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lunes, 22 de mayo de 2017

Reseña: Las tierras baldías, de Stephen King

La Torre Oscura y su extraño mundo, parcialmente inspirado en un poema narrativo de Robert Browning, vuelve con este tercer volumen. Después de haber superado con éxito las invocaciones de las tres puertas, Roland está atormentado por la paradoja temporal que provocó al salvar a Jake de la muerte. Pero ahora cuenta con Eddie y Susannah, que ya no son prisioneros en el mundo del pistolero: ahora participan en la búsqueda que lleva a cabo Roland y juntos descubren el Camino del Haz. Transitar por estos haces de luz es arduo y les descubre mundos nuevos y peligrosos; pero Roland conseguirá atravesarlos y deshacer la paradoja de la no muerte de Jake. Los cuatro se arriesgarán a sumergirse en la búsqueda de ese centro del Mundo Medio donde puede ser que encuentren la Torre Oscura.






La Torre Oscura:
1. El pistolero
2. La llegada de los tres
3. Las tierras baldías
4. Mago y cristal
5. Los lobos del Calla
6. Canción de Susannah
7. La Torre Oscura

Me habían contado que este era el mejor volumen de La Torre Oscura, y algo de razón había en esas palabras. Sí, esta entrega de la saga me ha gustado bastante. Sin embargo, no he podido disfrutarla tanto como querría por diversos motivos. 
Este libro tiene las escenas más espectaculares que he tenido el placer de leer en toda la saga, pero también tiene las peores. Tiene unas ideas alucinantes que arruina por incluir otras que no lo son tanto. ¿A cuáles hacer caso para puntuar?

Pero empecemos por el principio

La historia está hecha como de parches, no parece haber ningún hilo que la conduzca más allá del viaje hacia la Torre Oscura que conduce toda la saga. Al principio el objetivo es que Roland recupere la cordura y después, simplemente avanzar. Eso hace que la trama vaya dando palos de ciego, pues no se ve un objetivo que unifique todo el libro.
La primera mitad me ha gustado bastante más que la segunda, en esa sí hay objetivos claros. Jake quiere encontrar al misterioso pistolero que aparece en sus sueños. Roland quiere que su locura termine. Eddie necesita hacer una llave. Susannah... Susannah está ahí, pero de ella hablaremos más adelante.
Pero una vez que estos objetivos se cumplen (o se hacen ya imposibles) no queda nada más que avanzar. Sí, van viendo cosas. Sí, hacen side quests, pero no se ve que avancen de verdad.
Y justo cuando pensaba que este libro iba a ir a peor, que no me iba a gustar tanto como me decían que lo haría, va y pone ese final. Ese maldito final. Es un cliffhanger de manual, pero tan bien hecho que solo puedo aplaudir. No me puede no gustar un libro que termina de una forma tan espectacular, que me deja tantas ganas de continuar.

El ritmo es muy inestable. Al principio es muy bueno, y hay una parte, con Jake como punto de vista, que maneja la tensión de una forma espectacular. Llega a hacer creer al lector que hay un nuevo mundo tras cada puerta que pasa... para que resulte ser una decepción. Pero lo hace de tal manera que, al menos yo, caía siempre. Aunque ocurriera diez veces.
Sin embargo, en la zona que rodea a la mitad, se para de repente. Además, como tenía los exámenes y todo el lío tenía poco tiempo de leer, con lo que se juntaba el leer poco con el no pasar nada lo poco que leía.
Al final vuelve a acelerarse otra vez, y de qué manera. Es una de esas partes en las que de verdad piensas que los personajes van a morir, en las que te olvidas de que aún quedan cuatro libros y es imposible que mueran todos. Y el final... maravilloso.

Los personajes me han dejado algo más fría que en libros anteriores. No están del todo mal, salvo uno, pero no me han parecido tan interesantes.
Roland no ha cambiado de forma significativa, sigue siendo el mismo que en libros pasados, aunque ya se le ve algo más vulnerable, menos seguro, más humano. Me ha gustado, no tengo quejas a ese respecto.
Eddie ahora lucha contra la sombra de su hermano. Intenta sobreponerse a haber estado toda su vida pensando que no servía para nada, que no hacía nada bien. Está algo menos pendiente de la droga que en el libro anterior y es bastante más luchador, hasta el punto de rebelarse contra Roland en varias ocasiones. Me gusta por dónde va este personaje.
Jake es muy mono. Un niño bueno e inocente que sigue siéndolo a pesar del mundo cruel al que ha ido a parar. Ya le conocimos bastante en el primer libro, y en este no ha cambiado demasiado. Quizás es demasiado inocente, pero tiene algunos puntos muy buenos.
Y Susannah... ay. Es que no sé por donde coger este personaje. No veo que tenga una personalidad definida, es solo alguien que está ahí. Ni siquiera el tener a otras dos personas en la cabeza y ser consciente de ello le da más interés. Es más una herramienta que un personaje. Sí, hace cosas, sí, le pasan cosas, pero no parece haber una mente detrás de sus acciones. Y anda que no hay chicha que sacar de este personaje, teniendo en cuenta su personalidad múltiple.
Ni siquiera su relación con Eddie me parece realista. Sí, un beso por aquí, cariñitos por allá, pero no veo nada más. King nos cuenta que se quieren, pero yo no lo veo reflejado en sus acciones.

Y hay una escena de violación a una mujer. Eso ha sido lo peor con diferencia. No se describe de forma demasiado explícita, pero aún así me resultó muy desagradable. Encima ni siquiera se tratan las consecuencias en el personaje en cuestión ni nada. Si juntamos eso con que últimamente estoy muy sensible con esos temas, no es difícil llegar a la conclusión de que he pasado un muy mal rato.

Conclusión: Tiene cosas alucinantes y otras horribles

Lo mejor: El último cuarto es grandioso
Lo peor: La escena de la violación

Nota:


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