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domingo, 30 de abril de 2017

Reseña: Hierro fatuo, de Ana Katzen

Últimamente circula por ahí un rumor. Se dice que hay un ladrón que no solo es capaz de abrir cerraduras de cuanto palacio le plazca, sino también portales al éter en el que flotan los mundos. Cualquiera con tal habilidad podría ganarse la vida vendiendo tesoros de incalculable valor, pero él tiene otros planes. Está obsesionado con una sustancia que solo se cultiva dentro de los niños y que podría ser el detonante de una guerra entre el hombre común y el hechicero. Se hace llamar Kurai, el traficante de hierro fatuo.










Los moradores del cielo
1. Cazador y presa
2. Hierro fatuo
3. ¿?

Leí el primer libro para el #LeoAutorasOctubre y desde entonces ardía en deseos de leer la segunda parte. El mundo que presentaba era muy original, y los personajes eran fantásticos. Fue todo un descubrimiento.
Una pena que todo ello se haya gastado en un libro de paso. 

El libro no es malo, y de hecho se disfruta bastante bien, pero la sensación general es esa: es un libro de paso. La historia no parece presentar un conflicto de verdad y es más un preludio a algo que, parece, llegará en la tercera entrega de la saga. 

El principal problema que tuve fueron las referencias a eventos del primer libro. Me lo leí hace seis meses, pero hay lagunas, en especial en los aspectos más técnicos y con más nombres raros. Sí, me acuerdo más o menos de la trama, pero no de los detalles. Y esos son justo los que dan por sabidos en esta entrega. Me ha costado más de un 50% del libro conseguir entender lo que ocurría. Con algunos pequeños recordatorios se habría solucionado con facilidad.

El mundo sigue siendo tan brillante como en los anteriores. Me gusta que no vayan a por malvados hechiceros, sino a por comerciantes, que no investiguen en estudios de magia arcana sino en laboratorios, y que aún así se mantenga el aura mística. Cada vez me gusta más la fantasía tecnológica. 
La forma de presentar los elementos nuevos es bastante correcta. Aún hay párrafos y párrafos llenos de nombres extraños e imposibles de retener, pero en general muestra bastante. Sin embargo, parece que algunos personajes están hechos expresamente para la exposición, como es el caso de Selene, que solo habla y habla sin parar. 

Los personajes no han cambiado demasiado. Me caen un poco peor, en general. Sarket está más salido que el pico de una plancha, como si la autora quisiera exagerar al típico chico adolescente que pasa de todo y solo se preocupa del sexo. Selene es la heroína o la damisela en apuros según interese, además de ser la que (casi) todo lo sabe y todo lo conoce. Enor es "la borde". Estos tres se van volviendo cada vez más planos, cada vez más simples. Al menos al final remontan un poco y parecen crecer algo.

Aparece un personaje nuevo, Ysael, una inmortal, que sí parece tener más interés. Es ese tipo de personaje en el que confías pero sabes que te acabará apuñalando por la espalda. Me encantó su personalidad y esa situación de ambigüedad moral.
Lo que no me ha gustado tanto de este personaje ha sido su interés amoroso. Está enamorada de Enor, lo que le hace lesbiana o bisexual, y no se molesta en disimularlo. No tengo problema con los personajes que se enamoran de otros de su mismo sexo, pero no me ha gustado nada la forma de representarlo. Cuando se muestra su amor por Enor se ve como algo repugnante, algo malo, pues esa es la percepción de todos los demás personajes. Es como la figura del baboso cambiada de género. Que el único personaje de ese tipo en el libro sea así no es que deje a la comunidad en buen lugar, precisamente.
También tiene su trasfondo dramático en el que se incluye, como no, una violación.

Hay un capítulo al final específico para el trasfondo de Enor. Aparece de repente y sin ninguna justificación aparente, lo que ya de entrada hizo que de repente perdiera el norte. Y encima, se ve que la mujer con fuerza física, la que sabe manejar armas y que protege a todos los demás fue una especie de esclava de un hombre que abusaba sexualmente de ella en su juventud. Encima, es la que trata al protagonista masculino con la punta del pie, y si eso. Con lo que prometía este personaje y en lo que se ha convertido.

