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domingo, 26 de febrero de 2017

Reseña: Las tierras en juego, de Arkaitz León Muela

Mirthad, la Tierra Conocida, es un mundo poblado por humanos, elfos y otras curiosas criaturas. Cuando súbitamente aparece un elfo con extraños poderes en el territorio de los humanos, nadie espera que los acontecimientos se estén acelerando hacia un suceso que está cambiando por completo la vida de millones de personas. Los comerciantes más poderosos están adueñándose de todos los recursos, dejando a mucha gente en la miseria y devastando la tierra, y son capaces de cualquier cosa con tal de obtener más beneficios. Magia, aventuras y mucho más en este mundo que nos será familiar. Las Tierras en Juego es el primer volumen de la saga Relatos de Mirthad.







Relatos de Mirthad
1. Las tierras en juego
2. Un pueblo perdido
3. ¿?
4. ¿?

Este es un libro que vi recomendado en el canal de Diego Marcapáginas y que leí aprovechando una oferta de Lektu. Me llamó por ser fantasía de un autor español y porque criticaba el capitalismo de nuestra sociedad desde una perspectiva ecologista. Y, bueno, no ha estado mal del todo. 

La crítica y el mensaje de respeto a la naturaleza están bastante bien enfocados. Me ha gustado porque ya no es "un elfo perfecto y que vive en armonía con la naturaleza contra los humanos estúpidos que solo se saben servir de la tecnología y la guerra", como ya he visto en otros libros. Es un grupo de humanos junto a un elfo contra otro grupo de humanos que realizan actividades inmorales por su avaricia, no por su naturaleza. Y eso ha sido lo que más me ha gustado del libro, que los personajes no están definidos por la raza (mágica) a la que pertenecen, sino por sus palabras y actos (aunque más por esto primero). Seamos realistas, esa perspectiva de que los humanos somos horribles con el entorno porque está escrito en nuestro ADN ya empezaba a cansar, además de que no es cierta ni lo fue nunca. 

Sin embargo, he sentido algo de decepción por el personaje del elfo. Es perfecto en todo. No se cansa, puede hacer magia, es mucho más inteligente que los simples mortales y a efectos prácticos es inmortal. No parece tener defectos y todos sus compañeros le aplauden todo lo que hace. Sus planes salen siempre bien y su moral es intachable. Es un elfo muy poderoso que es tan bueno que se preocupa por los humanos y les trata como amigos. En serio, escritores, los defectos no hacen daño a nadie, y menos si es una raza tan idealizada como la élfica. 
El resto de personajes... Bueno, están ahí. El grupo es el típico grupo de los viajes en fantasía: un príncipe, un grandullón encargado de la fuerza bruta, el elfo y la chica. No he llegado a conocer bien a los dos primeros, por algún motivo los confundía siempre, y me parecía que les faltaba personalidad, algo más allá que un solo rasgo que les definiera. La chica, sin embargo, me ha gustado bastante. Tiene mucha personalidad es muy respondona, lo que me ha parecido un soplo de aire fresco. También mete feminismo de vez en cuando, y me gusta que esos mensajes salgan de un personaje femenino. Aunque quizá le ocurre un poco como al elfo. Es perfecta en todo lo que hace. No tiene defectos y, por tanto, no me provoca todo el interés que me gustaría. Se aprecia el intento de incluir un mensaje feminista a través de ella, pero no cambia que sea la única mujer del grupo y que no encuentren a ninguna otra fuera de él, y que por ello esta tenga que ser perfecta. 

El sistema mágico no me ha terminado de convencer. Parece que se puede hacer todo y no hay apenas limitaciones ni riesgos, al menos, para el elfo. No queda muy claro cómo realiza los hechizos y lo único que explican es que "manipula la Energía", pero no parece haber ningún mecanismo específico para hacerlo. En algunos momentos puede leer la mente de los mortales como si tal cosa, y lo hace con todos los que ve, y otras, es muy costoso, muy difícil y no se debería hacer. Y eso ocurre muchas veces. Se presentan situaciones muy parecidas o casi iguales y en una puede usar magia como quiera y en otra no. ¿Por qué?

La forma de escribir no está mal pero le falta algo. Cuenta mucho, muchísimo, y muestra muy poco. Ya sabemos que los malos son muy malos, pero quiero ver las consecuencias de sus actos, no solo que me cuenten que la gente pasa hambre y los campesinos se quedan sin tierras. Quiero ver un bosque contaminado, quiero ver un muerto de hambre. No quiero saber que en alguna parte ocurre.
Además, los diálogos parecen extensiones de la voz del narrador. Sirven para explicar cosas, pero no muestran nada de los personajes. Se ve en especial cuando se cuentan cosa que ellos ya deberían saber pero el lector no. Y cuando se sacan planes estupendos de la manga. Ni siquiera las declaraciones de amor me han parecido creíbles de verdad. 

Conclusión: Con esa forma de transmitir el mensaje podría haber sido mucho mejor.

Lo mejor: El mensaje está muy bien llevado y planteado
Lo peor: Se puede hacer a elfos más perfectos, pero es difícil

Nota:



domingo, 19 de febrero de 2017

Reseña: El pistolero, de Stephen King

En la primera entrega de la extraordinaria serie "La Torre Oscura", el pistolero comienza su arduo viaje hacia la misteriosa torre. Roland de Gilead, uno de los héroes más enigmáticos del autor, debe perseguir al Hombre Negro por el desierto para que le revele los secretos de la Torre Oscura, un edificio mítico que se encuentra en el nexo de todos los universos. Tras correr innumerables peligros, "el pistolero" comienza a formar el equipo con el que viajará por distintos mundos.











La Torre Oscura
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Este es uno de esos libros que no tenía intención de empezar pero que por azares del destino acabé leyendo. Ya conocía a Stephen King, y he leído un par de libros suyos, y es un autor cuyo estilo me gusta mucho (lástima que escriba terror, un género que no se lleva muy bien con mi afición de dormir por las noches). Sabía que tenía una saga de fantasía, La Torre Oscura. Sabía que existía, que era muy larga y que los libros que la componían eran muy tochos. Y ya. Pero mi novio me la empezó a recomendar y me picó el gusanillo, así que mandé al traste mi plan de próximas lecturas y empecé con esto. No me arrepiento.

Es un libro raro. Muy raro. Es un libro que desconcierta, en el que uno no sabe muchas veces dónde está. 
Nada más comenzar, ya el mundo empezó a descolocarme, pues es muy diferente a lo que estaba acostumbrada a leer en fantasía. El pistolero parece ser el último de una estirpe importante o noble, también uno de los últimos hablantes de la Alta Lengua (High Speech en inglés, en español lo ignoro), que es algo que se puede ver en obras de fantasía oscura. Los primeros vistazos al mundo lo muestran como un mundo sucio, decadente. Y, de repente, entra en un pueblo, escucha Hey, Jude (sí, la de los Beatles), entra en un bar y pide una hamburguesa que paga con una moneda de oro. Si eso no es desconcertante, yo no sé qué es. 
Además, es un mundo cruel donde no parece haber cabida para la amistad o el amor. Nadie espera importarle a los demás más allá de lo que pueda aportar. El mismo protagonista parece asustado de los sentimientos altruistas y de las relaciones en las que uno no quiere sacar provecho del otro. Predican los religiosos acerca del fin del mundo y del fin de los valores. Y da la sensación de que tienen razón. 

El personaje que más destaca (oh, sorpresa) es el del pistolero. Me ha dado la sensación de que es tan hermético que ni un solo libro centrado en él ha sido suficiente para llegar a conocerle. Se pueden llegar a entender sus acciones, pero los razonamientos que le llevan a ellas aún son un misterio para mí. Es uno de los personajes más interesantes con los que me he encontrado. Y necesito saber más. 
El hombre de negro, a pesar de aparecer poco, también es un personaje muy importante y tan enigmático como su rival. Su sombra sobrevuela al pistolero, quien lo teme y busca a partes iguales. Cuando al fin aparece y habla, lejos de despejar las preguntas que han ido surgiendo durante la lectura, crea todavía más. 

El final es muy extraño, pero es justo el que le pega a la novela. Parece terminar esta historia y abre la puerta grande para las continuaciones. Es desconcertante y no se parece en nada a ningún otro que haya leído. Uno de esos que tras leer la primera palabra le dejan a uno pensando y mirando al infinito. 

Si hay que poner algún punto negativo, diré que es muy, muy fácil perderse. Hay que leer con tres mil ojos para captar todos los detalles. Y en cuanto cambian el punto de vista, aunque sea un momento, aunque sea para que un personaje exponga su pasado, la posibilidad de no saber de qué están hablando aumenta un 450%. Avisados quedáis. 

Conclusión: Más raro que un perro verde, pero muy molón

Lo mejor: El mundo es el más extraño que he encontrado hasta ahora
Lo peor: No apto para leer con sueño o medio despistado

Nota:


domingo, 12 de febrero de 2017

Reseña: La Huella Blanca, de Ana B Nieto


Irlanda celta, siglo V d. C.

Cuando Bróenán decide llevarse a Ciarán, el último niño de una tribu enemiga, quebranta con ello todas las normas humanas y divinas de su pueblo.
Este «niño robado» alcanzará la adolescencia ignorando sus oríge­nes y esperando el momento de casarse con Olwen, su amor desde la infancia. Cuando el secreto por fin se revela, marchará al exilio como pirata y capturará al muchacho que un día será San Patricio.
En su empeño por estar juntos, sin embargo, Ciarán y Olwen desafiarán a sus tribus, sus dioses y sus desti­nos, en una aventura que los llevará hasta las islas de Arán, en los confines del mundo.
Una novela sobre el canto del cisne de un mundo an­tiguo, dominado por las diosas madres, y su difícil en­cuentro con el cristianismo y el Medievo.



1. La huella blanca
2. Los hijos del caballo
3. ¿?

Me leí esto para buscar inspiración para una novela mía. Estoy escribiendo un libro ambientado en un mundo celta y quería ver qué habían hecho otros con una idea parecida. Había visto este libro en la Fnac hace unos años y pensé que me gustaría. 
Bueno, una no siempre elige bien. 

Si hay algo que de verdad está genial es la ambientación. La autora ha sabido muy bien llevarnos a un mundo casi mágico, de druidas y profecías, de dioses antiguos y donde la frontera con los seres del Otromundo es más bien fina. Con solo abrir el libro ya me sentía transportada a Irlanda, a su encanto, y eso tiene mucho mérito. La labor de documentación ha tenido que ser brutal, y eso es algo que se nota mucho.
Sin embargo, esto también tiene un pero. Y es que había muchos fragmentos en los que los personajes soltaban frases en irlandés antiguo. No sería algo negativo si no fuera porque todos los personajes (se supone) están hablando ese idioma. No tiene sentido poner esas frases, puesto que para tener un rigor histórico extremo todos los diálogos deberían estar en irlandés antiguo. 

- (...)Y en cuanto a ese niño, escúchame bien, porque llevará mi maldición hasta el último día de su vida: Ní raib clann ná cenélach, rub dérechtach díbdathnach... Que no tenga descendencia ni parientes, que sea abandonado y extinto.
No tiene sentido que diga la maldición en irlandés y luego la "traduzca" al español. ¿No hablan en ese idioma todo el rato?


El estilo no está mal pero me ha chirriado algunas veces. Hay veces que es demasiado recargado y que empieza a soltar reflexiones o explicaciones que no vienen al caso. Además, hay demasiadas comparaciones. Sí que es verdad que algunas son bonitas y originales, pero en general sobran. Hay cosas que se pueden describir sin tanto barroquismo.

Además, no me gusta cómo cuenta el tiempo, aunque eso a lo mejor es más de mi mente cuadriculada y mi worldbuilding obsesivo. Cuenta años, horas y minutos. En un mundo en el que ni los años se cuentan como en el nuestro ni existen los relojes. A mí me parece que no tiene ningún sentido, pero a lo mejor es algo demasiado personal. Igual ocurre con la distancia. ¿Por qué habla de kilómetros? Estoy segura de que los celtas no pensaban en esos términos. 

Los personajes en general no me han gustado. No me parecen del todo definidos, es como si tuvieran los contornos borrosos. Sí, se ve su función en la historia, y no la hacen del todo mal, pero no he llegado a creérmelos del todo. Ciarán es el protagonista, con lo que es el héroe cuando hace falta, el amante, el adolescente creído, el vengativo... todo en uno. Olwen es el interés amoroso, con lo que es dulce pero fuerte (solo cuando no está Ciarán para salvarla), es fiel hasta el extremo y ve su vida pasar mientras espera a su único y verdadero amor. Una damisela, como cualquier otra. 
El resto son el malo, el rey, el amigo del bueno, el hermano del interés amoroso... Personajes que no parecen tener más que eso. Además, si sumamos a eso el lío de nombres, se añade la confusión de no recordar con exactitud quién era quién, y es que hay veces que ciertos personajes tienen comportamientos tan contradictorios que parecen otros muy distintos. 

Y llegamos a la joya de la corona: el machismo que todo lo impregna. ¿Alguna vez habéis oído que la sociedad celta era más igualitaria que la cristiana, que podría ser incluso matriarcal? Todo mentira, o al menos, según esto. Las mujeres son tratadas como poco menos que mercancías, objetos valiosos. Son consideradas estúpidas, banales y parlanchinas, solo saben luchar entre ellas y solo un hombre puede llenarlas del todo. 

No le dijo a Deidriu a dónde iba, pues, según los sabios, darle un secreto a una mujer era tan malo como darle un tesoro a un esclavo.

[...]

-¿Algún consejo más? -preguntó Ciarán en tono de chanza.
-Pues sí. El más importante. Las mujeres compiten entre ellas. Y, además, hablan todo el tiempo. Si hablamos nosotros se nos cae el cielo encima, pero ellas... A ellas no las calla ni el trueno. Así que, si quieres prosperar, solo tienes que aprovecharte de eso. Si enamoras a varias, la que elijas al final se sentirá como una reina.
-Las mujeres son celosas, Eochaid. No les gusta compartir. Todo el mundo sabe eso -se defendió Ciarán. 
Y como estos tengo cientos. 

Y es que no es solo cómo se trata a las mujeres, también cómo se comportan los personajes femeninos. Olwen espera a su amor toda su vida, hay otra, Étain, que se une a los guerreros solo porque era la amante de uno de ello. Ciarán se puede acostar con todas las mujeres que quiera, puede enamorarlas a todas y ellas siempre le van a esperar como las fieles amantes que son. Tampoco piensa nunca en la que le adoptó como madre, ni una sola vez, a pesar de que ella sí parece preocuparse por él. 
Además, que me he fijado y todo, no hay ni un solo momento en el que dos personajes femeninos (ya da igual de si tienen nombre o no) hablen de otra cosa que no sea un hombre, y hablen de otra forma que no sea compitiendo o discutiendo por celos. No hay amistades entre mujeres, están siempre peleándose por la atención de los hombres. Y es algo que se considera normal. Pero, eh, hay una excepción: la crianza de los hijos, que es algo que todas deseamos y a todas nos une, claro que sí.

Ciarán siempre declinaba todas las ofertas, procurando incomodarles lo menos posible.  Por todo esto, Olwen despertaba numerosas envidias entre las gentes del lugar, que aprovechaban cualquier ocasión para hacerle críticas o excluirla de sus actividades comunitarias. Algunas veces Olwen hacía oídos sordos, pero otras le pesaba estar lejos de los suyos, cada vez más aislada y dependiente de Ciarán. 

Y mejor no hablemos de las escenas de sexo, que hasta yo considero horribles. Se confunde sexo con amor y amor con violación. No voy a explayarme más, solo voy a dejar un fragmento (algo largo) como muestra.

Poco a poco, él le descubrió la boca, los dedos temblorosos por la tensión, y ella se dio la vuelta entre sus brazos, que aún no la habían liberado. Olwen tenía los ojos abiertos como dos pozos de aguas claras a punto de agitarse. Intentó desembarazarse de él, pero Ciarán conseguía sujetarle los miembros, como si fueran los cabos sueltos de una embarcación que dieran latigazos en una tempestad. La redujo por completo y, cuando ella ya no pudo moverse, le dio libertad de nuevo. Olwen volvió a forcejear y le golpeó el pecho con rabia, frustrada porque no conseguía liberarse del todo y, por segunda vez, él se cerró a su alrededor y la abrazó hasta no dejarla apenas respirar. Después relajó los brazos y ella le empujó y salió corriendo. Él la observó marchar, permitió que huyera, calculadamente, hacia el interior del bosque. Que desahogara su odio y su dolor en aquella carrera y lo dejara prendido de las ramas de los árboles. La siguió y pronto le dio alcance, empujándola, cortándole el paso. 
Y se supone que esto no da miedo para nada...

Conclusión: Que lo disfrute quien pueda, yo no.

Lo mejor: La ambientación es casi mágica
Lo peor: No esperaba encontrarme una mirada tan masculina en un libro escrito por una mujer

Nota:

domingo, 5 de febrero de 2017

Reseña: Cuentos de Terramar, de Ursula K LeGuin

Los cuentos de este libro, tal como Ursula Le Guin escribe en su prefacio, exploran o extienden el mundo establecido por sus primeras cuatro novelas en Terramar. Sin embargo, cada historia es independiente de las otras.
El Descubridor, una novela que transcurre unos cuantos cientos de años antes de Un mago en Terramar, presenta un Archipiélago oscuro y turbulento, y revela cómo se creó la Escuela de Roke.
Los Huesos de la Tierra tiene como protagonistas a los magos que le enseñaron al primer maestro de Ged, y demuestra cómo la humildad, si es lo suficientemente grande, puede refrenar un terremoto.
Rosaoscura y Diamante es la encantadora historia de un noviazgo juvenil, y muestra que a veces los magos pueden dedicarse a carreras alternativas.
En el Gran Pantano, de la breve pero accidentada época de Ged como Archimago de Terramar, habla del amor del poder y del poder del amor.
Dragónvolador muestra cómo una mujer, lo suficientemente decidida, puede romper el techo de cristal del reino masculino de la magia. Tiene lugar poco tiempo después de la última novela en Terramar, y también proporciona un puente -un puente de dragón- hasta la próxima novela en Terramar: En el otro viento.

Ciclo de Terramar
1. Un mago de Terramar
2. Las tumbas de Atuan
3. La costa más lejana
4. Tehanu
5. Cuentos de Terramar
6. En el otro viento

Desde que empecé el ciclo de Terramar supe que eran unos libros a los que podía volver para encontrar historias tiernas y bien hiladas, personajes maravillosos y tramas originales. Al terminar un libro largo volver aquí era como un soplo de aire fresco. Parecía que cada tomo iba a ser mejor que el anterior. Pero este no fue lo que esperaba. 

Puede ser que haya cogido demasiado cariño a personajes como Ged y Tenar y que me decepcionara por no verlos aparecer. Es posible que mi mente cuadriculada no acepte no ver a Ged cuando espera encontrárselo. A igual es el mejor libro de la saga pero no he sido capaz de disfrutarlo. No lo niego.

Las historias, en general, me han parecido bastante olvidables. Sí, el estilo era maravilloso. Sí, los personajes estaban bien construidos, también. Pero faltaba algo, no parecía que con las historias quisiera decir nada. No es que pretendiera que tuvieran un mensaje tan claro como en el resto de entregas de la saga, pero es que yo no veía ninguno. No lograba discernir a dónde quería llegar exactamente con esos cuentos. 

El Descubridor, directamente, me pareció aburrido. No llegué a empatizar con el personaje. Ni siquiera a comprenderlo. No llegué a preocuparme por él, y por tanto, lo único que sentí por esa historia fue la más absoluta indiferencia. 
Con Los huesos de la Tierra y El gran pantano me pasó algo parecido. La historia pasó por mis ojos, llegó al cerebro, pero no pareció encontrar asiento allí. Recuerdo un poco los personajes, pero no me llegué en ningún momento a preocuparme de verdad por ellos. Me hicieron cuestionarme si de verdad me gustaba Terramar. 

Rosaoscura y Diamante fue una considerable mejoría. No llegué a adorarlo de verdad, pero fue una lectura muy tierna. Diamante me gustó como personaje, y, aunque yo no estaba de acuerdo con muchos de sus actos, lograba al menos comprenderlos. Además, es músico, y muy mal tienen que estar construidos esos personajes para que no me gusten. Y, seamos realistas, las historias de amor de LeGuin son una maravilla. 

Por último, Dragonvolador (me gusta mucho más el título original, Dragonfly) ha llegado a casi recuperar el nivel de otras partes de la saga. El personaje principal me encantó, como me encantaron las reflexiones de la autora de por qué las mujeres no pueden ser magas. También cómo juega con los intereses de los personajes, cómo ha conseguido hacerlos tan humanos. Los magos que quieren seguir con sus anticuadas leyes en la academia de Roke, los que solo quieren inclumplirlas porque sí, los que consideran justo cambiarlas... Y cómo reacciona la propia Dragonfly a todo esto. Sigue el espíritu de Tehanu aunque no se repita ningún personaje, y el final me dejó con la boca abierta. Si En el otro viento sigue su estela lo consideraré un gran desenlace para la saga.


Conclusión: Me he decepcionado un poquito

Lo mejor: Dragonfly y Darkrose and Diamond. Imprescindibles.
Lo peor: Algunos relatos me han dejado bastante indiferente

Nota: