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domingo, 12 de marzo de 2017

Reseña: Un cuento oscuro, de Naomi Novik

Agnieszka tiene un don: es capaz de romper, manchar o perder cualquier cosa que lleve puesta en cuestión de segundos. Vive en el valle con su familia y es feliz en su pequeño y asilvestrado hogar. Pero la maligna y retorcida presencia del Bosque se cierne desde hace años sobre todos ellos. Para protegerse, el pueblo confía en el poder de un misterioso mago conocido como el Dragón, el único capaz de controlar con su magia el poder del Bosque. A cambio de protección, pide una sola cosa: cada diez años podrá escoger a una chica y se la llevará a su torre, un destino casi tan terrible como caer presa del Bosque. El día de la elección se acerca y Agnieszka tiene miedo. Sabe —de hecho todo el mundo sabe— que el Dragón escogerá a Kasia, la más bonita, la más valiente de todas las aspirantes. Y, también, la mejor amiga de Agnieszka. Pero cuando el Dragón llega, para sorpresa de todos, no es a Kasia a quien señala… 


Un bosque corrupto. 
Un mago poderoso y solitario. 
Una joven cuyo poder lo cambiará todo…

Me resulta muy difícil reseñar y puntuar este libro. Por un lado, el mundo es muy interesante y el sistema mágico me ha encantado. Por otro, la historia me ha interesado poco y los personajes me han parecido bastante sosos. ¿Qué poner? Ah, la indecisión. 

El mundo está genial. No es lo más original del mundo, pero mola. Un mundo pseudomedieval con sus reyes, sus pueblos perdidos en medio de ninguna parte, sus magos y sus guerreros. No llamaría nada la atención de no ser por un elemento, el que acapara toda la trama: el Bosque. 
Es un lugar peligroso, maldito. Solo coger unas bayas puede acarrear la muerte o algo peor. Algo que parece tener conciencia propia y que amenaza con engullirlo todo. He visto muchas reseñas en las que ponen al Bosque como si fuera otro personaje, y me parecen del todo acertadas. Es el mejor personaje con diferencia, y, sin duda, el más inquietante. 

El sistema mágico también es algo que destaca. Sí es cierto que es más parecido a la magia tradicional, que todo lo puede y todo lo consigue, que a la magia mecánica y científica que ahora gusta tanto, que tiene unos límites claros. 
La magia funciona con palabras, pronunciando hechizos. Se podría decir que se puede hacer lo que se quiera siempre que se conozca el hechizo, pero no siempre es así. Según he visto y entendido, no son las propias palabras las que producen la magia. Es su sonoridad. Es lo que evocan. No consiste en recitar los hechizos, hay que cantarlos. Sí, requiere más talento que práctica, pero a mí me parece un sistema precioso. Pues no solo es el resultado del hechizo, también es su ejecución. Todo es bonito, y a mi mente musical le encanta. 

La trama empieza interesante, pero pronto se desinfla. La estancia de nuestra protagonista en la torre empieza siendo aburrida y termina siendo un martirio en el que deseamos con todas nuestras fuerzas que ocurra algo interesante. Ocurre, ocurre, pero ya es demasiado tarde. 
Además, esta parte es frustrante. Agnieszka no sabe hacer nada, no sabe cómo quiere el Dragón las cosas, algo lógico y normal, puesto que es alguien que no conoce con unas costumbres extrañas. Y este, en lugar de enseñarla, la grita. Después de unas cuantas páginas, es comprensible llegar a la conclusión de que el Dragón es un borde de manual y que si revienta, mejor. 
Además, hay unos cuantos giros que no me han terminado de convencer, y páginas y páginas donde la trama se estanca y todo pasa a tratar de cómo Agnieszka aprende a ser refinada como las que viven en la Corte. Parece que eso le tiene que ocurrir a todas las heroínas rudas y sucias, y es algo que ni me gusta, ni aporta nada a la trama, ni sirve para hacer evolucionar al personaje. 

Pero cuando al fin ocurren cosas interesantes de verdad, cuando al fin se adentran en el Bosque, cuando al fin luchan contra él... ¿por qué se vuelve todo tan fácil? Cuando buscan a alguien desaparecido el mes anterior, lo encuentran en dos pasos. Cuando buscan a alguien desaparecido hace veinte años lo encuentran en dos pasos. Cuando buscan el corazón del bosque para destruirlo lo maldito encuentran en dos pasos. ¿En serio, Bosque? Yo te creía un villano más temible. ¿Ni siquiera puedes acabar con dos humanitos que se meten en tus tierras?

Los personajes... ya he hablado un poco de ellos. Agnieszka me parece la heroína prototípica, sin más personalidad que su torpeza y su habilidad con la magia. Además de sus estupideces de héroe, que ya cansan un poco. Es que no se molesta ni en pensar. Y le sale bien porque el Bosque le deja para ejecutar un plan malvado que ni siquiera sale bien.
El Dragón es otra joya. Empieza siendo el más borde del reino con diferencia. Su paciencia está en el cero absoluto y se enfada por cualquier tontería. Además, parece ser que de las chicas que se lleva solo le importa que sean guapas y refinadas. Sin embargo, cuando comienza el verdadero peligro, se vuelve de repente alguien paciente y majo. ¿Ha salido mal esto y han muerto treinta valientes soldados porque sí? No pasa nada, ya saldrá mejor la próxima vez. Estamos hablando alguien que se enfadaba porque la protagonista tuviera manchas en el vestido. 
Ah, sorpresa. Hay una historia de amor entre estos dos. Nunca te lo podrías haber imaginado, ¿verdad?
Y el resto... bueno. Kasia me cayó bien, y de los demás no recuerdo ni los nombres. Son todos olvidables. Que vivieran o murieran me daba lo mismo. 

En el fondo quería que ganara el Bosque. 

Conclusión: Bueno, suficiente, supongo. 

Lo mejor: El sistema mágico es precioso
Lo peor: Los personajes me han dado igual

Nota:


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