Resumen: Libro de paso estándar

Lo mejor: El mundo sigue siendo tan chulo como antes
Lo peor: Las violaciones como trasfondo dramático para los personajes femeninos

Nota:

lunes, 24 de abril de 2017

Reseña: La llegada de los tres, de Stephen King

Tras ser atacado por unas langostas gigantes que le amputan dos dedos de la mano derecha, al borde de la muerte, el pistolero de topa al fin con la puerta que lo conectará con 'el otro mundo'. De repente, se despierta en el cuerpo de un heroinómano y a punto de aterrizar en Nueva York... Comienza el viaje hacia la Torre Oscura.













La Torre Oscura
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Pero qué bonito es abrir un libro pensando que va a ser genial y que de verdad lo sea. Un placer digno de los dioses. Venía con muchas ganas después de las altas expectativas que me había dejado el primer volumen, con ese mundo de fantasía tan extraño, y me encanta ver que esta segunda parte no me ha defraudado.

Queda bastante claro que esta no es una saga de fantasía al uso. No es solo por el ambiente oscuro, por la moralidad dudosa de los personajes, por la sangre o por el dolor. Es una saga en la que, hasta lo que he visto, se exploran los límites del género, se llega de verdad a lo imposible. Es algo que ya se deja entrever en el primer volumen, pero queda del todo claro en este.


La novela transcurre entre dos mundos. Por una parte está el del pistolero y por otro, el nuestro. Ambos están conectados por tres puertas. La historia está dividida en tres partes, en las que se presenta a los tres elegidos a los que hace referencia el título. 

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido la función de las puertas antes mencionadas y lo extraño que es el concepto. A través de ellas Roland es capaz de entrar en la mente de otra persona, pero no para manejarla, sino para compartirla. Puede controlar su cuerpo a su antojo, y en un momento dado, puede meter su mano y traer cosas del mundo nuevo al suyo. Pero también permite pasar a su cuerpo físico, y en ningún momento se explica si hay un porqué más allá de Ka.
Pero cuando la puerta se cierra, lo hace para siempre. 

Por supuesto, Roland tiene que adaptarse y aprender a manejarse en ese mundo extraño. Necesita comida y medicinas. Y necesita atraer a su mundo a aquellos elegidos a los que controla. 
Su forma de desenvolverse es magistral. Aprende muy deprisa. No es el típico viajero entre mundos que no es capaz de hacer algo tan simple como comprar lo que necesita, pero tampoco ha nacido sabiendo. Se las apaña e improvisa sobre la marcha. Resulta hasta gracioso ver cómo interpreta según qué costumbres de nuestro mundo que le son del todo ajenas. 

La historia empieza muy fuerte, con Roland perdiendo sus dedos y huyendo a duras penas de unos seres bautizados como "langostruosidades". Sigue con un ritmo muy bueno cuando abre la primera puerta. Al entrar por la segunda puerta, sin embargo, la trama se estanca un poco. Pero no hay nada que temer, pues el último tercio remonta, y de qué manera.

Los personajes se diferencian de forma muy clara. Me gusta cómo evolucionan al tener que buscarse la vida en mundos radicalmente distintos al suyo. Hay algunos que literalmente se convierten en alguien distinto que, de alguna manera sigue siendo el mismo. 

El tratamiento del dolor es magistral. Describe exactamente qué produce el dolor, qué efectos tiene más adelante, cómo afecta al pensamiento del que lo padece. Muchas veces lo que describía me dolía a mí, y eso es algo desagradable pero digno de elogio. Ah, la confusión. 

Conclusión: La Torre Oscura mejora a buen ritmo

Lo mejor: No todas las obras de fantasía tienen por qué ser copias de Tolkien
Lo peor: El segundo tercio se hace cuesta arriba


lunes, 10 de abril de 2017

Reseña: Hijos del dios tuerto, de Virginia Pérez de la Puente


¿Quieres cambiar tu destino, Harek Haraldsson? Llegarán tras el deshielo. Llegarán sedientos de sangre, sedientos de vidas, sedientos de venganza. Y no puedes impedirlo. ¿Quieres cambiar tu destino, Loki? Tu camino está trazado. El camino hacia la traición, hacia la muerte, hacia la destrucción de los mundos. Y no puedes evitarlo. El destino no se puede esquivar. El destino no se puede cambiar. El destino es.


Las nornas tejen en su tapiz el pasado, presente y futuro de los nueve mundos, entrelazando los hilos de las vidas de dioses, hombres y monstruos. Ocultas bajo las raíces de Yggdrasill, las tres hilanderas empiezan a hilvanar un hilo de oro: el hilo de un héroe, Harek Haraldsson, jarl de un clan de vikingos que se prepara para el ataque de otro fiordo con el que mantiene una deuda de sangre. Mientras se debate entre la responsabilidad de proteger a su gente y la tentación de sucumbir a la sed de venganza, Harek ignora que su hilo está entretejido con los hilos de los dioses. De sus decisiones dependerá el destino de los æsir y su victoria o derrota en el Ragnarök, que llegará, como los enemigos de su clan, después del hielo.

¿Conoces esa sensación maravillosa que te embarga cuando descubres un libro magnífico después de una mala racha? ¿Ese alivo? ¿Esa felicidad? ¿Esa satisfacción al ver por fin que tus expectativas se cumplen después de tanto tiempo? ¿Esas ganas de seguir leyendo para seguir encontrando joyas? ¿El descubrir que no todo era malo después de todo?
Pues me ha pasado todo lo contrario. 

Empezaré por lo bueno, para que no corra la sangre desde el principio: el estilo de escritura está muy pulido. Se nota que está trabajado y las líneas casi casi transmiten algo. Las descripciones de los ambientes no están del todo mal, y no es muy difícil visualizarlos. No se llega a sentir el ambiente del Norte, como muchos dicen, pero no al menos llega alguna imagen a la cabeza al leer. 

Dicho esto, pasemos a lo demás. 

El libro comienza con una escena en la que vemos a los protagonistas humanos descubriendo el cadáver de una mujer. Por supuesto, una mujer que ha sido violada antes de morir. ¿Quién es? Lo dijeron, pero no lo recuerdo. Es una excusa para que el clan protagonista declare la guerra al clan rival, el que ha matado a esa mujer. No se la vuelve a mencionar en todo el libro. 
Eso ya hizo saltar mis alarmas, pero aún me mantuve optimista. Todo el mundo comete errores, ¿no?
Después me empecé a irritar con el tratamiento de las esposas de los personajes masculinos, los únicos protagonistas. Tanto en la trama de los humanos como en la de los dioses las esposas son un estorbo. Algo que evitar, que molestar, que irritar por pura diversión. 

-Creo que sí. Aún no lo he decidido, pero Frigg se ha enfadado tanto tanto cuando se lo he sugerido que creo que voy a irme aunque solo sea para molestarla.
-Una actitud que apruebo sin reservas -sonrió Loki, sintiendo cómo su ánimo se aligeraba mientras él aligeraba el paso para ponerse a la misma altura que el padre de los dioses-. De vez en cuando hay que pelearse con ellas. Si no, piensan que porque son tus esposas te tienen agarrado por la entrepierna, y eso no es bueno. 

No seáis como Loki, niños

Pero no solo es a las esposas a las que la narrativa trata mal. Oh, no. Todas, absolutamente todas las mujeres son tratadas como objetos de deseo. Desde Freyja hasta Hela, con su medio cuerpo podrido, son seres seductores y tentadores, de curvas exquisitas y que vuelven locos a los hombres. Hay descripciones de los pechos y las curvas de absolutamente todas, además de que rara es la vez en la que están desnudas y las trenzas no remarcan sus curvas. La mirada masculina es brutal. Y llega un punto en el que da mucho asco.

Verla llorar era una agonía, y ver cómo su belleza se diluía bajo la máscara retorcida del disgusto era aún peor. 

Sí, claro, es motivo de preocupación. Llorando pierde su belleza la pobre. ¿Quién va a apoyar a una mujer cuando está fea?

Y claro, con esa cantidad de mujeres hermosas y tentadoras supongo que ya os podréis imaginar cuál será la principal motivación de los personajes masculinos. ¿Evitar el Ragnarök? Bah. ¿Prepararse para el combate? Meh. ¿Sobrevivir al invierno? Tonterías. Lo que de verdad quieren es tirarse a todas las mujeres que se les pongan por delante. Estén casadas o no, quieran o no. Incluso los dioses se apuestan a sus esposas. Y lo mejor es que se enfadan cuando ellas se acuestan con otro que no sea su marido, mientras ellos hacen lo mismo con cientos y no ocurre nada.
Como consecuencia, todo gira en torno al sexo. Todo absolutamente todo tiene otro significado sexual que, al menos yo, no conocía hasta ahora. Pasar una página sin una referencia a esto tiene premio.

-No me preguntes por qué, pero ellos equiparan su destreza guerrera con su destreza en otras... lides -.Audhildr soltó un bufido-. Si le dices a uno que crees que no puede vencer, estás diciéndole que no crees que sea lo bastante hombre para poder joder.

Ni idea de dónde se han sacado esta relación


Hablemos de los personajes femeninos. La única protagonista es Katla, una völva consagrada a Freyja que se une al clan de Harek tras una incursión en una granja. Es un personaje femenino "fuerte" estándar. Parece que hace muchas cosas y es capaz de arreglarse pero en realidad para todo lo importante depende de Harek. No creo que sea un spoiler decir que se enamora perdidamente de él, y que eso es un gran motivo de drama porque es algo que tiene prohibido. 
Este personaje, además, no se relaciona en casi ningún momento con otras mujeres. Hay una escena en la que habla con otra mujer de la aldea y le da aliento y consejos, y hablan como si se conocieran de toda la vida. Queda extraña, como una manera forzada de pasar el test de Bechdel, ya que, como he dicho, en ningún momento habla con otras mujeres. Y, desde luego, su aprecio por ellas brilla por su ausencia. 

Pero si a Harek se le ocurría aunque solo fuera por un instante considerar la posibilidad de entregarle su hogar y su cuerpo a esa zorra, Katla iba a sacarle los ojos a la ruborosa novia y entregárselos al muy imbécil como regalo de bodas. 

No estoy muy segura de que se usara "zorra" de esa manera, pero mejor no meterme. Los celos bien, ¿no?

El resto de personajes femeninos son iguales. A excepción de Hela, que merece un altar aparte, todas las diosas se comportan exactamente de la misma manera. Todas son unas histéricas a ojos de los dioses, unas locas, unas exageradas a las que quieren mantener en la cama. Cuando matan a los hijos de los dioses son sus madres, no sus padres, las que lloran y juran venganza, las que cometen atrocidades por "instinto maternal" y "proteger a su cachorro". A las mujeres les pasan cosas, pero nunca hacen nada que no sea venganza por un daño anterior.
Ah, y las valkirias sirven cerveza a los dioses cuando se pasan por el Valhalla.
Hela parece ser la única que hace algo por su cuenta. Al menos tiene una personalidad única, aunque todo lo que hace en realidad es para su padre y no para ella. 
Y, bueno, Thor nos regala joyitas como esta:

-Shhh, calla -fingió horrorizarse Thor-. ¿Tú sabes lo que te puede hacer si te oye? Que últimamente tiene una mala uva que ríete tú de los problemas de ciclo de Hela.

Porque aparentemente el mal humor de Hela viene porque no le viene la regla. Ajá

Como se puede ver, con todo el machismo que tiene se puede rellenar un bingo: mal humor asociado a la regla, denuncias falsas, mujeres como histéricas, mujeres como estúpidas...

Los personajes masculinos tampoco son mucho mejores. Harek y su hermano parecen copias de los hermanos Lothbrok de  Vikings de la primera temporada, Thor es un guerrero mujeriego promedio,  Odín no se entera de nada y el resto de dioses existen y poco más. 
Loki es algo más interesante porque se supone que será el desencadenante del Ragnarök, y lo sabe. Se resiste al destino y se autocompadece de la mala suerte que ha tenido al ser considerado el timador. A través de él se ven las reflexiones de la autora sobre el destino y su inevitabilidad, que serían interesantes si no aparecieran cada dos por tres y no estuvieran ya más que vistas. Además, que Loki parece empeñado en no cumplir su destino y al final (sí, es un spoiler, sí, me da igual) le da un pronto y lo cumple porque total, el fin de todo no puede ser tan malo. 

La trama parece avanzar al principio, pero se estanca. Se pasa casi todo el libro repitiendo las reflexiones sobre el destino de Loki, los viajes de Thor y Odín, que poco aportan, y lo que les ocurre a los humanos en Midgard, que es algo más interesante pero tampoco mucho. En las últimas cien páginas avanza un poco a lo que parece ser un clímax final, al Ragnarök, a la última batalla de los dioses... y se termina justo antes. Había leído unas cuantas reseñas en las que se quejaban de esto, pero me siento estafada de todas formas. 

Escritores: No porque una historia tenga cantidades industriales de sexo, violaciones y mirada masculina va a ser más cruel. No porque una historia tenga reflexiones manidas hasta la saciedad va a ser profunda. No porque una obra sea machista va a ser más realista (en especial en Fantasía). Y no porque una obra sea cruel y realista va a ser mejor. Esta es la prueba. 

Conclusión: Seguir la escuela de G.R.R. Martin no siempre sale bien

Lo mejor: El estilo, supongo
Lo peor: ¿Cómo puede ser una escritora crear mundos tan misóginos?

Nota:




Sí, sé que los suspensos estaban reservados a libros no terminados. Pero esto ha sido demasiado horrible para aprobar.

lunes, 3 de abril de 2017

Reseña: Róndola, de Sofía Rhei

Hereva es la joven princesa heredera de Tertius, uno de los tres reinos de Róndola. Después de pasar los últimos oncinco años en la Academia Superior de Costura para Damiselas Impecables y durante su ceremonia de graduación, todo su mundo se tambalea cuando dos paladines irrumpen en el castillo para salvarla del supuesto dragón que la tiene presa. A partir de ese momento, ella y sus inseparables amigas iniciarán un viaje lleno de aventuras con el objetivo de encontrar un remedio que libere a sus padres, los reyes de Tertius, de un terrible hechizo. Por el camino se encontrarán con hombres que se convierten en animales, unicornios que atacan a las mujeres que no son vírgenes y caperucitas con muy mala leche. Y Hereva descubrirá el sexo, el amor y alguna cosa más…






Tenía unas expectativas tan altas con este libro que se podía decir que atravesaban la estratosfera. Lo compré en cuanto tuve la oportunidad y lo dejé en la estantería, esperando el momento apropiado para leerlo. Y fue que @Malvael me dio la oportunidad perfecta: una lectura conjunta, la #LCRóndola, cuyos participantes podéis ver aquí abajo.

Creo que la creadora de la imagen es @Luluvonflama, pero no estoy muy segura

Las primeras doscientas páginas son magníficas. El mundo era original, se sostenía y tenía un punto absurdo que me encantaba. Tenía magia por todas partes, razas que nunca había visto y unas reglas muy peculiares que había encontrado en pocas novelas. El sistema de numeración era distinto al que usamos en nuestro mundo, de base once en vez de diez, la protagonista era incapaz de comer nada que no tuviera forma de rosquilla, se pagaba con carrete de hilo... Y la manera de presentarlo era perfecta, en su justa medida, sin el infodumping odiado pero sin dejar que el lector se perdiera. Además, la historia era muy divertida y ocurrente, y los personajes me resultaban adorables. Me parecía una clase magistral de cómo presentar una historia. 
Pero poco a poco esa maravilla se empezó a desmoronar. Al principio no quise creerlo, pero ya se veían signos por ahí. El mapa no cuadraba con el viaje que seguían, a veces los números aparecían en base diez en vez de once, las aventuras de los personajes no parecían llevar a ninguna parte, había errores ortotipográficos de toda clase y en todas partes... Pero seguía siendo entretenido. Además, como lo leía al ritmo de la lectura conjunta, no me resultaba tan terrible. Era como leer un cuento por la noche, una aventurilla. Sí, el objetivo final quedaba lejos. Sí, había fallos. Pero me daba igual, me gustaba de todas formas. A pesar de que cada noche fuera un poquito peor. 
La catástrofe llegó al llegar al último tercio. Los personajes pierden el norte del todo. La trama perdió todo el interés para mí. De repente se descubrían unos líos familiares tan raros que acabé por no saber quién era hija de quién, los personajes daban tumbos sin saber muy bien a donde iban, y encima, se vieron los grandes esfuerzos de la autora por emparejar a todas sus princesas, aunque esto les costara la personalidad. Las últimas cincuenta páginas fueron lo peor de todo. Precipitadas, caóticas y mal escritas. No me podía creer el desastre que acababa de presentar. 

Hay muchos personajes, y con ellos ocurrió igual que con la trama. Empezaron muy bien y terminaron por los suelos. Las princesas de razas extrañas, como Akara, la hecha de fuego, Erbin, un "hada" hecha de luz y Orokosa, la polimorfa, se convirtieron en seres demasiado poderosos que se volvió incapaz de manejar. Otras fueron olvidadas, como la no-muerta y la princesa ortiga.
Y a las humanas no les aguardaba un destino mucho mejor.
Mira, la doncella de Hereva, está obsesionada con acostarse con todos los hombres que pilla y hasta se preocupa si las demás no actuaban igual que ella. Además, ese personaje parece ser el que transmite el mensaje de la obra, con lo que es como si estuviera aleccionando continuamente al lector con el discurso de la autora. No sé si es un personaje pensado para caer bien, pero a mí me pasó justo lo contrario.
Hereva es la típica princesa. Dulce, inocente, temerosa del mundo exterior y una completa ignorante en lo que a temas de alcoba se refiere. Su evolución a lo largo del libro es la esperable en estos casos. Se vuelve más avispada, más independiente (en teoría) y más como su criada, hasta el punto de dejarse guiar por puro deseo en más de una ocasión.
Los paladines me gustaron algo más. Bruni es el típico que está siempre metiéndose en líos y su compañero, De Riteris, es la cabeza pensante. Ambos acaban también emparejados, aunque la pareja del último me gustó mucho más que todas las demás juntas. 
Y del resto, lo siento, pero no me acuerdo.

El tratamiento del sexo, un tema central en la novela, me ha parecido terrible y horroroso. Da la idea de que es algo que todos debemos desear o no estaremos viviendo de verdad. De que es algo que necesitamos por imperativo categórico. Hereva pierde la virginidad casi obligada y no se ve como algo malo. La bruja malvada Tirana utiliza magia de sangre que lo que hace es que los hechizados sientan un deseo irrefrenable con ella. Viola a sus víctimas, y no parece condenarse lo suficiente. 
No sé si pretendía ser feminista o qué, pero parece que la idea del feminismo que tiene es la de mujeres que se acuestan con todo hombre que se les ponga por delante sin tener la posibilidad de decir no. Y es una idea del todo equivocada. 


Conclusión: Con lo bien que había empezado...

Lo mejor: La manera de presentar el mundo.
Lo peor: El tratamiento del sexo y el "feminismo".

Nota: