legítimo heredero, el príncipe Veraz, continúa perdido en una disparatada búsqueda que podría depararle la muerte. Sólo su regreso, o el heredero que porta la princesa en su vientre, podría salvar a los Seis Ducados.

Llena de magia y maldad, de heroísmoy deshonor, de pasión y aventura, la Trilogía del Asesino es una epopeya compuesta con una voz irresistible. La prosa refrescante y original de Robin Hobb marca el comienzo de una nueva época en la literatura fantástica.




El Vatídico
1. Aprendiz de asesino
2. Asesino real
3. La búsqueda del asesino

Tenía ganas de ver cómo terminaba esta trilogía. El segundo libro acabó muy mal para sus protagonistas y me parecía que todo el desastre que se había formado necesitaría más de un libro para solucionarse. Además, esta no es la única trilogía de Hobb ambientada en los Seis Ducados y con estos personajes (tiene otras cuatro, si no recuerdo mal) y temía que siguiera esta historia en las siguientes, sin terminarla aquí. Menos mal que no ha sido el caso.

Me pilló justo en época de exámenes, así que se me hizo muy largo porque apenas tenía tiempo de leer. Además, el libro es muy tocho y Hobb no es la escritora más ágil del mundo, con lo que además de largo tuvo un punto de pesado. El ritmo es muy poco constante, había partes en las que no podía soltar el libro y otras en las que me daba la sensación de que pasaba páginas y páginas de vacío absoluto.

La historia no me pareció igual de cohesionada. Ya no tiene lugar en Buckkeep, sino allá afuera con Fitz dando tumbos de un lado para otro. Está bien porque se conocen muchos más aspectos del mundo, pero a veces me parecía que la historia no era una sola sino varias. Fitz parecía cambiar a lo largo de todo el libro, como si fuera un protagonista que cambiara en función de su historia. A veces era un asesino sin piedad, otras, un héroe arquetípico, otras, un adolescente asustado... Hay cosas que no cambian (su obsesión por Molly) pero los detalles hacían que me perdiera. Por ejemplo, al principio se hacen menciones a su barba, que le crece en seguida y se tiene que estar afeitando continuamente cuando no le sirve para ocultar sus cicatrices, pero al final no se hace mención a barba alguna, y yo creo que pasa tiempo suficiente como para que le creciera otra vez. Si a eso le sumamos que no sé qué edad tenía Fitz en esos momentos conseguimos el cóctel perfecto para que yo me termine de perder. 

Eso sí, el resto de personajes brillan como ellos solos. Empezando por el Bufón, que es uno de los personajes más adorables que me he encontrado. Me encanta cómo se preocupa por Fitz y cómo a veces le hace rabiar. Me gusta cómo a veces parece alguien viejo y sabio y otras, un niño travieso y despreocupado. Ahora entiendo por qué hay gente que quiere emparejar a Fitz y al Bufón, lo que hay entre ellos es amor, está claro. 
Regal sigue tan malvado y odioso como siempre, pero me encanta. Le intenta dar un poco de humanidad ("no es malo, solo tiene miedo") que no termina de funcionar, pero yo creo que en este caso no hace falta hacerlo humano, pues como malo malísimo es genial. Tiene unos planes magníficos e idea unas encerronas perfectas. No tiene escrúpulos en sacrificar a sus propios sirvientes, incluso a los más valiosos, y su odio hacia Fitz es superior a toda consideración racional. Lo odié con todas mis ganas, pero es algo con lo que casi disfruto.
El resto de personajes también son geniales. Es gracioso, porque la trilogía entera está en primera persona y justo el narrador, con el que debería tener una mayor conexión, es uno de los personajes que menos me gustan. Al menos creo que no soy la única. 

Hay mucha más magia que en entregas anteriores. Aparece en múltiples formas pero sin perder su forma y me parece increíble. Algo que en principio parecía tan limitado como es la Habilidad, que parecía solo servir para comunicarse a distancia, resulta tener infinitas aplicaciones, y todas son coherentes, ya que el mundo está pensado para ella. Y la manera que tienen los dragones de aparecer me ha parecido muy interesante. No son lo típico, desde luego.

Conclusión: Y a pesar de todo, mola

Lo mejor: Me encantan los personajes de Hobb
Lo peor: Falta cohesión

Nota: 


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