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lunes, 24 de abril de 2017

Reseña: La llegada de los tres, de Stephen King

Tras ser atacado por unas langostas gigantes que le amputan dos dedos de la mano derecha, al borde de la muerte, el pistolero de topa al fin con la puerta que lo conectará con 'el otro mundo'. De repente, se despierta en el cuerpo de un heroinómano y a punto de aterrizar en Nueva York... Comienza el viaje hacia la Torre Oscura.













La Torre Oscura
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Pero qué bonito es abrir un libro pensando que va a ser genial y que de verdad lo sea. Un placer digno de los dioses. Venía con muchas ganas después de las altas expectativas que me había dejado el primer volumen, con ese mundo de fantasía tan extraño, y me encanta ver que esta segunda parte no me ha defraudado.

Queda bastante claro que esta no es una saga de fantasía al uso. No es solo por el ambiente oscuro, por la moralidad dudosa de los personajes, por la sangre o por el dolor. Es una saga en la que, hasta lo que he visto, se exploran los límites del género, se llega de verdad a lo imposible. Es algo que ya se deja entrever en el primer volumen, pero queda del todo claro en este.


La novela transcurre entre dos mundos. Por una parte está el del pistolero y por otro, el nuestro. Ambos están conectados por tres puertas. La historia está dividida en tres partes, en las que se presenta a los tres elegidos a los que hace referencia el título. 

Lo que más me ha gustado, sin duda, ha sido la función de las puertas antes mencionadas y lo extraño que es el concepto. A través de ellas Roland es capaz de entrar en la mente de otra persona, pero no para manejarla, sino para compartirla. Puede controlar su cuerpo a su antojo, y en un momento dado, puede meter su mano y traer cosas del mundo nuevo al suyo. Pero también permite pasar a su cuerpo físico, y en ningún momento se explica si hay un porqué más allá de Ka.
Pero cuando la puerta se cierra, lo hace para siempre. 

Por supuesto, Roland tiene que adaptarse y aprender a manejarse en ese mundo extraño. Necesita comida y medicinas. Y necesita atraer a su mundo a aquellos elegidos a los que controla. 
Su forma de desenvolverse es magistral. Aprende muy deprisa. No es el típico viajero entre mundos que no es capaz de hacer algo tan simple como comprar lo que necesita, pero tampoco ha nacido sabiendo. Se las apaña e improvisa sobre la marcha. Resulta hasta gracioso ver cómo interpreta según qué costumbres de nuestro mundo que le son del todo ajenas. 

La historia empieza muy fuerte, con Roland perdiendo sus dedos y huyendo a duras penas de unos seres bautizados como "langostruosidades". Sigue con un ritmo muy bueno cuando abre la primera puerta. Al entrar por la segunda puerta, sin embargo, la trama se estanca un poco. Pero no hay nada que temer, pues el último tercio remonta, y de qué manera.

Los personajes se diferencian de forma muy clara. Me gusta cómo evolucionan al tener que buscarse la vida en mundos radicalmente distintos al suyo. Hay algunos que literalmente se convierten en alguien distinto que, de alguna manera sigue siendo el mismo. 

El tratamiento del dolor es magistral. Describe exactamente qué produce el dolor, qué efectos tiene más adelante, cómo afecta al pensamiento del que lo padece. Muchas veces lo que describía me dolía a mí, y eso es algo desagradable pero digno de elogio. Ah, la confusión. 

Conclusión: La Torre Oscura mejora a buen ritmo

Lo mejor: No todas las obras de fantasía tienen por qué ser copias de Tolkien
Lo peor: El segundo tercio se hace cuesta arriba


2 comentarios:

  1. Mi libro favorito de la saga por lo que llevo leído (y sinceramente, no me gustan demasiado los demás. Espero que remonten en algún momento). La historia de Eddie me llegó mucho y se nota que King estaba cómodo moviéndose en su sempiterno ambiente de drogas para transmitirnos su drama. Y, en fin, so gay con Roland. Ojalá no hubiera habido romance hetero salido de la nada.
    El tema de las dobles personalidades (¿que luego se fusionan en una?)me pareció bastante peor llevado y hasta un poco insultante por cómo se "soluciona", borrando años de trauma y problemas para la conveniencia de la historia. Cosa que no se hace con Eddie. En fin.

    Buena reseña. Tengo ganas de ver qué opinas de los demás libros, jejejeje.

    ¡Un saludo!

    Atte. Rika~

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    Respuestas
    1. No se me había ocurrido shippear a Eddie con Roland durante la lectura (no se me había ocurrido shippear a nadie, en general), pero ahora que lo mencionas, me parece la pareja perfecta. ¿Cómo no se me pudo ocurrir antes?

      La verdad es que tampoco se llega a ver si se fusionan las dos personalidades. Como eso pasa tan cerca del final asumí que se trataría en los próximos libros. Hay que tener en cuenta que eso viene después de la grandiosa escena de Roland en Nueva York, mi cerebro no daba para tanto entonces. xD

      Y sí, el romance hetero es horror.

      ¡Nos leemos!

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